La clasificación de miradas de R. F. Burton

By fraxi

Durante la expedición en busca de las fuentes del Nilo de Burton y Speke con frecuencia los exploradores se encontraban con nativos que no habían visto nunca un hombre blanco. Para muchos era una atracción, un espectáculo de feria. Desde el papel de observado Burton se dedicó a clasificar las miradas que recibía, distinguiendo doce tipos:

Por fin, mi experiencia sobre su comportamiento me permitió clasificar su particular modo de mirar de la siguiente manera: primero viene una mirada furtiva, cuando el individuo atisbaba una y otra vez por debajo de la tienda, y, en segundo lugar, su reverso, la mirada abierta. En tercero, esta la mirada curiosa o inteligente, que, generalmente, iba acompañada de una irreverente risa respecto a nuestra apariencia. En cuarto, esta la mirada estúpida, la cual denotaba al torpe y nada curioso salvaje. La quinta, la mirada discreta, es la de los sultanes y los grandes hombres; la sexta la mirada indiscreta, en excepcionales ocasiones es propia de mujeres y de niños. En séptimo lugar está la llamada lisonjera, la cual era sumamente rara, como tambien lo era la octava o despreciativa. En noveno lugar está la mirada codiciosa; se denotaba por el movimiento de ojos saltando inquietamente de un objeto a otro, nunca cansados, nunca satisfechos. El décimo corresponde a la mirada perentoria y pertinaz, peculiar de la edad que trae acritud y aspereza de genio. La undécima nos ofrece la mirada de borracho, la mirada feroz o belicosa, y, finalmente, la duodécima, la mirada de caníbal con al cual el individuo que nos obsequiaba aparentemente con ella, nos considera como artículos alimenticios.

Libro:
El Nilo Blanco (La búsqueda de las fuentes del gran rio), Alan Moorehead

2 comentarios para “La clasificación de miradas de R. F. Burton”

  1. maty Dice:

    Otras miradas, hoy sábado:

    Ciudadanos en la Red Se llamaba Libertad

    El café de Ocata Viaje al fin de la noche

  2. Ginebra Dice:

    Mira tú qué curioso, que yo había hecho la misma clasificación, incluyendo la mirada caníbal, que a veces vas por la calle y notas que te miran queriendo hincarte el diente…

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