El 17 de junio de 1816 una flotilla de cuatro navios parte de Francia para tomar posesión del puerte senegalés de Saint Louis devuelto por los británicos como muestra de apoyo a la restauración borbónica. El 2 de julio la fragata “Medusa” que se había alejado de los otros barcos embarrancó en las aguas del banco de Arguin, a 160 kilometros de la costa africana. Sin ninguna esperanza de que los rescataran el capitán Hugues Duroy de Chaumereys dispuso que los 400 pasajeros del navio se repartieran de la siguiente manera: los “ilustres” del barco, entre los que figuraban el nuevo gobernador y su familia, embarcarían en los seis botes salvavidas, el resto, aproximadamente 150 personas entre marineros y soldados serían remolcados por los botes en una balsa de 20×7 metros. Diecisiete personas decidieron quedarse a bordo del navio.
Pronto se vio que la idea de remolcar la balsa era poco viable, lastraba la marcha de los botes y el creciente descontento de sus ocupantes hacia creer al capitan que podían abordarlos en cualquier momento por lo que decidió cortar las cuerdas que la unían con ésta y abandonarla a su suerte.
Las embarcaciones salvavidas llegaron sin demasiados contratiempos a distintos puntos de la costa, sólo 3 de las personas que quedaron en el barco fueron rescatadas con vida tras 52 días de espera, la balsa fue rescatada el 17 de julio (13 días después de que se hubieran cortado las cuerdas) por el “Argus”, uno de los navíos que formaba parte de la flotilla de la Medusa. A bordo sólo quedaban 15 hombres, de los que cinco fallecerían a los pocos días. Dos de los diez supervivientes, el médico Henri Savigny y el armador Alexander Corréard, difundieron los sucesos del desastre en un panfleto que se convirtió en un superventas al describir lo acontecido en aquella travesía: suicidios, asesinatos, canibalismo…
El escándalo alcanzó a al recien instaurada monarquía, se acusó a Luis XVIII de otorgar el gobierno de los barcos a capitanes leales a él y contrarios al régimen napoleónico, aunque eso significara apostar por marinos como el capitan de la Medusa que llevaba 20 años sin embarcarse y cuya experiencia en navegación era mínima. Pese a sus simpatías monárquicas De Chaumereys jue juzgado por una corte marcial que lo condenó a tres años de prisión.
Sin embargo lo que hizo que el naufragio de la Medusa alcanzara renombre internacional y sobreviviera a su época fue el lienzo enorme (4,91×7,16 m) del pintor Théodore Géricault. En el artículo de Rafael Blade publicado en el nº 470 de la revista Historia y Vida, de donde procede toda esta información, se repasan algunas de las curiosidades del cuadro:
Las elecciones del artista:
- El momento exacto que refleja el lienzo transcurrió en la mañana del 17 de julio de 1816. Los naúfragos avistaron el “Argus” -un simple punto en el lienzo- y éste pasó de largo. No fue hasta la tarde de aquel día cuando el mismo navío efectuó el rescate.
- Difícil para el pintor fue elegir la escena que plasmar en el lienzo, se conservan unos 50 dibujos de pruebas realizadas que van desde escenas donde se refleja la lucha cuerpo a cuerpo por la superviviencia entre soldados y marineros al momento en que se recurre al canibalismo.
- La balsa real medía alrededor de 20×7 metros y albergó inicialmente a 150 personas. Para evitar los espacios vacios, Géricault utilizó una empinada perspectiva y concentró a sus protagonistas en uno de los lados.
Las licencias del pintor:
- Piel intacta: El médico de la Medusa, Savigny, detalló que su piel estaba estaba enrojecida y cubierta de heridas y ulceraciones. El artista prescindió de estos detalles escabrosos, que no habrían sido bien recibidos por el publico.
- Sin caníbales: Para sobrevivir, los naúfragos tuvieron que recurrir al canibalismo, algo de lo que tampoco hay rastro.
- Cuatro polizones: Durante los últimos cinco días y hasta el momento del rescate, sobre la balsa había 15 personas. Géricault colocó 19.
- El día del suceso el cielo estaba limpio. Para intensificar la tragedia, el autor pintó oscuras nubes.
Documentación:
- Géricault reprodujo fielmente la verdadera balsa con sus mástiles, sus velas y la tienda improvisada, a partir de los planos dibujados por los supervivientes.
- El artista utilizó como modelo cadáveres reales llevados a su estudio clandestinamente desde el parisino hospital de Beaujon.
Los personajes de la obra:
- La pareja compuesta por el hombre mayor sentado abatido que agarra el cadáver de un joven desnudo es conocida como “padre e hijo”. Sin embargo, parece que Géricault se inspiró en la muerte de un niño de 12 años en brazos de un hombre que no era su progenitor, ocurrida cinco o seis días antes del avistamiento del “Argus”.
- Bajo la cabeza del “hijo” yace un cadáver para el que posó Eugéne Delacroix, pintor amigo de Géricault.
- Entre los supervivientes figuraba un soldado negro que, por orden del médico de a bordo, se encargaba de arrojar al agua los cadáveres y aquellos enfermos considerados sacrificables. Se puede ver al fondo del cuadro.
- Una de las misteriosas curiosidades de este lienzo -revelada por los rayos x- es que Géricault colocó calcetines a algunos de los personajes a posteriori.
Las astillas de la Medusa:
- Un consorcio de nobles franceses pujó por la obra, su intención era romper la obra en pedazos. De manera sorprendente, Luis XVIII fue quien acabó comprando la obra y la donó al Louvre, donde aún sigue.
Artículo:
Bladé, Rafael: ¡Viven! (Historia y Vida, nº 470)
Más información:
Medusa (ship) (Wikipedia en inglés)

11/22/07 en 11:38 pm |
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02/7/09 en 1:30 pm |
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02/13/09 en 11:02 pm |
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04/28/09 en 6:10 pm |
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08/24/09 en 6:04 am |
gracias