El pedal de las SS

By fraxi

La Ahnenerbe (Herencia Ancestral) era un instituto de investigaci贸n nazi fundado por Himmler en 1935 cuya misi贸n era desenterrar desde el Paleol铆tico evidencias de los logros y haza帽as de los ancestros de Alemania para hacerlos llegar a la opini贸n publica alemana.

En realidad, sin embargo, la elitista organizaci贸n se dedicaba a la creaci贸n de mitos. La tarea de sus prominentes investigadores consist铆a en distorsionar la verdad y producir evidencias cuidadosamente elaboradas que respaldaran las ideas raciales de Hitler. Algunos eruditos tergiversaban conscientemente sus hallazgos; otros los deformaban inconscientemente, ignorantes de que sus opiniones pol铆ticas configuraban de forma dr谩stica sus investigaciones. Pero todos demostraban una gran habilidad en aquella manipulaci贸n, y por esa raz贸n Himmler estimaba especialmente su instituto, con virti茅ndolo en parte integrante de las SS y estableciendo su sede en una magn铆fica villa situada en uno de los barrios m谩s ricos de Berl铆n. Lo dot贸 de laboratorios, bibliotecas, talleres muse铆sticos y amplios fondos para la investigaci贸n en el extranjero, adem谩s de hacer amistad con varios de sus m谩s destacados cient铆ficos. En 1939, la Ahnenerbe tendr铆a en n贸mina a 137 estudiosos y cient铆ficos alemanes, y emplear铆a a otros 82 trabajadores auxiliares entre cineastas, fot贸grafos, pintores, escultores, bibliotecarios, t茅cnicos de laboratorio, contables y secretarios.

En sus comienzos sin embargo la organizaci贸n tuvo problemas de financiaci贸n y sus ingresos pod铆an ser estrangulados en cualquier momento por los rivales pol铆ticos de Himmler por lo que 茅ste opt贸 por buscar nuevas maneras de obtener dinero. Una de sus fuentes de ingresos fueron los patrocinadores de la industria privada empresas como la Daimler-Benz o la BMW colaboraron con donaciones en el mantenimiento de la Ahnenerbe

Aquellas donaciones espor谩dicas, sin embargo, cubrir铆an solo una parte de los gastos operativos de la Ahnenerbe. Por ello, los jefes de las SS dise帽aron un plan m谩s ambicioso, que implicaba algo que guardaba muy poca relaci贸n con la prehistoria: un pedal reflectante para bicicletas. La idea del pedal era idea original de uno de los antiguos ch贸feres de Hitler. Ant贸n Loibl, un viejo camarada del partido. De profesi贸n, Loibl era maquinista y profesor de conducci贸n, aunque su vocaci贸n era la de inventor. Su tiempo libre lo pasaba en su tienda de Berl铆n dise帽ando nuevos dispositivos mec谩nicos mejorados, tales como carburadores. Mientras reflexionaba sobre el modo de hacer las bicicletas m谩s visibles de noche en la carretera, se le ocurri贸 隆a idea de fijar peque帽os trozos de cristal a los pedales con el fin de que reflejaran los faros de los coches al aproximarse.

Finalmente esos inventos llegaron a o铆dos de la direcci贸n de las SS. y en 1936 la organizaci贸n constituy贸 una empresa conjunta con el maquinista a fin de comercializarlos. Himmler ten铆a la intenci贸n de utilizar parte de los ingresos derivados de ello para financiar la Ahnenerbe. Al final, sin embargo, result贸 que el dise帽o de Loibl no era original como hab铆a parecido a primera vista. Lo cierto es que otro inventor alem谩n habia dise帽ado un dispositivo de seguridad similar, del que hab铆a solicitado la patente. No obstante, este competidor carec铆a de algo muy importante, tener a las SS como socio comercial; as铆 que su solicitud de patente qued贸 enterrada. La de Loibl, en cambio, sali贸 adelante, y en 1938 Himmler utiliz贸 su autoridad suprema como jefe de la polic铆a alemana para hacer que se aprobara una nueva ley de tr谩fico, la cual exig铆a que todas las nuevas bicicletas alemanas estuvieran equipadas con el pedal reflectante de Loibl.

De repente los fabricantes alemanes se encontraron con que no ten铆an m谩s opci贸n que montar el pedal de Loibl y pagar royalties a la compa帽铆a propiedad del inventor y las SS. Quienes inicialmente se negaron a pagar no tardaron en comprobar que resultaba m谩s prudente hacerlo. A menudo bastaba una sencilla carta, firmada personalmente por Himmler, para convencer a un fabricante renuente de que obedeciera la nueva ley. Y al cabo de poco tiempo empez贸 a entrar dinero en la Fundaci贸n Ahnenerbe. Solo en 1938 la fundaci贸n recibi贸 la cuantiosa suma de 77.740 marcos del Reich procedentes de los beneficios del pedal.

Libro:
El plan maestro: Arqueolog铆a fant谩stica al servicio del r茅gimen nazi, Heather Pringle

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