Ernst Höltzer (1835-1911) quiso seguir el oficio de su padre, guardia forestal, pero éste no le juzgó idóneo para la tarea y le recomendó estudiar ingenieria.
Amplió estudios en Londres y París donde hizo amistad con un ingeniero que trabajaba en el tendido de cables por el Mediterráneo y le ofreció trabajar con él. Más tarde la casa Siemens le envió al Mediterráneo Oriental y posteriormente al mar Negro, adquirida esta experiencia fue contratado por el gobierno británico en 1863 para colaborar en la construcción del primer telégrafo a través de Persia. Tras unas vacaciones en Alemania en 1870 regresa de nuevo con una cámara fotográfica con la que documentará la vida en el país, retratando los acontecimientos históricos (inaguración del primer ferrocarril persa) y figuras destacadas del pais, así como las situaciones cotidianas y personajes anónimos.
Gimnasio en Ispahán
Cada ciudad cuenta con varios lugares de reunión para los ejercicios gimnásticos y el adiestramiento en la lucha. Al compás marcado por un hombre con una pandereta, los ejercicios son efectuados ritmicamente. Los principales instrumentos utilizados son pesados escudos de madera, palos y cadenas. Los concursantes llevan pantalones largos, ricamente bordados, y algunos se atan espejos a las rodillas. Estos espejos se exhiben intactos después de un ejercicio, para demostrar que el luchador no ha sido derribado.
- Ernest Hoeltzer
Al fondo de los luchadores se pueden apreciar algunas de las “pesas” empleadas para ejercitarse. El corte de pelo era el habitual en la región: “los hombres se hacían afeitar la cabeza y sólo conservaban los cabellos de ambos lados”.
La escuela misional de Miss Reid en Julfa
Las jóvenes y las niñas tejen calcetines de día y de noche, incluso durante el paseo cotidiano. Son cortos y generalmente blancos, de algodón y con fuertes refuerzos en los talones, y son enviados a los puntos más lejanos del país después de vendidos, rápida y ventajosamente, a intermediarios persas y armenios.
- Ernest Hoeltzer
Notas:
Descubrí las fotografías de Ernest Hoeltzer en un artículo de la revista Historia y Vida (nº 47, febrero 1972). De él he escaneado la primera y la segunda y la cuarta fotografía. La fotografía del ingeniero y fotógrafo procede de aquí. Más fotografías de Hoeltzer pueden verse aquí y aquí.
Según el artículo de Historia y Vida el descubrimiento de las placas tuvo que ver con un desastre doméstico, no he podido corroborar la historia porque casi todos los datos sobre Hoeltzer están en alemán pero si alguien se anima le dejo la versión de la revista:
Al inundarse un sótano a causa de un reventón en una tubería en cierta población alemana fueron puestos a salvo cinco cajones de considerable peso. Ante la posibilidad de que hubiese penetrado agua en ellos, procedióse a abrir las tapas, sólidamente clavadas. Cada cajón estaba forrado con planchas de zinc y contenía varias cajas, también de madera, pero de tamaño mucho más reducido, en el interior de las cuales había unos paquetes esmeradamente envueltos con cartulina y que ostentaban la inscripción: “Placas fotográficas de F. Schüler & Günther, Berlín”. Los paquetes contenían placas de cristal, negativos fotográficos muy antiguos y de diversos tamaños, muy bien conservados y todos ellos con excelentes características en lo que a su revelado se refiere. Fue entonces cuando se supo la historia de estas placas.
El abuelo de su propietaria actual [hablamos de 1972], un ingeniero alemán llamado Ernst Höltzer, se había trasladado a Persia, a mediados del siglo pasado, para trabajar en la construcción de una línea de telégrafos. Se casó con una joven armenia y se estableció en el país, donde, en el transcurso de varios años, tomo millares de fotografías que, tras sobrevivir a las vicisitudes de todo un siglo, fueron enviadas a Alemania, en 1963, por la nieta del ingeniero.
- Persia hace 100 años, Roland Hehn



07/5/09 a las 10:25 pm |
Una galería muy interesante. Siempre es instructivo poder echar un vistazo a la vida cotidiana en sociedades tan diferentes de las nuestras, por que nada de esto aparece en los libros de historia
07/6/09 a las 10:40 am |
Jo, menos mal que no se hizo guardia forestal. Aunque a saber, igual nos había dejado una colección de fotos de bichos que ríete tú del “Fauna”.
07/6/09 a las 10:46 pm |
@ Padawan
Dice los comentaristas de las fotos de Hoeltzer que para ser el trabajo etnográfico de un europeo en un ambiente tan propio a la idealización su obra es notablemente “realista”, en el sentido que no hace posar a las personas en ambientes recargados y con posiciones forzadas. El hecho de que viviera tanto tiempo en el país, y tal vez que no tuviera formación artística, quizá le ayudó a retratar evitando conseguir capturas pictóricas.
@ Gin
“Mira hijo tal vez puedas irte a un pais lejano, que tienen un montón de vacíos en su cartografía, lleno de tribus violentas que no comprenderán en su vida tu trabajo pero a las que tendrás que convencerles para que te dejen pasar. Tal vez puedas formar telegrafistas con pastores, bandoleros y aguadores; quizá puedas solventar las mil y una dificultades que te pondrán los trámites burocráticos y a lo mejor logras superar todas las dificultades tecnológicas en un entorno hostil. A lo mejor… pero de ser guardia forestal olvídate, en tu puta vida chaval distinguirás una perdiz de un gorrión”.
¡Padres!