El despilfarrador y poco honorable fusil de aguja Dreyse

By fraxi

Se suele afirmar que los “fusiles de aguja” prusianos dieron la victoria a los soldados de Moltke frente a los austríacos en Königgrätz [Guerra de las Siete Semanas - Prusia vs Austria], así como que de no haber sido por la parsimonia de los parlamentarios de las tropas de Benedek hubiesen podido disponer también de esa arma. De hecho, ello nada tiene que ver con la realidad. Fueron el propio emperador Francisco José y los mandos militares quienes se opusieron a esa innovación. El “fusil de aguja” prusiano, el rifle de carga posterior Dreyse, era conocido en Austria desde 1849. Y como señala Hew Strachan, presentaba más ventajas que los fusiles que se cargaban por la embocadura. “El peso de la recámara situaba el centro de gravedad del rifle cerca del hombro, lo que aumentaba su precisión. Abarcaba una distancia de unos 800 metros. Pero su mejor cualidad era su capacidad de fuego, que podía llegar a las siete veces por minuto.”

En 1851 una comisión encabezada por el “Feldzeugmeister” Augustin llevó a cabo unas pruebas con veinte fusiles de aguja y los rechazó en función de los siguientes argumentos: “Aunque los fusiles de aguja permiten disparar con rapidez mientras no hay interrupción, esto no constituye ninguna ventaja real, ya que el fuego rápido sencillamente agotará los suministros de municiones.”

Aunque algunos oficiales austríacos quedaron impresionados por el uso que los prusianos hicieron del fusil durante la guerra contra Dinamarca [Guerra de los Ducados - Prusia vs Dinamarca], el emperador declaró que la bayoneta era un arma más honorable que el fusil de carga posterior, con lo que se puso fin a las pruebas.

Libro:
Geoffrey Regan: Historia de la incompetencia militar

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