Sibs

A los rumores propagandísticos extendidos durante la II Guerra Mundial por los británicos se les llamó “sibs” (del latín “sibillare”, murmurar). Aunque algunos podían clasificarse como negros, los británicos hacían creer a las fuerzas del Eje que la información procedía de su propio bando, la mayoría podían clasificarse como grises, es decir, no estaba claro cual era el origen de la información.

Los “sibs” debían de enmarcarse en un plan global, los rumores inconexos hacían más daño que bien. Debían ser escuetos al notar que los rumores breves tendían a perfeccionarse con su circulación mientras que los extensos pierden su palabrería cuando se propagan. Por descontado, si tratan sobre dirigentes enemigos, los detalles lascivos aumentan su efectividad.

La transmisión

El problema está ahora en conseguir que el rumor que se elaboró en una oficina británica llegue a Alemania sin que se identifique como propaganda aliada. Conscientes del interés de muchas personas por conocer los detalles picantes de sus dirigentes locales o el interés que sentimos por poseer una información secreta o poco conocida para poder transmitirla a nuestro círculo de amigos sabían que el trabajo estaba hecho cuando el rumor llegara al país enemigo. Los “sibs” podían llegar a Alemania a través de la correspondencia con países neutrales o mediante el cuchicheo diplomático de embajadas y legaciones británicas, incluso podían llegar a arriesgar a algunos agentes haciendo que enviaran las cartas desde la propia Alemania. Otros agentes charlaban amistosamente con la tripulación y los pasajeros en puertos y aeropuertos a punto de viajar, se comentaba desenfadadamente la información con personas sospechosas de estar en relación con el enemigo. Aparecían en la prensa británica y en ocasiones en la prensa de paises neutrales gracias al trabajo de periodistas colaboradores.
Toda esta tarea se realizaba con el máximo cuidado ya que el mismo rumor no podía llegar simultáneamente desde Madrid, Ankara y Estocolmo. Cada rumor tenía su vía de llegada.

Algunos de los “sibs” que circularon

Al principio de la guerra los “sibs” la mayoría eran infantiles y endebles, no se podía decir que fueran muy efectivos:

  • El Gobierno Británico había importado de Australia 200 tiburones “come hombres” y los había dejado en libertad en el Canal de la Mancha como medida contra la invasión.
  • Von Ribbentrop había ordenado al cardenal Innitzer de Viena que pidiera al Papa la canonización de la madre de Hitler.

Sin embargo en esos días se puso en circulación uno de los rumores que más exito tuvo en la guerra y que frenaría cualquier intento de invasión maritima de Inglaterra ya que “fuentes bien informadas” confirmaban que: “Los ingleses han desarrollado un método para prender fuego al mar”.

Durante el desarrollo de la guerra aparecieron muchos mas:

  • Los bancos de sangre alemanes estaban contaminados con la sangre extraída a prisioneros de guerra rusos afectados de enfermedades venereas y otras infecciones bacterianas.
  • Ya no se ven gaviotas en el Mediterraneo. Todas han muerto por culpa de la gasolina vertida por los petroleros alemanes. Han sido hundidos cuando intentaban suministrársela a Rommel.
  • Inglaterra ya dispone de un “foco invisible” que ilumina a la tripulación de un avión sin que este lo sepa.
  • A los soldados gravemente heridos les estan dando por compasión inyecciones letales para impedir que sean una carga para el Estado.
  • Los motores del nuevo avion He 177 tienden a incendiarse en el aire. (Era cierto que había problemas con esos motores).
  • La piel de las mujeres que trabajan en la industria de guerra amarillea. Las jóvenes alemanas estan perdiendo sus atractivos, así como su capacidad para tener hijos. (En la primera Guerra Mundial fue una enfermedad común, las mujeres que trabajaban en la fabricación de ciertos tipo de munición recibieron la denominación de “mujeres canario” por su color amarillento).
  • Hitler ha dado instrucciones a Goebbles para que no se haga más referencia alguna a que había sido cabo.

En la fase final de la guerra aparecieron “sibs” de otro tipo:

  • Las SS están obligando a los soldados del ejército regular a intercambiarse uniformes e identificaciones con ellos.
  • Solo los oficiales que están seguros de ser ejecutados como criminales de guerra están al mando de las últimas defensas.
  • Los trabajadores extranjeros están organizados en batallones militares dirigidos por oficiales de paracaidistas británicos y estadounidenses. Están cortando las líneas de ferrocarril y las carreteras en la retaguardia de las tropas alemanas.

La redacción de otros “sibs” era más complicada. Por ejemplo se hizo creer que la destrucción de las presas del Ruhr por los bombarderos rompediques de la RAF era una pantalla, quien había destruido las presas era una organización secreta de trabajadores extranjeros, la acción de la RAF sólo era un camuflaje para los saboteadores. Con ello se buscaba que la Gestapo dedicara medios a la búsqueda de una organización inexistente. En otra ocasión cuando un piloto alemán atacó al “HMS Ark Royal” recibió una condecoración por hundirlo, sin embargo el barco solo estaba dañado y no sería enviado al fondo hasta más adelante. La propaganda alemana tenía ahora un problema: ignorar este hundimiento o reconocer que antes se habían equivocado (o mentido). Sin embargo no tuvieron que pasar por esa disyuntiva porque se les adelantaron los británicos: Los dos hundimientos eran reales, los ingleses habían violado el pacto naval angloalemán anterior a la guerra botando dos “Ark Royal” gemelos. ¿Dónde está el beneficio en afirmar que les habían hundido dos barcos?

La desagradable conclusión -para los alemanes- era que si había dos “Ark Royal” también podía haber otros dos de los mejores navíos ingleses.

Libro:
La propaganda negra en la Segunda Guerra Mundial, Stanley Newcourt-Nowodworski

Enlaces:

11 Responses to “Sibs”

  1. todo esto me recuerda a aquel sketch de los monty python en el que los ingleses utilizaban “el mejor chiste de la historia” (un chiste que mataba de risa) para ganar la guerra.

  2. Fascinante. Voy a dedicar la mañana a inventar sibs y lanzarlos en el trabajo. Y la semana que viene lo haré en el pueblo. Y…

  3. @ rfm
    Hay un libro de Paul Fussell “Tiempo de guerra. Conciencia y conducta en la segunda guerra mundial” que explica el día a día de la población civil durante el conflicto, lo que creían o les hacían creer, documentado en la propaganda, la literatura y los recuerdos personales de aquellos días. En esas circunstancias es muy fácil comprender el valor de los “sibs” que aportan invulnerabilidad (desde los tiburones come-hombres del canal de la Mancha al arma milagrosa germana) y deshumanizan al enemigo.
    Prueba de el valor que los servicios de inteligencia dan a los “sibs” son los esfuerzos realizados en las guerras para conseguir que los civiles no extiendan rumores (contrarios a su pais, claro, rumores sobre la inminente victoria de los nuestros puede extender los que quieran). Esfuerzos, por cierto, que han producido pequeñas exquisiteces del cartelismo bélico.

    @ Gin
    Hoy todos los trámites sobre la transmisión de los “sibs” se han simplificado notablemente con esto de Internet. Limítate a sugerirlo en un par de foros.

  4. “pequeñas exquisiteces del cartelismo bélico”…

    Totalmente de acuerdo. Y octavillas. En los últimos años he visitado dos exposiciones al respecto (una en el CCCB de Barcelona, otra en el Círculo de Bellas Artes de Madrid). Recuerdo con especial interés octavillas,no carteles, que tropas locales lanzaban a las invasoras advirtiéndoles sobre los peligros de estar ahí, invadiendo su país, y no en casa, protegiendo la fidelidad de su mujer, a quien en estos momentos se estaría beneficiando algún “amigo”.

  5. No se si conoces una página web, que he citado aquí en más de una ocasión, y que tiene una colección de ejemplos muy ilustrativos clasificados por paises:

    Sex and Psychological Operations
    Herbert A. Friedman
    http://www.psywarrior.com/sexandprop.html

    Cuando se le preguntó a un oficial de inteligencia por qué esa insistencia en colocar mujeres desnudas en la propaganda la respuesta fue de lo más “lógica”:
    - Porque los soldados la ven, la recogen y la guardan.

  6. Vaya, no había leído la referencia en tu blog, pensaba que pasándote el enlace a “psywarrior” que encontré después de escribir mi último comentario te haría un favor…

    Buscando documentación al respecto también encontré una cosa divertida en snopes:

    http://www.snopes.com/radiotv/radio/baghdad.asp

    saludos

  7. Hombre, yo les recomendaría los libros de Jesús Timoteo Álvarez. Sabe de qué habla y lo cuenta más que bien. Y si pudieran colarse en alguna de sus clases disfrutarían mucho.

  8. En esta página también hay un montón de cosas sobre los panfletos y la propaganda de guerra.

    http://members.home.nl/ww2propaganda/

    Creo que es bastante interesante… aunque lo mismo ya la conocías.

    Un saludo.

  9. @ rfm

    Tenía por ahí un enlace, por supuesto ahora no logro encontrarlo, donde se repasaban algunas leyendas urbanas sobre la tecnología militar norteamericana en la guerra de Irak. Recuerdo que una de ellas hacia mención a que los visores que llevan algunos soldados le permitían ver por debajo de la ropa, en teoría para ver si llevaban armas o explosivos escondidos.

    @ Gin

    En las bibliotecas de mi ciudad aparecen estos libros del autor que mencionas. ¿Cuál recomiendas?

    - Historia de la prensa hispanoamericana
    - Historia de los medios de comunicación en España
    - Historia y modelos de la comunicación en el siglo XX

    @ Iñaki
    No conocía la página. Voy a agregarla al post.

    Muchas gracias.

  10. Cualquiera de ellos es bueno porque Timoteo es un experto en el tema y lo expone más que bien, pero yo me tiraría a la “Historia y modelos de la comunicación en el siglo XX” para pasar después a los medios en España.

  11. [...] Los Sibs en el blog de Exapamicrón Mucha información y más panfletos. [...]

Leave a Reply