De las reglas del querer y casar

By fraxi

Algunos filósofos griegos y romanos decían incluso que un hombre que amara a su esposa con “excesivo” ardor era un adúltero. Muchos siglos después teólogos católicos y protestantes sostuvieron que los maridos y las esposas que se amaran demasiado estaban cometiendo el pecado de la idolatría. Los teólogos regañaban a las esposas que utilizaban sobrenombres afectuosos para nombrar a sus maridos porque semejante familiaridad por parte de una esposa socavaba la autoridad del marido y el respetuoso temor que la esposa debería sentir ante él. Aunque los pensadores musulmanes medievales eran más permisivos en cuanto a la pasión sexual entre esposos que los teólogos cristianos, también insistían en señalar que demasiada intimidad entre el marido y la mujer debilitaba la devoción a Dios de un creyente. Y, como sus equivalentes europeos, los escritores seculares del mundo islámico creían que el amor prosperaba mejor fuera del matrimonio.

[...] en los primeros tiempos de la Europa moderna la mayoría de la gente creía que el amor se acrecentaba después del casamiento. Los moralistas de los siglo XVI y XVII sostenían que si un marido y su esposa tenían buen carácter probablemente terminarían enamorándose el uno del otro. Pero pregonaban que los jóvenes debían dejarse guiar por sus familias en la elección de las esposas que merecían aprender a amarlas. A los padres y demás parientes les correspondía asegurarse de que la mujer contara con una buena dote o de que el hombre tuviera buenos ingresos anuales. Se juzgaba que ese capital contribuiría ciertamente a hacer florecer el amor.

Libro:
Historia del matrimonio (Cómo el amor conquistó el matrimonio), Stephanie Coontz

8 comentarios para “De las reglas del querer y casar”

  1. Ginebra Dice:

    A mí también me parece fatal que se usen sobrenombres afectuosos de esos. Cada vez que oigo a una pareja llamarse “cari” se me despiertan los instintos asesinos. De “churri” ni hablamos.

  2. itita (buena y bonita) Dice:

    Gin…. estooo… que le tengo que decirrrrrr… que lo hacen PORQUE NO RECUERDAN cómo se llamaba el cónyuge. Sip.

    Este verano estuve en una muy bonita y antigua casa grande, montañesa, en un pueblo cerca de Comillas. Fui de visita, a la hora del té, a presentar mis respetos a las ocho tías nonagenarias de un buen amigo mío.

    En un viejiiiiiiiiiiiiiiiiiiísimo salón, llena de antiguallas y tapicerías de otros siglos estaban sentadas esas ocho hermanas. Cada una como un “Flora y Fauna”, las hadas madrinas de la Bella Durmiente: impecables, cada una vestida enteramente de un color , con su ristra de perlas correspondiente y con una taza de té temblequeante en la mano… sordas como tapias hablaban a un tiempo las ocho, cada una de un tema distinto; mientras la viejísima muchacha se afanaba en atenderlas. La mayor cumplía ese día 101 años, la pequeña no tendría menos de 85.
    En un momento dado, estaba la mayor tratando de contarme cuál era la relación de una parte de la familia de mi marido con aquella casa cuando, se gira y muy seria le dice a la hermana que tenía en la butaca de al lado:

    -¿Cómo se llamaba mi marido?? …es que hace tanto tiempo que ya no me acuerdo…

    it ;-))

    Pues eso.

  3. itita (buena y bonita) Dice:

    Los maridos, Gin…. esas “cosas” olvidables.

    XXDDDDDDD

  4. Arc Dice:

    ¿Y cuando ella elige el diminutivo del nombre que él nunca soportó y los amigos deciden desde ese momento que “lo que vale para la “chuchi” vale para ellos”?.

    ¿Y las variantes americanas, o edípicas, de “papi” y “mami” o “papito” y “mamita”?

    ¿Y las variantes zoológicas de “gatitas”, “ositos”… y otras que se guardan para momentos más intimos?.

    Creo que el coctel de hormonas y las chucherías químicas segregadas por el cerebro durante el amor, o algo razonablemente parecido, son los únicos responsables y no hay que tenérselo en cuenta a los afectados.

  5. Tria Dice:

    pues no se, a mi me encanta que mi marido me diga “déjame el chirri, hermosura”, me parece que no tiene la menor importancia, pero ahora con lo que decis… tendré que hablarlo con él.
    saludos
    tria

  6. itita (buena y bonita) Dice:

    Háblalo, sí.
    Urgente…

    jajajajaaaa

    it ;-))

  7. Ginebra Dice:

    ¿Déjame el chirri, hermosura??? válgame!

    :-)

  8. Tria Dice:

    jajajajajaja pero os hice reiros con ganas ¿eh?
    venga buena semana
    ;)

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