El problema de Bogie

02/23/09 by fraxi

Algún tiempo después yo estaba en el estudio cuando me llamaron por teléfono y alguien me dijo:
- Teniente Huston, ha de presentarse para recibir órdenes en Washington el… -y me dio una fecha y una hora, como cuatro días más tarde.
- ¡Pero estoy en mitad del rodaje de una película! -dije.
- Teniente Huston, ¿desea usted renunciar a su destino?
atravesdelpacifico2- Por supuesto que no.
- En ese caso, preséntese en Washington como se le ordena.
- Sí, señor.
En realidad, estábamos terminando la película. El argumento trataba de un plan japonés para realizar un “Pearl Harbor” en el canal de Panamá. Bogart había sido capturado por los japoneses -guiados por el gran espía Sydney Greestreet- y estaba prisionero en una casa cerca del canal. Puse a Bogie atado a una silla, y coloqué aproximadamente tres veces más soldados japoneses de los que eran necesarios para mantenerle prisionero. Había guardias con metralletas en cada ventana. Lo hice de tal modo que no existiera medio humano por el que Bogie pudiera escaparse. Rodé la escena y luego llamé a Jack Warner y le dije:
- Jack, me marcho. Estoy movilizado. Bogie sabrá como escapar.

Libro:
Memorias, John Huston

¿Dónde está Villa?

02/22/09 by fraxi

franciscovilla
Pancho Villa muere acribillado a balazos en 1923. Él había dispuesto que lo enterraran en su mausoleo en la ciudad de Chihuahua pero parece que un gobernador impidió que descansara allí y finalmente terminó en el cementerio de Parral, donde tres años después su tumba fue profanada y su cabeza robada. En 1976 las autoridades lo exhumaron y llevaron sus restos a Ciudad de Mexico colocándolos en el Monumento a la Revolución donde descansa por ahora… o no.

El historiador Rubén Beltrán sostiene que el cuerpo que se llevaron es el de una hija de Pancho Villa, se basa en las confidencias de Soledad Seáñez, una de sus numerosas viudas del revolucionario mexicano. Ésta le wantedvillaexplicó que tras la profanación del cadaver enterraron a Villa en una tumba en forma de “L”, cuando una de sus hijas murió fue enterrada en la misma tumba de manera que al exhumar el cadaver las autoridades mexicanas se confundieron y llevaron a la descendiente. En este caso Villa seguiría en la pata de la “L” del cementerio de Parral y la hija en el Monumento a la Revolución.

Otra información dice que en los archivos del cementerio de Parral consta un traslado del cuerpo de Villa desde la fosa 632 a la 10, la responsable de este cambio sería otra de sus viudas, Austreberta Rentería. La fosa 632 quedó libre hasta que fue ocupada por una anónima estadounidense que bajó del tren que la llevaba a los EEUU porque se encontraba mal. La mujer falleció en el hospital y fue enterrada en la tumba anteriormente ocupada por Villa. según esto en el Monumento a la Revolución estaría una yanki y Villa seguiría en el cementerio de Parral fosa número 10. O no. Porque con la estadounidense se enterraría la hija de Villa que a su vez terminaría en el Monumento a la Revolución y la mujer anónima seguiría en la pata de la “L”…

¿Se sabe por lo menos donde está la cabeza de Villa? La ¿leyenda? dice que está en poder de una hermandad universitaria, Skull and Bones, de la Universidad de Yale. El 8 de febrero de 1926 el periódico El Paso Post-Herald contaba el arresto del estadounidense Emil Homdahl en relación con la profanación y robo del cráneo de Pancho Villa, tras muchas presiones del gobierno estadounidense a las autoridades mexicanas Homdahl fue liberado y según los rumores acabó vendiendo la calavera a un estudiante de Yale llamado Prescott Bush… No, no es casualidad, es el abuelo de George W. Bush. Estudiantes mexicanos exigen a Yale la devolución del cráneo del revolucionario, Yale afirma que no tiene ni idea de que le están pidiendo y mientras tanto, dice la ¿leyenda?, “Skull and Bones” celebra reuniones secretas presididas por las calaveras de Pancho Villa y Gerónimo, dos descastados que les amargaron la vida a los WASP estadounidenses.

¿Puede liarse más la cosa? Sí, el Ayuntamiento de Chihuahua ha pedido al Gobierno de la República que saque los restos de Pancho Villa del Monumento a la Revolución y les permita enterrarlos en el mausoleo que el propio Villa había elegido. En todo este caos parece que hay intención de realizar análisis de ADN para descubrir dónde demonios está Villa.

La tumba de Villa según Find a grave puede ser la del Monumento a la Revolución o esta de Parral.

La imagen de Villa procede de la Wikipedia, la del cartel estadounidense reclutando hombres para capturarlo de esta serie de imágenes sobre la Revolución Mexicana.

Libro:
Polvo eres, Nieves Concostrina

Polvo Eres (Delantera) - Nieves ConcostrinaPolvo Eres (Trasera) - Nieves Concostrina

Líjar declara la guerra contra…

02/21/09 by fraxi

¡Francia!

En 1883 Alfonso XII visitó Alemania “y con mala información diplomática del Ministerio de Estado aceptó el grado y uniforme de coronel de los Hulanos, regimiento 15 que estaba de guarnición en Estrasburgo, ciudad arrebatada a los franceses por Alemania”. A Francia, que todavía tenía fresca su derrota con Alemania, no le sentó nada bien el gesto y cuando el monarca español llegó a Paris fue abucheado y según los periódicos de Madrid incluso apedreado. Esta situación no fue del agrado de los españoles pero ninguno se lo tomó tan mal como el pueblo almeriense de Líjar cuyo Ayuntamiento, arengado por el fogoso alcalde y abogado don Miguel García Sánchez, decidió declararle la guerra a Francia. Así dice el libro de Sesiones del Ayuntamiento, folio 45, con fecha del 14 de octubre de 1883:

Reunidos los señores que al final suscriben en la Sala Capitular y abierta la sesión, el presidente hizo saber que, al pasar por la ciudad de París el Rey Don Alfonso, el día 29 de diciembre último, fue insultado, apedreado y cobardemente ofendido por turbas miserables, pertenecientes a la nación francesa.

Que el más insignificante pueblo de la sierra de los Filabres debe protestar en contra de semejante atentado, y hacer presente, recordar y publicar que solamente una mujer bieja [sic] y achacosa, pero hija de España, degolló por sí sola a 32 franceses que se albergaron, cuando la invasión del año ocho, en su casa. Que este solo ejemplo basta y sobra para que sepan los habitantes del territorio francés que el pueblo de Líjar, compuesto únicamente de 300 hogares y 600 hombres útiles, está dispuesto a declararle la guerra a toda la Francia, computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa; pues es necesario que sepa la tierra gala que España ostenta en su escudo la insignia de más valor que pueda ostentar la Primera Nación del Mundo. Tiene en él nada menos que un león.

Que cuenta la historia española un Sagunto, un San Marcial, un Bailén, Lepanto, Otumba y Zaragoza, y ninguna historia de las que se conocen hasta el día puede presentar ejemplos tan terribles.

Que un Carlos I de España supo hacer prisionero a un rey francés; que un Felipe II supo abarcar en un reinado de un confín al otro de la tierra, y que ahora, aun cuando el pueblo de España no cuenta ni con un Gonzalo de Córdoba, ni con un Juan Chacón, ni con un conde de Cabra, ni un Dureña Ponce, hay todavía vergüenza y valor para hacer desaparecer del mapa de los continentes a la Cobarde Nación Francesa [sic]

Así:

El Ayuntamiento, tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unanimemente DECLARARLE GUERRA a la nación francesa, dirigiendo comunicación, en forma debida, directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al gobierno español esta resolución.

(Siguen siete rúbricas, algunas signadas con X “por no saber de letras”, como certifica el secretario).

No hubo incidentes bélicos importantes y 30 de octubre de 1983 tras 100 años de guerra incruenta se firmó la paz entre Líjar y Francia.

placalijar

No fue la última vez que Líjar intervino en un conflicto internacional, el 11 de septiembre de 1955 el Ayuntamiento en funciones acordó levantar acta declarando la nacionalidad española de Colón:

Por el señor alcalde-presidente, y teniendo en cuenta los comentarios sostenidos en más de una ocasión con miembros de la Junta Municipal de Educación, con numerosos vecinos de la localidad, como asimismo con concejales de la Corporación; comentarios nacidos de la lectura hecha por los maestros de la villa en reuniones particulares y en escuelas nacionales sobre los trabajos de investigación histórica llevados a cabo por el culto farmaceútico de Murcia, don Julio Tortosa Franco, en que demuestra claramente que Cristóbal Colón era español, propone a la Corporación, interpretando el sentir de todos los comentarios antedichos, que se declare en esta sesión que COLÓN FUE SIEMPRE ESPAÑOL.

La Corporación, visto lo expuesto por la presidencia, y después de una amplia discusión y deliberación, por unanimidad acordó: aprobar todo lo anterioremente expuesto por el señor alcalde, don Manuel Pérez Martínez, acordándose al mismo tiempo se libre certificación en este particular y se remita al señor Tortosa para que le sirva de felicitación y ánimo en la honrosa y española empresa que le ocupa.

Referencia: Las transcripciones de las actas municipales y la historia de la guerra Líjar-Francia proceden de un artículo de “Historia y Vida” (nº 80, noviembre de 1974) de J. B. Amer titulado “El pueblo andaluz de Líjar tiene declarada la guerra a Francia”. La página del Ayuntamiento de Lijar recoge la declaración de guerra, de esa página es la fotografía de la placa que celebra el armisticio.

El decepcionante comienzo de la lotería en España

02/18/09 by fraxi

El primer contacto que la cultura hispánica tuvo con las loterías extranjeras vino dado por la relación mantenida entre Flandes y la corona española durante el reinado de Carlos I en el siglo XVI, cuando los territorios de la corona hispánica se extendían hasta el norte de Europa. Pocos años después de la muerte de este monarca se ensayó por primera vez una lotería en Castilla. Después de un incendio en Valladolid, acaecido en 1561, Felipe II autorizó una lotería con el fin de recaudar fondos para reparar los daños sin añadir presión fiscal a un lugar ya de por sí perjudicado.

Desde Inglaterra, los cónsules informaban sobre los progresos que en Londres acontecían en torno al establecimiento de la primera lotería. La inexperiencia comportó que la venta de los boletos se dilataradurante dos años y el sorteo, celebrado en 1569 en la catedral de San Pablo de Londres, duró casi cuatro meses. La rifa seguía el sistema flamenco. Había diferentes premios en metálico o bienes materiales. Cada premio estaba escrito en una papeleta. En un arca se depositaban estas cédulas además de otras en blanco -sin premio-. Un segundo cajón contenía los duplicados de los boletos vendidos. Los billetes eran nominales y el nombre del propietario estaba escrito en ellos. Había igual proporción de cédulas en ambos contenedores dos papeletas que determinaban el nombre del agraciado y su premio. El experimento no tuvo el resultado esperado pero los ingleses aprendieron de sus errores y volvieron a repetir la experiencia veinte años más tarde con mejores resultados.

Mientras tanto, en Valladolid, la organización del sorteo pasaba por serios apuros debido a lo ambicioso del proyecto. Los premios eran magníficos. El primero consistía en una renta de por vida de 1.000 ducados. Además se sorteaban joyas y objetos de oro y plata que fueron exhibidos permanentemente al público para inducirles a comprar boletos. El total alcanzaba los 105.000 ducados pero recaudar esta suma soponía el compromiso de venta de muchos boletos los cuales tenían un precio de cinco reales de plata. La lotería había sido autorizada en 1567 pero treinta años más tarde todavía no había tenido lugar el sorteo. Con el paso del tiempo algunos de los premiso expuestos se habían corroído perdiendo parte de su valor. A pesar de que se vendieron billetes y de que el mismo rey intercedió para concluir con el asunto no se tiene constancia de que finalmente se celebrara tal sorteo. Desalentados por este fracaso, los monarcas prefirieron desterrar la idea de establecer una lotería nacional hasta varios siglos más tarde.

Libro:
Historia del juego en España, Marc Fontbona

Ahí te quedas princesa…

02/17/09 by fraxi

Digo:

grafico1

Los torneos eran obra de la nobleza, en cuyas filas se reclutaban sus actores y espectadores. Generalmente los inspiraba una dama, y eran un homenaje rendido a su hermosura por el caballero que “la servía” [...], el cual actuaba de “mantenedor”, retando a sus iguales.

En Valencia, aún a fines del siglo XVI, se efectuaban con arreglo al más riguroso protocolo, que fue decayendo conforme avanzaba el siglo XVII. El caballero había de mostrar, por ciertas particularidades del atavío que ostentaba en la lid, la secreta pasión que le consumía. Tales eran los emblemas llamados divisa, empresa y mote. La divisa consistía en un color simbólico, que expresaba convencionalmente los sentimientos o la situación amorosa del caballero. El matiz leonado implicaba dominio; el leonado oscuro, aflicción; el verde claro, esperanza naciente; el verde oscuro, esperanza perdida; el anaranjado, perseverancia y deseo favorecido.

Las empresas constaban de dos partes, llamadas alma y cuerpo, que aisladamente carecían de significado; pero sí le tenían juntas. Consistía el cuerpo en una figura pintada: águila, palmera, laurel, etc. El alma era la inscripción o letrero que acompañaba y explicaba la figura. Así, una empresa llevaba pintada un águila, con la inscripción “más cruel y menos franca”. Esto quería significar que la dama por quien suspiraba el caballero justador era más cruel y menos franca que un águila.

Los motes eran máximas o proverbios comprensibles por sí mismo, tales como Quien más vale sufre más, Quien espera desespera, Para todos sale el sol, y otros varios.

Libro:
También se divierte el pueblo, José Deleito y Piñuela

Las guerras por las cómicas

02/16/09 by fraxi

Estaba mal la cosa en la España de Felipe IV. Guerra en Portugal, invasión francesa, el mar era propiedad inglesa, las derrotas militares daban lugar a tratados humillantes y comenzaba la decadencia del imperio. Pero nada detenía la fiebre de esparcimiento del pueblo, la nobleza y rey. Romerías populares, bailes, teatro, toros, justas…. repasa Deleito y Piñuela en También se divierte el pueblo cuáles eran los entretenimientos que hacían olvidar la mala situación del país en el siglo XVII. Entre los esparcimientos de los nobles españoles destaca el “rapto de la cómica”. En la época que nos ocupa la denominación de los actores, o al menos por la que ellos querían ser reconocidos, era la de “cómicos”. La forma despectiva de dirigirse a ellos era “histriones” o “faranduleros”.

Tambien se divierte el pueblo - Jose Deleito y PiñuelaTambien se divierte el pueblo (Trasera)

Empezamos con el Aviso de Barrionuevo del 7 de noviembre de 1657:

Estaban el Marqués de Almazán y Conde de Monterrey juntos viendo una comedia. Antojóseles una comedianta muy bizarra, que representaba muy bien y con lindas galas. Asieron de ella sus criados, y así como estaba la metieron en un coche que picó, llevándosela como el ánima del sastre suelen los diablos llevarse. Siguióla su marido, dando, sin por qué, muestras de honrado, y con él un Alcalde de Corte, que se halló al robo de Elena. No se la volvieron, aunque los alcanzaron, hasta echarle a la olla las especias. Mandólos el rey prender. Todo se hará noche. Contentarán al marido, con lo que habrá de callar, y acomodarse al tiempo, como hacen todos, supuesto que se la devuelvan buena y sana, sin faltarle la pierna ni brazo, y contenta como una Pascua. Llámase la tal la Gálvez.

Esta situación no era rara pero en ocasiones derivaba en enfrentamientos mayores:

En Sevilla un caballero tenía amistad con una comedianta. Don Nicolás Rapur se la quitó, sobre que se desafiaron, y el Marqués de Villanueva del Río los compuso en que uno y otro la hablasen, y luego dicho Marqués se alzó con ella. Una noche, viniendo la susodicha de una comedia particular en un coche del Marqués, con un criado suyo, salieron ocho enmascarados y se la llevaron al río abajo. Sabido por el Marqués, pareciéndole estaría en casa de D. Nicolás, fue a ella y le quiso pegar fuego. Dícese que la ciudad favorecía al Marqués, y la milicia a D. Nicolás.

La frecuencia de los actos obligo a crear leyes para evitar que se repitieran, tal y como cuenta un Aviso de Pellicer:

En lo que más ahora se habla en Madrid es en las leyes que han puesto a comedias y comediantes. Hanse hecho a instancias de don Antonio de Contreras, del Consejo de Castilla y Cámara. En primer lugar, que no se pueden representar de aquí adelante de inventiva propia de los que las hacen, sino de historias o vidas de santos. Que farsantes ni farsantas no pueden salir al tablado con vestidos de oro ni de telas ricas. Que no pueden representar soltera, viuda o doncella, sino que todas sean casadas. Que no se puedan representar comedias nuevas nunca vistas sino de ocho a ocho días. Que los señores no puedan visitar comedianta ninguna arriba de dos veces. Que no se hagan particulares en casa de nadie, si no es con licencia firmada del señor presidente de Castilla y de los consejeros. Y que los representantes no reciban en su compañías otras “actoras” que aquellas que tengan acreditada su honestidad y buen proceder.

Pero seguían los muertos por arcabuzazos, las novias actrices que desaparecían a los pocos días de su boda y los castigos:

De aqui salió en son de desterrado don Juan de Ochandiano, regidor de Madrid, mozo de lindo talle y bríos, por dar escándalo con la amistad que tenía con María de Heredia, representanta a quien retiraron en la reclusión de la galera.

Eso sí, había situaciones que no se toleraban:

De Valencia han avisado que allí degollaron a Iñigo de Velasco, un comediante de opinión, porque, olvidado de la humildad de su oficio, galanteaba con el despejo que pudiera cualquier caballero.

De hecho Iñigo de Velasco tenía la “suerte” de morir en Valencia donde las leyes sobre los comediantes eran más permisivas. En otros lugares se les consideraba “incapaces de sacramentos”, por ejemplo, en las disposiciones del Consejo de Castilla de 1644 se ordena “que los representantes no recibiesen la comunión guardándose en esto el estilo y la observancia antigua”.

Libro:
…Tambien se divierte el pueblo, José Deleito y Piñuela

Los juicios contra el novelista más guapo del mundo

02/11/09 by fraxi

Lo principal del arte de Retana, lo que me atrae, es que su arte falta y ataca a la Virtud. Eso ya es bastante. Hay que deshacer la Virtud, calumniarla, ruborizarla, tentarla, corromperla. Sólo después de que la Virtud esté violada, perdida esa maldad de solterona que tiene, se convertirá en verdadera Virtud.
Ramón Gómez de la Serna

En 1921 el diario madrileño “La Voz” preguntó a los más famosos escritores del momento cuál era su opinión sobre las novelas pornográficas. Las opiniones eran variadas e iban desde quienes responsabilizaban a los editores a quienes culpaban a la falta de ideas, desde quienes abogaban por la censura a quienes la consideraban monstruosa o impracticable, hubo incluso arrepentimientos públicos como el de Alberto Insúa que maldecía su novela La mujer fácil afirmando que leerla era un crimen. Y es que desde que el “naturalismo ibérico” de Felipe Trigo habia demostrado que se podían llegar a ganar 60.000 pesetas anuales con alguna de sus novelas no habían dejado de aparecer imitadores para un mercado en alza. Las súplicas de quienes pedían la censura fueron escuchadas y en 1926, bajo la dictadura de Primo de Rivera, la policía inició batidas por librerías, editoriales e imprentas que dieron lugar a la incautación de más de setenta mil piezas (ejemplares) de carácter pornográfico cuya consecuencia fueron más de 4.000 procesos incoados.

Sin embargo las piezas más codiciadas eran los escritores, algunos, quizá para salvarse, denunciaron a compañeros. Entre los delatores había muchos que habían cultivado el género y se justificaban renunciando a él, como en el caso de Alberto Insúa, o advertían a las autoridades que sus novelas no eran como las de “los otros”, los autores eróticos. Colaboradores fueron, además de Alberto Insúa, Ramón Pérez de Ayala (publico una novelita subida de tono titulada Tinieblas en las cumbres con el seudónimo de Plontino Cuevas), Antonio de Hoyos y Vinent, Luis Araquistáin, José Francés y Emilio Carrere. Las principales “presas” de los tribunales fueron los escritores Joaquín Belda, El Caballero Audaz (José María Carretero) y Álvaro Retana (”El novelista más guapo del mundo”), algunos de ellos huyeron a París (¿dónde si no?) en espera de que amainara el la tormenta de pureza inquisitorial. El peor parado fue Retana que en 1926 cumplió 20 días en la cárcel Modelo hasta que llegó el indulto del Plus Ultra, una medida que el gobierno de Primo de Rivera aplicó para aligerar las cárceles y conmemorar la hazaña de la aviación española. Dos años después, le cayeron tres meses en la misma prisión aunque sólo cumplió uno porque se produjo un indulto total a los presos por delitos de prensa para conmemorar el quinto aniversario del Directorio. En el poco tiempo que estuvo preso se multiplicaron las muestras de apoyo: D’Annunzio, Rodolfo Valentino y un joven, y poco conocido, Jorge Luis Borges están entre los que pidieron su libertad. En el “Moncloa-Palace” acaba también el fiscal que lo condenó, acusado de malversación de fondos públicos, quien le confiesa que no ha leido la novela que provocó que compartieran recinto. No cumplió mucho tiempo de cárcel el señor fiscal:

comprometido en un asunto de falsedad, malversación, estafa y otras menudencias, de las cuales no respondieron los autores ante la Justicia, pues, al concedérseles la libertad provisional, se apresuraron a embarcar rumbo a America.

Resalta José María López Ruiz que la censura era bastante peculiar a la hora de juzgar las novelas, si sobrepasaba las 200 páginas no se ejercía ningún tipo de control, si tenía menos se ponía a trabajar el lapiz rojo. La razón parece estar en el precio, a más cara más fácil de evitar la censura. Las novelas baratas de 30, 90 o 150 páginas constituían el principal coto de caza de los censores, desafortunadamente para Retana la novela por la que fue juzgado, El tonto, apenas pasaba de las 60.

Alvaro Retana

Una vez en la calle la respuesta de Alvaro Retana fue La ola verde (1930) un libro escrito con su conocido seudónimo de Carlos Fortuny donde pasa revista a los sucesos, y escritores, de esos años y, con el Directorio Militar todavía en el poder, se atreve a hacer burla de las medidas aplicadas en aquellos días:

España entera era una expendeduría de obscenidades, editadas con ilustraciones a tono con el texto. Cualquier honrada hija de familia, cualquier sencillo colegial, podía encanallarse mediante veinte o treinta céntimos ante las majestuosas barbas de la indiferencia pública. (…) Cábele al Directorio militar el orgullo de haber opuesto un dique a la ola verde de la Pornografía [haciendo que, de nuevo] puedan verse limpios los quioscos y librería de tanta porquería.

No sería la última vez que pisara la cárcel, homosexual y simpatizante de la República, tras la Guerra Civil Retana pasa entre nueve y diez años de cárcel. Murió en 1970, dice la Wikipedia, asesinado por un chapero. La biografia de Retana ha sido reconstruida por Luis Antonio de Villena en El ángel de la frivolidad y su máscara oscura pero advierte que muchos de los datos que tenemos sobre el escritor, y letrista de cuplés (”Ven y ven y ven…”), son poco precisos y están todavía en discusión cuestiones tales como dónde nació, cuántos años tenía, cuánto tiempo pasó en la cárcel, en qué año y de qué forma murió (Villena se atreve con un entre 1968 y 1970) y cuál fue su producción literaria.

De dónde sale esto: Los datos sobre el juicio a la novela erótica durante la Dictadura de Primo de Rivera proceden del libro de Jose María López Ruiz Los pecados de la carne. Los pocos datos biográficos que suministro de Retana son de El Ángel de la Frivolidad y su Máscara Oscura (Vida, literatura y tiempo de Álvaro Retana) de Luis Antonio de Villena.
Las imágenes del post proceden del libro de Luis Antonio de Villena, una fotografía mejor de “el novelista más guapo del mundo” la tienen en este post dedicado a Retana del blog Bajo el signo de libra.

El naufragio de Lucy y Gerald

02/10/09 by fraxi

En 1983 el aventurero y escritor inglés Gerald Kingsland puso un anuncio clasificado en un periódico inglés solicitando una “esposa” para acompañarlo a una idílica vida en una isla tropical. Al anuncio respondió Lucy Irvine, que tenía la mitad de años que Gerald pero una vida bastante intensa, y juntos partieron hacia la isla Tuin en el estrecho de Torres (entre Australia y Nueva Guinea).

Desgraciadamente los fondos de la pareja no estaban a la altura de sus ideales, pudieron comprar los billetes de avión de Inglaterra a Australia pero les quedó poco dinero para las lucyirvine1592provisiones. Además el gobierno australiano impidió que convivieran en una de sus islas si no estaban casados por lo que tuvieron que recurrir a un matrimonio de convivencia para obtener el permiso para establecerse en Tuin. Una vez allí descubrieron que la vida en una isla llana, seca y terriblemente calurosa se aproximaba más al infierno que al paraíso. No ayudó tampoco los problemas de convivencia. Kingsland creía que la proximidad bastaría para que Irvine asumiera su “débito conyugal”. Irvine prefería explorar la isla, un lugar por el que llegaría a sentir pasión, y dedicarse a las tareas de pesca y recogida de fruta y cocos. Estas ausencias fueron interpretadas por el otro naúfrago como la constatación de que había conseguido un amante indígena lo que provocó tensiones en la pareja.

Por fortuna para los robinsones cuando su vida empezaba a peligrar unos lugareños de la vecina isla de Badu se interesaron por ellos y les ayudaron. Los nativos construyeron un refugio más sólido, antes vivían en una tienda de campaña, les trajeron agua y comida y cuando su salud decayó enviaron dos enfermeras que les cuidaron. lucyirvine1601Además los isleños descubrieron la habilidad de Kingsland para reparar todo tipo de motores algo que lo convirtió en una celebridad local e hizo que, según el relato de Irvine, pasara de ser un ser maleducado y grosero a convertirse en un individuo “vital, ingenioso y seguro de si mismo”.

Tras un año de en Tuin la pareja se separó, Irvine regresó a Inglaterra mientras que Kingsland decidió permanecer en la isla un tiempo como un miembro más de la comunidad local.

De la estancia en Tuin ambos naúfragos escribieron relatos separados. Más famoso fue el de Lucy Irvine Castaway (Naúfragos, en España) que dió lugar a una película del mismo título (Robinson por un año en España). He leido el libro de Irvine hace algún tiempo así que he preferido seguir la narración de los hechos según lo cuenta Peter D. Jeans en Mitos y Leyendas del mar. Las imágenes corresponden a la versión española del libro de Lucy Irvine.

Lucy Irvine tiene su propio sitio web con una faq sobre Castaway. Gerald Kingsland falleció en el 2000, aquí pueden leer el obituario de su compañera en Tuin.

Las fotografias de Storyville de Monsieur Bellocq

02/5/09 by fraxi

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E. J. Bellocq fotografo estadounidense que retrató a principios del siglo XX a las prostitutas que ejercían en Storyville (Nueva Orleans). Estas imágenes se creían perdidas, o destruidas, hasta algunos que de los negativos fueron descubiertos por Lee Friedlander. Al verlas llama la atención las caras tachadas o borradas de algunas fotos, se ha especulado sobre quién y por qué hizo “anónimas” a algunas de las mujeres. Según la Wikipedia pudo ser el propio fotógrafo para preservar la identidad de las modelos.

Hay una curiosa imagen de una “escultura de carne”, un recurso muy de la época, será también popular en las revistas sicalípticas españolas y francesas, que consiste en vestir a la mujer con unos apretados leotardos y una ceñida camiseta de color carne.

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Por cierto, abundan los desnudos.

De leer:
- The Misterious Monsieur Bellocq
- Text from Susan Sontag’s introduction to Bellocq: Photographs from Storyville, the Red-Light District of New Orleans

De mirar:
- Descubrí las fotografías de Storyville gracias a esta selección de imágenes de Vintage Photo: Ernest J. Bellocq (1 y 2)
- Amplia selección de imágenes pero a tamaño pequeño
- Colección de fotografías con música de pianola (sólo he podido verlas con el Explorer)

Fábulas y leyendas de la mar – Álvaro Cunqueiro

02/5/09 by fraxi

Fábulas y leyendas de la Mar - Alvaro Cunqueiro

[De la trasera del libro] Dedicados todos ellos al mar, estos textos de Álvaro Cunqueiro son la mejor muestra de su capacidad, siempre renovada, de fabulación. Y es que todos ellos surgen de la fascinación, también sin límites, ante mares y océanos, pletóricos de tantos y tantos misterios, de zoologías quiméricas, de increibles geografías submarinas, de temerosas historias y trágicas leyendas sin fin.

No se debe, no, estar ocho meses sin ver el mar.
Relaciones marítimas

(Fueron los hombres del Norte , los irlandeses y noruegos , al cristianarse, quienes preguntaron qué forma tenía el alma, y parece que quien les predicaba el Evangelio en la ocasión tuvo la respuesta certera para aquellos osados navegantes, cuyas madres, cuando era posible, iban a parir al mar.)
- El alma tiene forma de nave -les dijo.
- ¿Con proa, popa, quilla, remos, velas y banco para el Rey?
- ¡Con todo eso!
Y Malar de Malarendi, que viene en la “Heimskringla” comentó que por eso tantas veces sentía el alma suya aprestarse a navegar por el mar oscuro que lleva a la isla de la muerte.
El pesebre en el océano

Realmente el problema de si la sirena tiene o no ombligo, al lado de esta gran cuestión de su significado en lo medular del destino y de la condición humanos, no significa nada. Tampoco significa nada el problema de si la sirena es comestible o no. Yo [Alvaro Cunqueiro] se lo pregunté un día al profesor Fernando Pires de Lima, gran amigo, director que fue del Museo Etnográfico de Oporto, y autor de un memorable libro sobre las sirenas, si la sirena era comestible, si él tenía alguna noticia de que alguien hubiese alguna vez comido sirena y de que modo cocinada. Se me quedó mirando, en el rincón de la bodega portuense en la que probábamos algunos vinos antiguos, y me respondió:
- En primer lugar, la parte de la cola, la parte pez, comerla no sería antropofagia. En segundo lugar, sería una cuestión más de imaginación que de apetito. “E isto fica fora da cozinha!”
Sirenas sin ombligo

Y cuando yo le pregunté a un marinero de Finisterre si había alguna vez encontrado una de aquellas islas navegantes que vienen en las historias antiguas de los pueblos ribereños de Occidente, me contestó con un tono de desencanto que hubiera complacido a la vez a Ulises y al viejo Simbad:
- ¡Ahora, el mar está demasiado escrito!
Ulises sale al mar

Libro:
Fábulas y leyendas de la mar, Álvaro Cunqueiro

Harry Hoffman: un inocente muy culpable

02/2/09 by fraxi

El 25 de marzo de 1924 el automóvil de Maude Bauer se averió en South Avenue mientras se dirigía a la cabina más próxima un automóvil se detuvo y la mujer montó en él. Una hora más tarde aparecía su cadaver con dos balas en el pecho y en el cuello. La policia contaba con varias pistas, la principal era una testigo, Barbara Fahs de 13 años, que había visto como Maude se subía a un Fort T. Describió al conductor como un hombre de tez oscura, pelo castaño abundante, con abrigo y sombrero de color castaño y gafas de concha. La policía añadió un nuevo dato el crimen se había cometido con un calibre 25. Además del asesino varias personas en Nueva York debían coincidir con esa descripción pero a ninguna pareció afectarle tanto como a Harry Hoffman que además de encajar en la descripción no tenía coartada para la hora del crimen.

Hoffman era un proyeccionista de 32 años que trabajaba en el cine Port Richmond. Casado y con dos niñas su único delito hasta el momento era tocar el trombón sin embargo sabía que la policía estaba investigando a los propietarios de Ford T de la ciudad y temeroso de que lo acusaran del crimen tuvo la “brillante” idea de inventarse una coartada.

Se cortó el pelo muy corto, pintó su automóvil de otro color, pidió a su agente de bolsa que asegurara haberlo visto esa tarde y a un amigo que contara haber estado con él a la hora del crimen. Naturalmente cuando la policía investigó a Hoffman se convirtió en el principal sospechoso, sus “colaboradores” además de derrumbarse en el interrogatorio aportaron datos que lo hacían más sospechoso. El amigo que tenía que darle la coartada para la hora del crimen mencionó que el sospechoso tenía un Colt del 25. Hoffman dijo que el arma se la había enviado a su hermano por correo, la policía comprobó que lo había hecho tres días después del crimen y con una nota que decía: “Guarda esto en lugar seguro. Si te enteras que estoy en dificultades, dásela a mi abogado”. En el juicio William Whittet, un compañero de trabajo, dijo que Hoffman le había preguntado por algún lugar solitario donde llevar a una chica y él le había recomendado el sitio donde más tarde apareció el cadáver. Además el perito balístico aseguraba que las balas encontradas en el cuerpo de Maude procedían del arma de Hoffman. Con tales evidencias sorprendentemente sólo lo conderaron a 20 años en Sing Sing por asesinato en segundo grado.

Por una cuestión menor de procedimiento se le concedió un nuevo juicio donde su abogado sufrió un síncope. Un tercer juicio terminó en suspenso y antes de que pudiese realizarse el cuarto el abogado murió. La mujer de Hoffman lo abandonó y, después de enviar a sus dos hijas a un orfelinato, se casó con otro hombre. Desesperado Harry Hoffman le envió una postal a Sam Leibowitz. En 1929 Leibowitz era ya una leyenda en el juzgado criminal, se decía que podía hipnotizar a los jurados y aunque la popularidad del abogado llegaría con el caso de los Scottsboro Boys debido a su fama no era fácil conseguir que se ocupara del caso, Hoffman lo intentó a la desesperada afirmando que estaba dispuesto a jugarse su libertad contra la silla eléctrica: “O salgo libre o frito”.

Leibowitz no hipnotizaba a nadie, su secreto era una preparación minuciosa y metódica del caso. Al investigar descubrió que un hombre llamado Horatio Sharrett, que se ajustaba igualmente a la descripción del asesino, había sido detenido por la policia en su Ford T a poca distancia y el mismo día del crimen, no fue interrogado en profundidad porque era hermano de un político de Staten Island. Leibowitz consiguió que Horatio Sharrett declarara haber estado en la zona con su Ford T a la hora del crimen, pero lo que le interesaba era que el jurado pudiera apreciar que también se ajustaba a la descripción dada por Barbara Fachs. Además demostró que la testigo había sido incapaz de reconocer a Hoffman las dos primeras veces que fue confrontada con él, sólo lo identificó después de varias reuniones con la policia. El testimonio de su compañero de trabajo William Whittet fue desmontado cuando se descubrió que este habia contado la historia de la “calle solitaria” a cambio de la libertad condicional a raiz de una acusación de voyerismo. Otro de sus compañeros de trabajo explicó que el fiscal le había golpeado con una regla cuando manifestó que las únicas gafas de concha de Hoffman estaban colgadas en la cabina de proyección el día del crimen. La prueba más dura era la invalidación del testimonio del perito balístico y aunque sus propios expertos habían refutado las conclusiones del técnico el golpe de efecto de Leibowitz consistió en permitir que los jurados miraran por el microscopio binocular de comparación y sacaran sus propias conclusiones. Como habían declarado los expertos de Leibowitz tenían marcas totalmente distintas. Además abordó otro aspecto del problema: el ángulo de tiro de la bala que se había alojado en el pecho de Maude Bauer. Con ayuda de la técnica demostró que el disparo se había realizado con la mano diestra y Hoffman era zurdo.

El jurado declaró a Harry Hoffman inocente, en la calle lo esperaba una muchedumbre que lo aclamaba entre ellos su esposa que quería comenzar de nuevo. Horatio Sharrett volvió a su negocio de propiedades inmobiliarias y el asesino de Maude Bauer, fuera quien fuera, no pudo ser detenido.

¿De dónde sale esto? La totalidad de la información procede del Almanaque Popular de Irving Wallace y David Wallechinsky, para quien quiera conocer el caso con más profundidad una buena fuente es el archivo de noticias del New York Times usando la cadena de búsqueda Maude Bauer además en el Internet Archive hay un libro de Fred. D. Pasley titulado Not Guilty – The Story Of Samuel S. Leibowitz (1933) que dedica unos capítulos a la historia de Harry Hoffman.

Por cierto, por si se lo saltaron antes, visiten el acojonante caso por el cual es conocido el nombre de Samuel Leibowitz: la defensa de los Scottsboro Boys.

Diccionario Exapamicronico

01/31/09 by fraxi

Estilo literario: Quizá dependa de una relación entre la sed de poder y la impotentia coeundi. Marx me caía bien porque me parecía evidente que con su Jenny hacia el amor con alegría. Es algo que se siente en el ritmo sosegado de su prosa y en su sentido del humor. Cierta vez, en cambio, en los pasillos de la universidad, dije que a fuerza de acostarse con la Krupskaia se acaba escribiendo un libraco como Materialismo y Empiriocriticismo. Por poco me apalean, y me trataron de fascista. Lo dijo un tío alto, de bigotes a la tártara. Lo recuerdo muy bien, ahora anda con la cabeza rapada y pertenece a una comuna donde fabrican cestas.
Referencia: El péndulo de Foucault, Umberto Eco

Hermandad: En esto el gallego se parece un poco al chino. El recientemente fallecido Lin Yutang, dice que nunca la zoología y la botánica han adelantado mucho en China, porque lo primero que hace el chino ante un animal desconocido o una planta insólita es averiguar si el animal o la planta son comestibles.
Referencia: Fábulas y leyendas de la mar, Álvaro Cunqueiro

Hombres: [Guerra Civil Española, frente de Gandesa, ejército repúblicano] Salvamos la tarde como pudimos, pero fue terrible, porque se nos metían por todos los sitios, nos desbordaban constantemente. Guardo muchos detalles y recuerdos de aquel día en mi memoria. Son como fotos fijas, imborrables, pero uno de aquellos recuerdos por sí solo conforma toda una lección magistral. Tuvo como protagonista a un camarada, un soldado del grupo de intendencia que era homosexual. Debido a los prejuicios que entonces había, todavía más que hoy, muchos de sus compañeros la tenían tomada con él, algunos con alguna gracia y otros con bastante mala hostia. Este soldado se hizo con una ametralladora que otros “olvidaron” con las prisas y, como si se tratase de la reencarnación de Agustina “la mañica”, subió a un montículo y empezó a hacer tales barridos que bien pronto dejó claro que por su área de tiro no pasaba nadie más, ni del enemigo avanzando, ni de los nuestros retrocediendo. Al final de la tarde, cuando la batalla se calmó un poco y los resistentes pudimos reencontrarnos, bajó aquel soldado especial de su atalaya, con la ametralladora en ristre y, al llegar a nuestra altura, se puso en jarras y dijo: “Bueno, bueno, ¿y dónde decís que están los hombres?”.
Referencia: Malagón (autobiografía de un falsificador), Mariano Asenjo y Victoria Ramos

Sabotaje: [II Guerra Mundial, Francia ocupada, desmoronándose el ejercito alemán tras el Desembarco de Normandía] En mi taller dejaron de ordenarnos que construyéramos ridículos tanques de madera; ahora los dos carpinteros que trabajábamos en él teníamos el encargo de producir maletas para los oficiales. Para que los botines se quedasen en Francia fijamos los fondos de las maletas con sólo tres clavos.
Referencia: Vivir en los tiempos de los cañones, Gerhard Hoffmann (Historia 16 nº 392)

Solución: Recuerdo una anécdota en la que estaba implicado un realizador especialmente nervioso, que estaba haciendo una película en África. En el trascurso de una toma empezó a llorar un niño nativo, y esto obligó a cortar la toma. Volvieron a empezar, y se puso a rugir un león cuando no debía hacerlo. El realizador gritó:
- ¡Corten! ¡Sólo veo una forma de conseguir terminar esta condenada escena! ¡Arrojad a ese jodido niño al jodido león!
Referencia: Memorias, John Huston

El crimen perfecto de L. H. Mills

01/30/09 by fraxi

En varias ocasiones han aparecido en Exapamicron saqueos de La enciclopedia del crimen de Colin Wilson y Pat Pitman una colección de breves biografias de algunos de los asesinos, o al menos individuos que han sido juzgados por asesinato, de la historia. Lo curioso del libro es que fue escrito por dos personas que en el momento de su redacción tenían ideas totalmente opuestas en cuestiones tales como la pena de muerte o la rehabilitación, algo que se refleja en las biografías elegidas. Mientras en unas se acentúa el ensañamiento y la reincidencia del criminal otras entradas se refieren a inocentes que fueron declarados culpables o personas cuyas confesiones o pruebas de acusación hoy en día no serían suficientes para encarcelarlos y mucho menos condenarlos a muerte. No es el caso de Leonard Herbert Mills.

El 9 de agosto de 1951 el periodista Norman Rae, de la redacción del dominical News of the World, recibió una llamada desde un teléfono público de Nottingham: “Acabo de encontrar el cadáver de una mujer. Parece ser un asesinato”. El informante era Leonard Herbert Mills, un oficinista de 19 años, que llevó a varios agentes hasta Sherword Vale donde se localizó el cuerpo estrangulado y golpeado de Mabel Tattershaw, de 48 años. Mills ofreció el primer culpable, “un cojo de apariencia siniestra” al que había visto por los alrededores, sin embargo la policía estaba más interesada en él. Mills, que se declaraba artista y poeta, justificó su presencia en aquel apartado lugar declarando que buscaba un lugar tranquilo para escribir sonetos, más aún, tras el descubrimiento del cadaver se había sentado bajo un árbol a leer la “To Death” de Shelley. Demasiado amor a la literatura, pensaban los investigadores.

El ego de Mills aguantó 15 días, durante ese tiempo fue proporcionando detalles al periodista Norman Rae pendiente siempre de cuanto valía cada dato hasta que finalmente se decidió a ofrecerle la primicia de su confesión. Obsesionado por el crimen perfecto el día 2 de agosto encontró en el cine “Roxy”, en la butaca de al lado, a la que creyó la víctima perfecta (en el juicio se refirieron a Mrs. Tattershaw como una “don nadie”), quedaron en verse al día siguiente para dar un paseo y Mills la llevó a “Sherword Vale” donde la asesinó. Sin embargo dias después en la prensa no aparecían datos del crimen, ni siquiera había aparecido el cadaver, por lo que se decidió a poner en marcha la investigación indicando la localización del cuerpo:

No había motivo… nunca podría hallarse una pista. Si no hubiera informado yo mismo del hallazgo del cuerpo, la policía nunca me hubiera relacionado con el crimen. Estoy orgulloso de mi hazaña.

En su confesión también afirmaba que el crimen había sido planeado con perfecta meticulosidad:

No hubo violencia… me puse un par de guantes… me arrodillé sobre sus hombros… Había puesto los abrigos sobre ella de tal forma que no podía quedar ninguna hebra ni resto de lana en sus uñas…

Las medidas no fueron suficientes ya que en el juicio se demostró el contacto entre Mills y Mabel Tattershaw, en las ropas de ella se encontraron varios cabellos procedentes de Mills y en sus uñas algunos hilos del traje de éste, pero es cierto, sin su colaboración el crimen posiblemente nunca se resolvería.
Leonard Herbert Mills fue ejecutado en la Prision del Lincoln el 11 de diciembre de 1951.

Libro:
Enciclopedia del crimen, Colin Wilson y Pat Pitman

Credo in Lophophora williamsii

01/29/09 by fraxi

Aunque en los siglos XVIII y XIX las guerras y luchas politicas entre los nativos de Norteamérica habían provocado el abandono de muchos de sus rituales ancestrales todavía existían lugares donde se participaba en el uso ritual del peyote (Lophophora williamsii). Sin embargo casi al mismo tiempo que se testimoniaba su práctica en publicaciones científicas comenzaron los intentos prohibicionistas. Así en 1886 el agente indio J. Lee Hall, más tarde destituido por embriaguez, intentó prohibir su consumo y cinco años después se elabora el primer informe sobre el consumo ritual y culto al peyote que legitima su uso al mostrar que los antiguos ritos del Lophophora se habían unido de forma indisoluble con el cristianismo. Esa fusión se conoce en la actualidad como Iglesia Nativa Americana y profesa la creencia en la religión cristiana con la práctica del Sacramento del Peyote y durante mucho tiempo a nadie le importó demasiado sus actividades.

Entonces llegaron los 60.

Y Aldous Huxley, y La puertas de la percepción, y Cielo e infierno… y el interés-entusiasmo por el peyote dispararon las alarmas de la judicatura estadounidense que declaró ilegal la planta en varios estados, lo cual, obviamente, escandalizó a la Iglesia Nativa Americana. En Arizona los tribunales refrendaron

la protección religiosa del peyote y expusieron que, en primer lugar, tenía un uso religioso auténtico; indicaron también que no tenía efectos secundarios peligrosos, que no era un narcótico y que no generaba hábito. Y lo más importante para los nativos americanos religiosos: se subrayó que, de hecho, al prohibir el peyote, se prohibía la religión en si.

Casi inmediatamente la Iglesia Nativa Americana empezó a atraer seguidores que no eran de origen indio. En Texas intentaron formalizar otra iglesia la Peyote Way Church of God (Iglesia de Dios por Vía del Peyote) pero, quizás porque sus fundadores no eran de origen indio, fracasó el intento pero en Dakota del Norte se absolvió por posesión de peyote a una pareja no india al considerar que pertenecían desde hacia mucho tiempo a una congregación local de peyoteros nativo americanos. Esta situación, donde lo que se permitía en un estado se prohibía en otro, se intentó arreglar con una ley estatal que decretaba que los consumidores religiosos de peyote debían tener una cuarta parte de origen nativo americano… y un tribunal de distrito consideró que la ley suponía un discriminación racial e iba contra la Primera Enmienda.

Mientras las discusiones se enredaban en el Lophophora williamsii:

la ley pasó por alto otros muchos cactus con contenidos similares o superiores de mescalina y otros potentes alcaloides, muchos de ellos tan sagrados para los nativos norteamericanos como el Lophophora.

Libro:
El jardín de la Tentación, David C. Stuart

Relacionados:
- Wikipedia: Religious organizations using entheogens

Peligroso como un u-boot: el gato Óscar

01/27/09 by fraxi

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El 26 de mayo de 1941 el acorazado alemán Bismarck fue alcanzado por un torpedo aéreo en los timones dejándolo ingobernable. El hundimiento final fue tarea de los acorazados Rodney y King George V, los cruceros pesados Norfolk, Dorsetshire y Sheffield y la correspondiente escolta de destructores. Mientras que desde lejos el portaviones Ark Royal, de donde había partido la aeronave que inutilizó al Bismarck, daba cobertura aérea.

Tras el hundimiento los barcos británicos recogieron a mas de un centenar de supervivientes pero durante el rescate sonó una alarma submarina y los barcos partieron precipitadamente. Horas después se envió un destructor, el Cossack, en busca de algún superviviente más o algún resto interesante que pudiera tener algún tipo de información sobre el enemigo. Cuando estaba a punto de marcharse un marinero escuchó un sonido y sobre un resto flotante distinguió un gato negro.

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Una vez a bordo los tripulantes del Cossack confirmaron que se trataba de un superviviente del Bismarck. En el collar del felino ponía su nombre, Óscar, su graduación, capitán de corbeta, y a su lado había una cruz gamada seguido del nombre del barco hundido. Óscar era todo lo educado que podía ser un gato, se comia el roast beef y despreciaba las verduras, hacía sus necesidades en el inodoro, vivía en la cocina y dejaba ratones muertos a los pies del cocinero jefe. Como no parecía muy distinto a un gato británico y parecía que había apostatado del nazismo los tripulantes del barco le concedieron la nacionalidad y un empleo de guardamarina aspirante con antigüedad desde el 1 de enero de 1939, ya que un marino con estudios de veterinaria había juzgado su edad en año y medio. Respecto al nombre como no era “comprometido” (Adolf, Hermann…) decidieron conservarlo aunque poco importaba, llamaras como lo llamaras nunca acudía. En su nuevo collar grabaron: “Óscar, Royal Navy, 1941″.

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Durante cinco meses al gato no parecía molestarle mucho la vida en el destructor, el barco se encargaba principalmente de escolta en misiones y ataques antisubmarinos, algo que le fascinaba a Oscar ya que acudía a cubierta para contemplar las columnas de agua que levantaban las minas. El 23 de octubre de 1941 el Cossack escoltaba el convoy lento HG-74 que navegaba desde Gibraltar al Reino Unido. Durante la noche el destructor fue atacado por el submarino alemán U-563, capitaneado por Klaus Bargsten, dados los destrozos que produjeron los torpedos el barco fue abandonado y 128 tripulantes, incluido el capitán, murieron. Óscar consiguió salvarse al saltar en el último momento al interior de un chinchorro ocupado por cuatro marineros. Los supervivientes fueron recogidos por los barcos que formaban parte del convoy y Óscar acabó en la cubierta del portaaviones Ark Royal, el mismo que había participado en el hundimiento del Bismarck.

No le costó mucho acostumbrarse a su nuevo hogar, y aunque los supervivientes del Cossack dieron algunas indicaciones respecto a los hábitos del gato, se quedó sin el espectáculo de las minas antisubmarinas, afortunadamente pronto se dieron cuenta de que mostraba el mismo interés, entiéndase, el interés que puede mostrar un gato, por el despegue de los aviones. Asunto arreglado.

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Días después el Ark Royal llegaba a Gibraltar y Óscar desapareció. Supusieron algunos que se había caido por la borda cuando recibieron una llamada de la Comandancia de Marina que les informaba que Óscar estaba allí. Posiblemente se coló en una de las barcas barcas que usaron los marineros para llegar a tierra para después dedicarse a vagabundear por el malecón donde lo encontraron dos soldados de la defensa antiaérea. La historia del gato con suerte ya circulaba entre los marineros que creían poder atraer parte de ella tocándolo. Óscar fue reintegrado al portaaviones en una lancha. Cuando los marineros vieron su aspecto, sucio y lleno de heridas, y las 15 horas seguidas de sueño que tuvo, dedujeron fácilmente a que se había dedicado durante la estancia en tierra.

La nueva misión del Ark Royal consistía en acercarse a la isla de Malta, junto al vetusto portaaviones Argus y otros barcos, para que varios de sus aviones volaran hasta la isla para reforzar la defensa aérea del enclave. En el camino de regreso hacia Gibraltar lo esperaba el submarino alemán U-81.

El U-81, capitaneado en estos momentos por Guggenberger y más tarde por Johann-Otto Krieg, fue un submarino que heredó parte de la suerte de Óscar. Se le encomendó entrar en el Mediterraneo para desconyuntar el tráfico del enemigo, algo relativamente fácil ya que existen intensas corrientes que van del Atlántico al Mediterráneo y permiten entrar a los submarinos con los motores a mínimas revoluciones. Sin embargo por esas mismas circunstancias era muy difícil salir y la mayoría de las veces permanecían en el Mediterráneo hasta que eran hundidos. Cuando el U-81 fue destruido, tras ser responsable del hundimiento de 23 buques enemigos, sólo fallecieron dos tripulantes.

Inicialmente el daño que los torpedos del U-81 produjeron en el Ark Royal parecían controlables y aunque el portaaviones escoró creyeron poder controlar la inundación. De todas maneras se inició una evacuación y Óscar, de nuevo, volvió a salvarse saltando a un bote lleno de marineros que partió rumbo a Gibraltar. Apenas un día después del impacto del torpedo, al no poder controlarse la inundación, el Ark Royal se hundió, solo murió uno de los 1.663 tripulantes del portaaviones. El nuevo hogar le había durado a Óscar tres semanas.

Durante varios meses Óscar pasó varios meses en la base naval observando el trajín de mercancias y personas y viviendo en la cocina del pabellón de oficiales. Ningún barco se atrevía a incluirlo en su tripulación: tres barcos hundidos en seis meses era demasiado. La solución llegó por el aire. Un oficial recien llegado de Belfast comentó que en la Casa de los Marinos de esa ciudad había muerto un gato que había convivido muchos años con los viejos marineros. El mismo avión que había traido al oficial se llevó a Óscar a su nuevo hogar donde vivió hasta 1955, falleció con 16 largos años y tres hundimientos en su recuerdo.

Más información:
No todo el mundo está dispuesto a creer en Óscar, hay historiadores que afirman que se trata de un “mito urbano”. Pueden leer aquí cuales son sus dudas respecto a la historia. La totalidad de los datos proceden del artículo El Gato Óscar de Ricardo Sanz Hevia en la sección Mil Cosas de la revista Historia 16 nº 305. La wikipedia tiene entrada para Óscar conocido por el nombre con que lo bautizaron los marinos del Ark Royal: Unsinkable Sam.

Imágenes:
Las imágenes de los barcos proceden de la Wikipedia, el dibujo de Óscar procede de esta web dedicada al acorazado Bismarck.

De Arletty a Kitty

01/26/09 by fraxi

Durante la ocupación alemana de Francia Arletty, una actriz gala, se enamoró del oficial germano Hans Jürgen Soehring. Aunque a diferencia de otros actores y técnicos franceses no participó la Continental Films, productora de películas alemana establecida en Francia, según sus propias palabras “porque nunca me ofrecieron un buen guión”, cuando Francia fue liberada la detuvieron por colaboracionista. Permaneció arrestada y encarcelada tres meses con una condena a muerte pendiente, vigilada por un hombre que había asesinado a su esposa. Tras ese tiempo le abrieron la puerta y le dejaron marchar sin ni siquiera juzgarla. Sin embargo los directores de cine evitaron contratarla y se dedicó a la faceta menos pública del teatro, pero con precauciones.

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Cinco años después de finalizada la guerra interpretó a Blanche Du Bois en Un tranvía llamado Deseo pero hay un problema con la frase “Siempre he confiado en la amabilidad de los forasteros”, traducido al francés “forastero” es “étranger”, que significa también “extranjero”. Parece una provocación al público francés y Cocteau la sustituye por: “Siempre he confiado en la amabilidad de los desconocidos” (”J’ai toujours dépendu de la gentillesse des inconnus”).

Cuando el público y los productores están dispuestos a olvidar su momento cinematográfico ha pasado. Nos queda su aparición fugaz en El día más largo, el recuerdo en Les enfants du Paradis (”Oh, la luz de mis ojos, sólo es un parpadeo, como los demás”) y sus réplicas.

En los 70 se solidarizo con las prostitutas en un conflicto que mantenían con la policia, acudió a una iglesia donde éstas estaban atrincheradas: “¡Eran mujeres con auténtica categoría! Todas se preocuparon por mí y me trataron con gran deferencia. No me extrañó, porque me recibieron como si fuese su decana”. En la entrevista con John Kobal para el libro “La gente hablará” al comprobar que sabe hablar inglés le pregunta si también conoce el alemán: “Sé decir Ja y Nein. Me habrían ido mucho mejor las cosas si sólo hubiera aprendido a decir Nein“. Jamás consideró que tuviera que defenderse de nada, hubo quienes creyeron que en su autobiografía La Défense por fin había bajado la cabeza pero el título se refería a la estatua homónima en su Courbevoie natal que conmemora la lucha de los partidarios de la Comuna de París de 1871. Sin embargo cuando le preguntaban por qué había “colaborado” con el enemigo sus respuestas iban desde el críptico soy una mujer al nadie me había comunicado que el amor era un delito (en la entrevista de Kobal) y mi preferida: Mon cœur est français, mon cul est international!.

No he encontrado ningún dato que indique si pasó o no por la humillación del “rapado” de las colaboracionistas. El austriaco Gerhard Hoffmann huído de su país y refugiado en Francia relata que el “pelado” era una de las primeras actividades de los pueblos recien liberados:

En una de esas calurosas noches de agosto empezó un tiroteo entre los “maquisards” que empezaban a penetrar en la ciudad y alguna patrulla alemana en retirada. Mientras los alemanes se marchaban iban entrando más y más guerrilleros que en los días anteriores se habían ido reuniendo en los bosques vecinos.
Tambien salían a la calle muchos vecinos de los que días atrás apenas se atrevían a mirar tras las cortinas, Ahora todos querían haber pertenecido a la Resistencia cuando la Liberación estaba ya casi consumada. Se trataba de ocupar las posiciones clave antes de que los de la vieja burocracia se apoderasen de ellas.
Unas desgraciadas muchachas que habían tenido relaciones con militares alemanes fueron arrastradas al balcón de la prefectura. Entre el júbilo de la gente se les cortó el pelo al rape. “¡Mueran los traidores!” “¡Viva la libertad!”.
Vivir en los tiempos de los cañones, Gerhard Hoffmann. Revista Historia 16, nº 392

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El “rapado”, uno de los métodos clásicos de humillación, había sido empleado también por los nazis contra una de sus víctimas menos conocidas: los piratas de Edelweiss (y en la wikipedia), jóvenes que llevaban el pelo largo como signo de rebeldía, de oposición a las juventudes hitlerianas o porque les daba la gana. Nos quedan pelados más íntimos como el rasurado púbico (¿y público?) que la wikipedia dice que se aplicaba a mujeres promiscuas.

Más cosas:
Las entradas Badge of shame y Public humiliation en la Wikipedia son un buen repaso sobre las formas de estigmatizar y humillar a otros, y una visión más amplia la da el libro de dominio público Curious Punishments of Bygone Days de Alice Morse Earle. Desde la silla en el norte de Europa hasta la exposición pública de los adúlteros en Japón (parece que no existen datos históricos para afirmar que el castigo de la mujer llegara más allá). En las escuelas además del castigo corporal se contaba con el capirote, el scoreen, le symbole… pero no siempre un estigma es humillante, cuando se castigaron las pequeñas faltas de la policia tailandesa con brazaletes de tartan a los agentes les gustaron tanto que se disparó la falta de puntualidad (una de las razones para ser “castigado” con uno). Hubo que cambiar el diseño y recurrir a un brazalete rosa de “Hello Kitty” con corazoncitos para que el estigma no fuera un premio.

Sobre el oficial Hans Jürgen Soehring (o Sohring), el amante de Arletty, ésta le contó lo siguiente a Kobal:

Era un escritor al que nombraron embajador de Alemania en el Congo. Se ahogó en Zaire en 1960. Se llamaba Hans Sohring. Escribió un libro titulado “Lindbergh”, que trataba del secuestro de su hijo. No estaba mal. Me lo dedicó. También me dedicó otro llamado “Cordelia”.

Los huecos se pueden llenar con el artículo Love Story.

Una breve panorámica sobre el cine francés durante la ocupación la da Homero Alsina Thevenet en este artículo, hay una película de Tavernier, Salvoconducto (2002), que habla también de esta etapa del cine galo.

¿Quién es?

01/26/09 by fraxi

quienes

La respuesta.

Relacionados:
¿Quién es?

Juzgados por la portada

01/26/09 by fraxi

Toga muliebris

01/25/09 by fraxi

Para las prostitutas y las mujeres divorciadas por adulterio los romanos tenían la toga muliebris, una de estas prendas con las que se quiere diferenciar a las mujeres “buenas” de las “malas”. Todavía había distinciones entre buenas y muy buenas, una mujer casada podía vestir stola pero la stola matronae se reservaba para aquella que había dado mas de tres hijos a Roma. La palla, otra prenda también propia de las madres de familia, molestaba especialmente porque impedía descubrir las curvas de la milf. Ramón Irigoyen en Historia del Virgo cita un divertido priapeo sobre las desgracias que merece el inventor de la palla pero como no da el original en latín no queda nada erudito plantarlo aquí.

Enlace:
- Priapeos
- Vestimenta Romana – Imperivm

Entre mapuches

01/19/09 by fraxi

Nota: Hasta que leí el libro de Ricardo Herren desconocía que araucanos y mapuches eran el mismo pueblo, obviamente también desconocía que de las dos denominaciones los interesados prefieren ser denominados mapuches. En la wikipedia en español, en la entrada mapuches o araucanos, hay unos breves apuntes (y varios enlaces) a la controversia sobre el nombre.

Cuenta Ricardo Herren en Indios Carapálidas que el territorio chileno fue pródigo en cambio de lealtades. El lugar no ofrecía los recursos auríferos de otras zonas de América y los combativos mapuches hacían la conquista mucho más difícil de manera que eran pocos los que  querían probar fortuna en aquel territorio y los fuertes españoles se poblaron con aquellos a los que no les quedaba más remedio que ir (delincuentes, penados y prófugos). Algunos de ellos vieron en el cruce del río Bío-Bío, durante siglos la frontera entre el territorio cristiano y el aborigen, la posibilidad de optar a una nueva vida bastante más atractiva que la de los presidios y fuertes españoles. Entre estos fugados hubo huídos que una vez en territorio indio no se limitaron a desaparecer sino que se armaron y atacaron a los que hasta hace poco eran sus compatriotas. Resentimientos personales, querellas con la religión, desilusión con su propio mundo, afán de aventuras y enriquecimiento a través del botín son algunas de las razones que se dan para explicar estos comportamientos. Además los mapuches solían recibir con los brazos abiertos a los renegados. Valoraban sus conocimientos sobre estrategia y su tecnología bélica, pero también sus conocimientos en artes industriales como la herrería, la sastrería, la zapatería, la fabricación de bebidas y alimentos, y hasta la sombrerería, como fue el caso de Gaspar Álvarez que en tierras de indios se dedicó a producir tocados para cubrir sus cabezas.

Las andanzas de aquellos que cambiaron de bando fueron recogidos por los cronistas. Se menciona al español Juan Sánchez, que había sido “caudillo en muchas correrías” y desde años atrás peleaba con los indios, que acabó rindiéndose al gobernador García Ramón Hurtado de Mendoza cuando se enteró de que se estaba preparando un contingente de tres mil soldados para enfrentarse a los mapuches. Más confusa es la historia de Francisco Fris, quizá sólo un cautivo que no participó en ninguna confrontación bélica contra sus compatriotas. En 1645 se entregó pacíficamente en Arauco, junto con otros mapuches. El cronista advierte que llegó con muchos hijos y esposas y se le obligó a elegir a una y casarse con ella por la iglesia. Del español Francisco Martín sabemos que murió de un arcabuzazo cuando atacó al frente de los mapuches el fuerte de Nacimiento, a orillas del río Bío-Bio.

Sin embargo el personaje más singular fue el sacerdote Juan Barba, que se pasó al bando mapuche durante el asalto de éstos a la ciudad de la Imperial. Una vez entre ellos se dedicó a desevangelizar a los indios, predicándoles el rechazo y el odio contra todo lo que había defendido antes. El padre Barba peleó contra los españoles en el asalto a la ciudad de Osorno y, cuando lograron ocupar la plaza, se metió en la iglesia catedral y allí se dedicó a perpetrar sacrilegios con cuanto objeto sagrado encontró.

Hubo también cautivos, el hijo de Juan García Tenorio, un famoso soldado de la conquista de Chile, fue capturado en el fuerte de Paicavi y convivió durante dos años con los mapuches. Se fugó cuando tuvo oportunidad y se encaminó a la ciudad de Santiago pero harto de la guerra para evitar reincorporarse al ejército no cambió su atuendo indio y continuó “disfrazado” de mapuche. Sin embargo no faltaron quienes aseguraron que se trataba de un indio de su encomienda y quisieron reducirlo a la servidumbre, asustado, buscó testigos que lo conocieran y dieran fe de su origen español, incluso el vicario del fuerte Paicavi confirmó su identidad. Ninguna de estas pruebas pareció convencer a las autoridades y:

Aburrido, viendo que no valía su justicia, se valió de sus pies y de su diligencia y se fue por ese mundo adelante

Posiblemente de vuelta con los mapuches.

El relato más extenso del cautiverio entre mapuches lo da Francisco Nuñez de Pineda y Bascuñán, hijo de Alvaro Nuñez de Pineda y Bascuñán uno de los maestres de campo españoles más temidos y respetados por los indios. Soldado desde los catorce años, inteligente, hábil, valiente (entraba en combate al grito de “¡Inche Álvaro!”, “Aquí está Álvaro” o “Yo soy Álvaro”), de conducta intachable y generosa con el enemigo cuando Francisco, su único hijo varón, ingreso en el ejército y por méritos paternos le ofrecieron al joven el rango del capitán su padre se opuso terminantemente: “quien no ha aprendido a obedecer era imposible que supiese bien mandar”. En plena escalada de rangos estaba el joven Francisco cuando en un combate con los mapuches en Las Cangrejeras un golpe de macana lo derribó y lo convirtió en prisionero del cacique Maulicán durante seis meses.

Durante su cautiverio Francisco o Pichi Álvaro, “Pequeño Álvaro”, comprobó que había demasiadas cosas en la sociedad mapuche que la hacían atractiva para algunos españoles, principalmente el “ocio y el vicio”:

Estos naturales de Chile no se les ha conocido más ídolos por su dios que el ocio, el comer y el beber y el de la carnalidad, que es el peor y el más difícil de apartarlos de él, porque son como piedras empedernidas en estos vicios.

La chicha de maiz, las danzas, la música, la comida, las fiestas rituales, los baños matinales, las mujeres desnudas… todo escandaliza al joven Francisco que dice huir de las tentaciones especialmente de la hija mestiza del cacique a la que éste ofrece en matrimonio:

Contemplemos un rato la tentación tan fuerte que en semejante lance el espíritu maligno me puso por delante: a una mujer desnuda, blanca y limpia. Con unos ojos negros y espaciosos, las pestañas largas, cejas en arco, que del Cupido dios tiraban flechas, el cabello tan largo y tan tupido que le pudo servir de cobertera, tendido por delante hasta las piernas y otras particulares circunstancias

Pichi Alvaro evita a la joven pero procurando no enfadar a sus pretendidos suegros, una indisposición urgente de tripas o una borrachera feroz son excusas de las que se vale para no acabar en el lecho de la joven mapuche.
Tras su liberación, en un canje realizado en el fuerte Nacimiento, continuó con su carrera militar, se caso, tuvo numerosos hijos y llegó a ser maestre de campo como su padre. Cuando era un sexagenario escribió Cautiverio feliz y razón de las guerras dilatadas de Chile, que además de ser unas memorias de su captura era un contundente alegato contra el hostigamiento y la explotación feroz que se hacía de los mapuches que dilataba el conflicto e impedía que se le diera fin:

porque, aunque no quede más que un indio solo, ése ha de andar con las armas en las manos y perecer con ellas antes que vivir sujeto

Herren lamenta que esta obra posea un estilo pesado, lleno de digresiones moralizantes sobre historia bíblica y citas de filósofos griegos y romanos “que cortan el hilo de la narración y convierten su libro en un plomazo, capaz de aburrir y exasperar a las ovejas”.

Libro:
Indios carapálidas, Ricardo Herren

Enlace:
Cautiverio feliz y razón de las guerras dilatadas de Chile