… que ninguna idea podía profanarla.
- T. S. Eliot sobre Henry James
Escritores contra escritores dibuja una posible historia secreta de la literatura a través de sus rencillas, descalificaciones y desafíos. También da voz a muchas fobias no formuladas por un lector a quien puede dejarle bastante perplejo la axiomática importancia que tanto el mercado como las academias conceden a determinados totems de la literatura.
Jordi Costa en el prólogo del libro.
… pero, fundamentalmente, es divertido. Incluso cuando atacan a las preferencias de uno tiene
mucha gracia, cuando coinciden las fobias y el puyazo la sonrisa es enorme. Construido como un diccionario de escritores cuyos únicos datos son las citas de otros autores que lo ponen a parir se aprecian ciertas irregularidades en la frecuencia de críticas emitidas y recibidas. Hay autores que disparan críticas con ametralladora (Kingsley Amis, Umbral, Roberto Bolaño, Truman Capote, Gore Vidal, Nabokov…) y los hay dianas de éstas (Cela, Neruda, Umbral, Hemingway, Henry James, Joyce, Shakespeare…) Hay también “piques” entre contemporáneos como el de Bolaño e Isabel Allende o el de Huidobro, Nicanor Parra y Pablo de Rokha contra Neruda. También aparecen autores que, al menos según esta muestra, parecen dedicarse exclusivamente a dar leña a un escritor, como por ejemplo la opiniones de Marcelino Menendez Pelayo sobre Góngora.
Aquí tienen una breve muestra, me he contenido bastante, de “vale-tudo” literario. ¡Segundos fuera!
“Perro enfermo” [de Martin Amis] no es mala en el sentido que no es muy buena, o que es algo decepcionante. Es mala en el sentido “tan mala-que-no-sabes-a-donde-mirar”. Mientras leía mi copia en el metro, estaba aterrorizado por si alguien leía por encima de mi hombro. [...] Es como si pillaran a tu tío favorito masturbándose en el patio de un colegio.
- Tibor Fisher
Max Aub era un señoruco que ni siquiera era español, sino un viajante de comercio suizo que llegó a España y se quedó. Su prosa es la que puede esperarse de un viajante de comercio suizo.
- Francisco Umbral
Cada vez que leo “Orgullo y prejuicio” [de Jane Austen] me entran ganas de desenterrarla y golpearle el cráneo con su propia tibia.
- Mark Twain
Aparentemente alguien intentó lo de las máquinas de escribir y los monos, intentando obtener las obras de teatro de William Shakespeare, y todo lo que consiguieron fue la obra completa de Francis Bacon.
- Bill Hirst.
No digo nada contra su moral, pero si juzgáramos su estilo estaría aquí dentro con nosotros.
- Oscar Wilde sobre Marie Corelli en conversación con el bibliotecario de la cárcel de Reading.
El mejor Cortázar es un mal Borges
- César Aira
Su imaginación se asemejaba a las alas de un avestruz; le permitía correr, pero no elevarse
- Thomas Babington Macaulay sobre John Dryden
La idea que tiene una persona estúpida de lo que es una persona inteligente.
- Elizabeth Bowen sobre Aldous Huxley
Walt Whitman recitado por un camionero, el budismo al alcance de los lectores del “Reader’s Digest” y una inacabable palabrería de borracho pseudofilosófico.
- Juan Luis Panero sobre Jack Kerouac
No podía sonarse la nariz sin tener que moralizar sore el estado de la industria del pañuelo.
- Cyril Connolly sobre George Orwell
Es capaz de transformar un manuscrito impracticable y sin argumento en un manuscrito impracticable y sin argumento con mucho sexo.
- Tom Volpe sobre Harold Robbins
Cuanto más le leo, menos me extraña que lo envenenaran.
- Thomas Babington Macaulay sobre Socrates.
Es un mal novelista y un bobo. Esa combinación suele implicar gran popularidad en Estados Unidos.
- Gore Vidal sobre Aleksandr Solzhenitsyn
La prosa de Gertrude Stein es una morcilla de grasa negra y fria. La podemos representar como un rollito de grasa de longitud fabulosamente reptiliana. Si lo cortas en cualquier punto es la misma cosa; la misma masa opaca, pesada y pegajosa por todas partes, constantemente.
- Wyndham Lewis.
Era una maestra en hacer que no pasara nada muy lentamente.
- Clifton Fadiman sobre Gertrude Stein
Solo porque tu culo esté sangrando no significa que seas el perro ganador.
- Norman Mailer respondiendo a un ataque de Thomas Wolfe contra sus críticos: “El perro ganador es aquel al que todo el mundo quiere morderle el trasero”.
Libro:
Escritores contra escritores, Albert Angelo
Es curioso que los psiquiatras no se hayan ocupado de los motivos que nos impulsan a leer literatura sobre temas delictivos y que los historiadores de este “genre” no se sientan interesados en la cuestión. La interpretación psicoanalítica más sugerente, con mucho, que he leído sobre el tema es el artículo del doctor Charles Rycroft en Psychoanalytical Quarterly, publicado hace quince años [el libro es de 1972]. Rycroft lo inicia considerando la hipótesis de otro psicoanalista, Geraldine Pederson-Krag, quien afirma que los orígenes de las historias detectivescas se remontan a la “escena primigenia” de la infancia. El asesinato representa el acoplamiento de los padres, la víctima es el padre o la madre, y las pistas son representaciones simbólicas de aquellos misteriosos “ruidos nocturnos, aquellas manchas y aquellas incomprensibles bromas de los adultos”. El lector, según Pederson-Krag, satisfaría su curiosidad infantil convirtiéndose en detective, y con ello “remedando plenamente la impotente insuficiencia, la angustiada culpabilidad recordada inconscientemente desde la infancia”.
entidad con derecho propio y cuando se declaró la
permitían enfrentarse a boxeadores blancos en peleas semi-clandestinas. Sin embargo en una gira mundial del campeón del mundo 




cantidad de carteles y portadas que han eludido la representación del sexo femenino sustituidos por huellas labiales, la letra “V” o “{}” (pueden obtener un amplio muestrario de soluciones en google imágenes con la cadena de búsqueda vagina monologues). En la edición de tapa dura de El erotómano de Ian Gibson una cubierta troquelada con el ojo de una cerradura muestra un fragmento de un grabado irreconocible, sólo al quitar la cubierta se puede apreciar que se trata de una escena erótica. En ocasiones al pretender eludir cualquier imagen “problemática” la portada puede resultar confusa, por ejemplo 






















