Requisitos para ser ramera en la Espaa de los Austrias

By fraxi

Desde el reinado de Alfonso XI de Castilla, las rameras, para distinguirse de las mujeres de bien, tenían la obligación de usar un tocado especial, que primero consistió en tocas azafranadas, y después fue variando. Pero se dió el caso, repetido en tiempos modernos, de que las damas honorables gustasen de imitar el atavío de las meretrices.

Las Ordenanzas de Mancebía, recopiladas en 1621, disponen que las mujeres públicas lleven medios mantos negros; algo así como las modernas mantillas. Por eso las llamaban “damas de medio manto”, a diferencia de las que, oficialmente al menos, eran honradas, y que llevaban manto entero.

Hasta fines del reinado de Felipe II, para entrar una joven en una mancebía tenía que acreditar con documentos ante el juez de su barrio ser mayor de doce años, haber perdido la virginidad, ser huérfana, de padres desconocidos o abandonada por la familia, siempre que ésta no fuese noble. El juez procuraba disuadir de sus torcidos intentos a la aspirante con una plática moral, y si no la convencía, otorgábale un documento, donde la autorizaba para ejercer el infame oficio.

Además de esta charla, por Cuaresma se producía otro intento de alejarlas de su oficio:

Más o menos formulariamente, procuraba el poder público apartarlas de la mala vida. Durante la Cuaresma, un viernes las conducían dos alguaciles en Madrid a la iglesia del Carmen calzado, donde un predicador las exhortaba a salir de aquel camino de perdición, dando a besar un crucifijo a las conversas (si había alguna, cosa no frecuente) y llevándola entonces al convento de Arrepentidas, situada en la calle de Atocha.

El autor, José Deleito y Piñuela, es una acertada recomendación de Don Gaiferos.

Libro:
La mala vida en la España de Felipe IV, José Deleito y Piñuela

Sobre el libro [de la trasera]: Esta curiosa, divertida y documentada investigación sobre el mundo de la delincuencia, la marginalidad y la picaresca en la España del siglo XVII cubre las múltiples La mala vida en la España de Felipe IV - Jose Deleito y Piñuelavariedades de la mala vida, desde el simple parásito o el mendigo hasta el rufián, pasando por prostitutas y celestinas, gentes de oficio turbio, el descuidero, el ladrón profesional, el asesino a sueldo o el bandolero organizado en cuadrillas. José Deleito y Piñuela describe los bajos fondos sociales, los tipos varios del hampa matritense, los pícaros de novela y los de la realidad, el mundo del juego y de las prostitución, las meretrices ambulantes y las organizadas en burdeles, así como todas las derivaciones imaginarias de la “sensualidad ilícita”. El cuadro de “La mala vida en la España de Felipe IV”, extendida a todas las clases sociales y por toda la Península, parece discrepar a primera vista de la imagen de piadosa religiosidad imperante en la época. Sin embargo, no son de extrañar casos como el ladrón que creía servir a Dios en su oficio, la ramera devota de la Virgen o el asesino que mataba a sus víctimas no sin antes forzarles a la confesión.

7 comentarios para “Requisitos para ser ramera en la Espaa de los Austrias”

  1. Wendy Dice:

    Bueno, pues en la actualidad, en México las sexoservidoras tienen requisitos también, como:

    “cada relación sexual dura de 10 a 15 minutos suficiente para [...] y que no haya tiempo de charlar o conocer a la persona”.

    Todas, deben de cumplir con los requisitos que la delegación Cuauhtémoc les impone para permitirles trabajar:

    Contar con su tarjeton de la Secretaría de Salud para sexoservidoras, cartilla de la mujer, credencial de CONASIDA, al igual que su carnet y les realicen los siguientes estudios:

    “Papanicolaou, prueba de Elisa, glucosa y química sanguínea”

    “En cuestión de requisitos son muy estrictos” dice Sara, y explica: “los agentes judiciales pasan por todo anillo de circunvalación revisando los documentos”, y cuenta:

    — Sí no los traes, te suben a una camioneta y te trasladan a la delegación en donde te detienen durante 36 horas…

    Sigue

  2. Wendy Dice:

    se me olvidaba. En México, han luchado mucho en la búsqueda de que su trabajo sea reconocido y valorado como cualquier otra profesión (tal vez pronto haya universidades o carreras técnicas, tenemos escuelas de streptese y de baile de tubo por lo menos) desean pagar impuestos, aunque no me las imagino preguntando: “¿desea factura?” Un tiempo usaron uniforme: blusa amarilla y falda negra. Antes se las reconocía por usar zapatos rojos o dorados. Ahora todas tenemos zapatos de esos colores y era dificil identificarlas ;).

  3. Ginebra Dice:

    Lo de vestirse cada uno según su gremio siempre me ha hecho gracia.

  4. Arc Dice:

    En la “mitología” de mi barrio las prostitutas se distinguían por el color del pintauñas. Todas tenían las uñas de las manos pintadas de color negro. Eso fue mucho antes de la llegada de las góticas y cuando nuestras existencialistas se comían las uñas no se las decoraban.

  5. Don Gaiferos Dice:

    De pura rabia, por no haber habilitado usted los comentarios en “De caídas y exposiciones púbicas”, no le cuento las cosas garbosas que tengo recopiladas sobre las señoras putas de España. ¡Dita sea!

    Un Saludo.

  6. Wendy Dice:

    Como su admiradora, Don Gaiferos, quedo a la espera de que (abra los comments) y comparta las cosas garbosas que ha sabido usted, me gusta mucho leerlo. Íba a preguntar dónde podía encontrarlo, incluso había puesto “Don Gaiferos”, pero no había dado con usted.

    Un abrazo, Don Gaiferos

  7. Arc Dice:

    @ Don Gaiferos,

    Todos los post tienen los comentarios habilitados, estuvieron temporalmente inactivos por un problemilla como un buen hombre que llevó su afán evangelizador más lejos de lo que su IP le permitía. Ahora los problemas son otros.

    Un saludo

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