Viajeros temporales y viajeras con licencia

10/26/09 por Arc

Comer bien, dormir bien, ir adonde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste, de los principales monumentos de la ciudad.
Jules Renard, Journal, I

Uno cree ver una sombra acechante por el rabillo del ojo pero cuando te giras para mirarla ya no está allí. ¿Pareidolia en las áreas de visión periférica? gentesombraLo más seguro pero la Gente Sombra (shadow people en la Wikipedia) también tiene sus admiradores que se niegan a aceptar esa explicación. Hay quien los ha observado durante largos ratos y hablan de siluetas humanoides de ojillos rojos, comparten estas experiencias en foros y buscan explicaciones sobre su origen: demonios, extraterrestres, fantasmas, viajeros temporales… Sí, viajeros temporales. En el futuro un turista temporal quiere ver la derrota de Atila en los Campos Cataláunicos y hacia allá va. Al hacerlo pasa brevemente por la casa, concretamente la cocina, de Marie SaintPierre en Châlons-en-Champagne y esa es la “explicación” a la sombra que creyó haber visto Marie mientras preparaba brioches. Solución: no vivir en lugares con mucha historia.
posicionseguridad
Para quienes todavía no tenemos la oportunidad de los viajes temporales y tenemos que conformarnos con ver pasar el tiempo en el aeropuerto nos queda la alternativa de ser asustados por nuestro compañero de asiento con las leyendas de la posición de seguridad en caso de emergencia -sentados, la cabeza entre las rodillas y las manos en la nuca. “…está pensada para ahorrar sufrimientos inútiles pues, en caso de accidente, produce fractura de cuello y, por tanto, una muerte rápida y sin dolor”, o quizás protege la cara y de ese modo facilita el reconocimiento de las cadáveres o evita el desmembramiento de cuerpos y que los servicios de emergencias pasen un montón de horas recogiendo mi cuerpo disperso, que tampoco es plan de andar molestando. En el instituto se murmuraba que los avisos de los profesores para que acudieramos a los viajes y excursiones documentados con el DNI tenía su explicación en el tipo de empresa de autobuses que habían contratado, a más barata más insistencia en la cuestión del DNI.
silentsam
A diferencia de lo que ocurre en los EEUU no conocí, ni tengo noticias, de ninguna historia sobre estatuas de campus que cobrarán vida cuando una virgen circule frente a ella. Snopes repara algunas de estas leyendas que cuentan como algunas estatuas bajarán de sus pedestales, soldados de piedra dispararán sus armas, los leones rugirán o incluso la integridad estructural del edificio puede peligrar.
En las universidades también existen leyendas que afirman que las hermandades femeninas están prohibidas por la vigencia de viejas leyes contra la prostitución que prohiben que más de cinco mujeres convivan bajo un mismo techo, so pena de que la casa en cuestión adquiera la categoría legal de burdel.

Uniendo los viajes con la prostitución tenemos la historia de la mujer que viaja a un país exótico, exótico para Europa puede ser China y para EEUU… Francia. Allá van:

La esposa de un político de alto rango iba a visitar Hong Kong con su marido, así que consideró de buen talante vestirse para la ocasión. Incluso fue a un anticuario y compró algunas joyas. La más espectacular, un medallón de estilo oriental -como todo lo demás- de procedencia hongkonesa.
Viajaron, pues, al lugar y la mujer lució su medallón a diestro y siniestro hasta que un diplomático chino, en medio de una cena de las Naciones Unidas, le susurro: “Señora, con todo el respeto me veo obligado a comunicarle que la inscripción de su medallón la identifica como una prostituta pública con licencia para ejercer en la ciudad de Shanghái. No sé si usted estaba al corriente”.

La versión estadounidense:

Un pareja de Mineápolis, estaba haciendo turismo por Francia. Se alojaba en un carísimo hotel de París y una mañana, poco antes de volver a su país, decidieron salir medio día cada uno por su lado.monumento
El marido quería ir a visitar algunos lugares de interés, mientras que a la mujer todavía le quedaban por hacer algunas compras. Acordaron que se encontrarían a mediodía delante del hotel.
La mujer regresó la primera y, mientras esperaba a su marido, empezó a pasear de arriba abajo por delante del hotel, o en el vestíbulo.
Unos gendarmes que pasaban por allí se fijaron en la mujer y le dijeron algo que ella no entendió. Estaban extendiéndole una multa cuando llegó el marido y sumó su voz a las protestas de ella, ya que no habían hecho nada incorrecto.
Ambos fueron conducidos a la comisaría de policia, dónde se acusó a la mujer de ofrecer sexo en un lugar público. Aunque la pareja explicó lo que había sucedido, la policía les dijo que corregir el error iba a requerir más tiempo del que les quedaba por pasar en París, y que sería más sencillo que la mujer se sacara una licencia para practicar la prostitución.
Así lo hicieron y ahora tienen la licencia enmarcada en su casa de Mineápolis.

Libros:
El fabuloso libro de las leyendas urbanas, Jan Harold Brunvand
El libro negro de las leyendas urbanas, Tomas Hijo

Imágenes:
(1) Shadow people según la Wikipedia
(2) Posiciones de seguridad en un avión, artículo de la BBC en español
(3) Silent Sam, estatua del campus de la University of North Carolina que disparará su fusil cuando una virgen pase ante él.
(4) Alegoría de la prostitución de la escultura de los pecados de Moscú.

La “poca adaptabilidad” del geólogo Gúsev

10/25/09 por Arc

Vladímir Arséniev escribió varios libros que relatan su exploración de Siberia, con la descripción de su fauna y flora y el trato con las distintas etnias de la taiga. Su obra más popular, en Occidente, es la descripción de su amistad con el explorador de la etnia gold Dersú Uzalá y las aventuras que pasaron juntos. En este fragmento del libro En las montañas de la Sijoté-Alín cuenta la poca adaptación a la exploración del geólogo de la expedición.

Aquella travesía resultaba muy fatigosa para todos, pero era especialmente dura para Gúsev, que se enontraba en la taiga por primera vez. El respetable geólogo no tenía sentido de la orientación, a menudo se quedaba atrás, perdía nuestro rastro y se iba en otra dirección. Teníamos que buscarlo, lo que nos hacía perder un tiempo muy valioso. Era miope y sin gafas veía muy mal; pues perdió también las gafas y entonces ya no veía absolutamente nada. Confundía un arbol seco con una peña, En las montañas de la Sijoté-Alín - Vladímir Arsénievhablaba con los troncos y saltaba zanjas donde no las había. Su peor defecto era que no podía hacer nada solo. Hay personas a las que siempre les ocurren desgracias. La tienda no se le hundió a nadie más que a él. En una ocasión metió un pie descalzo en una olla llena de gachas. En otra, se le cayó el jabón al rio y, cuando intentó cogerlo, se cayó al agua. Como no se dio cuenta de que se le había roto una de las correas, cargó la mochila solamente con una durante largo tiempo, por lo que luego tuvo dolores. Una vez le hicimos cargar con una olla de aluminio. Gúsev la ató de tal forma, que la tapa no dejaba de sonar. Yo contaba con que podría cazar algo durante el trayecto, pero Gúsev espantaba a la caza con sus golpes. Él iba delante, mientras que yo me había quedado un poco retrasado, dibujando las rutas. Pedía a un cosaco que lo atrapara y le atara la olla como es debido.
- Mejor no -me respondió el cosaco-. Que siga así. Si se pierde por el bosque, será más fácil encontrarlo.
[...]
El lector no debe creer que Gúsev era el hazmerreír de mis compañeros. Todos le tratábamos con respeto, comprendíamos su poca adaptabilidad e intentábamos ayudarlo por todos los medios. La culpa era mayormente mía, porque me había llevado a un hombre poco capaz de adaptarse a la marcha por la taiga.

Pueden leer otras historias de este libro en los siguientes post:
- Lotsa sevoji.
- Las aventuras del topógrafo Grossevich en la Siberia oriental.

Libro:
En las montañas de la Sijoté-Alín (A través de la taiga de Siberia oriental) – Vladímir Arséniev

¿Salvavidas?

10/12/09 por Arc

Salvavidas inspirado en bicicleta, F. Barathon, 1895

Cuando se desarrolló la bicicleta, muchos inventores trataron de aprovechar su sistema de pedales y cadenas para mover otros vehículos.
Uno de los más notables apareció en 1895: se trataba de un bote individual salvavidas accionado por pedales y diseñado para caso de naufragio. La idea partió del francés, François Barathon, y consistía en un cuenco de metal, que sostenía un cojín de goma hinchable, unido todo ello a un mecanismo de cierta complicación.
El sobreviviente se sentaba en el cojín, que le mantenía a él y a su máquina a flote, y con las manos y los pies movía un sistema de biela y manivela. De este modo hacía girar dos hélices: una situada debajo, que mantenía la estabilidad, y otra, detrás, que actuaba de elemento propulsor.

Maleta salvavidas, Krenkel, 1890


Salvar la vida de los naúfragos llegó a ser obsesión entre los elegantes del siglo XIX. Se propusieron numerosas ideas peregrinas; pero, entre todas, la maleta salvavidas parecía tener ciertos visos de viabilidad y de eficacia.
Inventada por un alemán llamado Krenkel en la década que siguió a 1880, la maleta poseía dos paneles circulares, uno en la tapa y otro en la base, que se quitaban rápidamente. En el hueco se fijaba entonces un cilindro impermeable de caucho, y seguidamente el naúfrago se ajustaba la maleta a la cintura.
Se dijo que tal ingenio podía mantener un hombre a flote durante varias horas.

Libro:
El gran libro de lo asombroso e inaudito, Selecciones del Reader’s Digest

Hasta octubre…

08/24/09 por fraxi

Cerrado

Arriba y abajo

08/21/09 por fraxi

Decreto número 263, de 24 de abril de 1937, publicado en el Boletín Oficial del Estado nº 187, regulando el saludo nacional.

En los albores del Movimiento Nacional, cuando los patriotas perseguidos caían víctimas de los enemigos de España, el cortejo de los mártires saludaba precursoramente con el brazo en alto en señal de homenaje.

Falange Española adoptó como símbolo lo que era exponente del sentir popular, y al producirse la gesta se generalizaron aquellas demostraciones de respeto como manifestaciones de hermandad, de disciplina y de justicia social que conducen al engrandecimiento de la Patria.

Al fundirse en el Estado aquella organizacion, la savia de sus aspiraciones toma los caracteres de norma y el saludo, que constituye en las costumbres de los pueblos el testimonio más elevado de la reciprocidad y mutuo auxilio, será forma generosa que patentice el holocausto al más sublime de los ideales y el destierro de una época de positivismo materialista.

En su consecuencia,

DISPONGO

Artículo primero. Se establece como saludo nacional el constituido por el brazo en alto, con la mano abierta y extendida, y formando con la vertical del cuerpo un ángulo de cuarenta y cinco grados.
Articulo segundo. Al paso de la enseña de la Patria, y al entonarse el Himno y los Cantos Nacionales, en los casos previstos en el Decreto número doscientos veintiséis, se permanecerá en posición de saludo.
Artículo tercero. El personal del Ejército y de la Armada conservarán su saludo reglamentario en los actos militares.

Dado en Salamanca a veinticuatro de abril de mil novecientos treinta y seis.

Francisco Franco.


Decreto de 11 de septiembre de 1945 por el que se deroga el número 263
, de 24 de abril de 1937, disposiciones complementarias y varios artículos del texto refundido por Decreto de 17 de julio de 1942.

Al iniciarse en dieciocho de julio de mil novecientos treinta y seis el Movimiento Nacional, como exaltación espiritual de nuestra Patria ante el materialismo comunista, que amenazaba destruirla, entre las formas de expresión de vibrante entusiasmo de aquellos días surgió, frente al puño cerrado, símbolo de odio y de violencia que el comunismo levantaba, el saludo brazo en alto y con la palma de la mano abierta, de rancio abolengo ibérico, espontáneamente adoptado en pueblos y lugares; saludo que ya en los albores de nuestra historia patria constituyó símbolo de paz y de amistad entre sus hombres.

Más circunstancias derivadas de la gran contienda han hecho que lo que es signo de amistad y cordialidad venga siendo interpretado torcidamente, asignándole un caracter y un valor completamente distintos de los que representa. Esto aconseja el que, en servicio de la Nación, deban abandonarse en nuestra vida de relación aquellas formas de saludo que, mal interpretadas, han llegado a privar a las mismas en muchos casos de su auténtica expresión de amabilidad y cortesía.

En su consecuencia, y previa deliberación del Consejo de Ministros,

DISPONGO:

Artículo unico.- Quedan derogados el Decreto número dosciento sesenta y tres, de veinticuatro de abril de mil novecientos treinta y siete, que reglamentó el saludo nacional, las Ordenes complementarias dictadas para su aplicación y los artículos tercero, cuarto, sexto, octavo, noveno y décimo del texto refundido por Decreto de diecisiete de julio de mil novecientos cuarenta y dos.

Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a once de septiembre de mil novecientos cuarenta y cinco.

Francisco Franco

Postulantes a verdugo

08/19/09 por fraxi

Hasta que en 1965 se abolió la pena de muerte, en Gran Bretaña había un elenco permanente de ejecutores oficiales. Este empleo a tiempo parcial fue siempre requeridísimo. En 1953 la Comisión Real observó: “Sin duda, la ambición que impulsa a un promedio de cinco personas por semana a postularse al cargo de verdugo revela cualidades psicológicas que ningún Estado desearía alentar en sus ciudadanos”.

En Gran Bretaña, el reclutamiento de aspirantes al puesto de verdugo público no requería coerción alguna. La muerte del verdugo William Marwood en septiembre de 1883 provocaría un torrente de ofertas no solicitadas. Lo que sigue es una selección de extractos (literales [en realidad no, ya que se han traducido intentando imitar las faltas de ortografía]) redactados por los animosos aspirantes al cargo:

Estimado señior, estoy aquí fuera esperando con un rollo de cuerda con el ánimo de ofrecerle una demostración personal de mi método.

No dudaría en colgar a hermanas o hermanos, o a cualquiera que se tercie, sin mostrar temor ni favor.

He presenciado ejecuciones en todas las naciones, por lo tanto no hay peligro de que me indisponga en el momento crucial.

El ser Barbero de Oficio me ha permitido acumular cierta Enorme Experiencia en la Conformación de los cuellos y ventilaciones de toda clase de gente.

Querido senior, estoi anciando poder ser buestro berdugo público para lo cual me presento. poseo treinta anios y me agradaria colgar a uno odos omvres de gratis.

En diversas ocasiones he realizado con éxito algunos experimentos en el arte de ahorcar (mediante figuras de tamaño natural) a fin de perfeccionarme debidamente en la tarea de despachar criminales.

Treinta postulantes fueron requeridos para una entrevista en Old Bailey. De éstos se presentaron diecisiete; dos horas más tarde, los oficiales de justicia habían efectuado su elección. Bartholomew Binns, un minero, se las apañó como pudo en sus primeros cuatro encargos y fue despedido por llegar borracho al quinto. Luego, Binns se ganaría la vida durante un tiempo demostrando su destreza en ferias ambulantes con muñecos de cera.

Libro:
Diccionario del crimen (entrada: reclutamiento), Oliver Cyriax

Enlace:
Wikipedia: List of executioners

Entradas relacionadas:
- Vocaciones y verdugos

Se non è vero…

08/17/09 por fraxi

Hay personajes públicos que responden con sinceridad a cualquier pregunta, pero también hay otras ocasiones en que algún personaje parece que respondiera con demasiada sinceridad. Fue tal vez el caso del actor estadounidense Robert Mitchum que llegó a definirse a sí mismo del siguiente modo:
- Te diré que clase de niño fui. Si encargaras un camión lleno de hijos de puta y al abrir la puerta sólo me vieses a mí dentro, podrías considerar que el encargo estaba cumplido.

El dramaturgo irlandés George Bernard Shaw no solía frecuentar los teatros, y lo explicaba así:
- ¿Para qué? Si son obras malas me aburren, y si son buenas, me dan envidia. Ninguna de las dos cosas me satisface.

En cierta ocasión la actriz estadounidense Britt Ekland defendió públicamente y sin complejos su vida amorosa:
- No digo que no me acuesto con hombres casados, lo que quiero decir es que no me acuesto con hombres “felizmente” casados.

El mariscal francés Ferdinand Foch visitó en cierta ocasión el Gran Cañón del Colorado y el coronel estadounidense John White esperaba ansiosamente las palabras del mariscal cuando se volviese hacia él tras escrutar las profundidades, al presuponer que serían memorables. “Ahora -confiaba el coronel-, oiré algo que merecerá ser transmitido a mis hijos y mis nietos.” Sin embargo, el mariscal se limitó a decir: “¡Qué maravilloso lugar para despeñar a la suegra de uno!”

Cuentan los que trabajaron con él, que el cineasta aragonés Luis Buñuel compraba relojes de cadena baratos en los mercadillos. Luego, en los rodajes, cuando las cosas iban mal, cogía una de estas baratijas y la estrellaba contra el decorado. Calmado, decía lo siguiente sobre la procedencia del reloj:
- Ha pasado por todos mis antepasados y me lo regaló mi abuelo antes de morir… ¿Os dais cuenta de lo que me habéis hecho hacer?
Tras ello, todo iba como la seda.

Se dice que cuando le preguntaron al pintor francés Auguste Renoir cómo lograba dar un tinte tan natural y tan delicado a sus desnudos, él contestaba:
- No hago más que pintar y pintar y seguir pintando hasta que siento ganas de pellizcar… Entonces ya sé que está bien.

Libro:
Anecdotario universal de cabecera, Gregorio Doval

Charlotte Stieglitz

08/16/09 por fraxi

Charlotte_Stieglitz

Charlotte Stieglitz (Hamburgo, 1806 – Berlín, 1834). Modelo de suicida romántica y abnegación conyugal. Por creer que su presencia podría volverse un estorbo para el desarrollo del genio artístico de su marido, el poeta alemán Heinrich Stieglitz, y que con su muerte le ayudaría a progresar en su carrera proporcionándole tal vez nuevos temas y emociones, se clava un puñal en el pecho con sólo 28 años. No sabemos si el supremo sacrificio de esta joven sensible, dotada para las artes, produjo los efectos deseados en el joven viudo.

Libro:
Diccionario del suicidio, Carlos Janín

Enlace: Los poetas y el suicidio

Imagen: Wikipedia

Intimidades epistolares (2)

08/14/09 por fraxi

Napoleón llorica. Bonaparte combatía y Josefina se divertía, ya le había escrito una carta recriminándoselo unos días antes pero de nuevo volvió a la carga con sus lamentos y su desconsuelo:

post01

Milán, 17 de noviembre de 1796

Llego a Milán, corro a tu apartamento, dejo todo para verte, para tenerte entre mis brazos… y no estás allí. Vas de pueblo en pueblo, de fiesta en fiesta; te vas cuando voy a llegar; no te interesas más por tu querido Napoleón. Fue un capricho que te enamoraras de él, y la inconstancia te ha hecho indiferente. [...] Estaré aquí hasta la víspera del 9. No corras; sigue degustando los placeres; la felicidad se hizo para ti. El mundo se pone dichoso si logra agradarte, y tu esposo, solitario, es muy, muy infeliz.

Bonaparte

¿Quién teme a Virginia Woolf? El matrimonio de Virginia Woolf con Leonard Woolf nunca se consumó y fue siempre motivo de perturbación para ambos. Así lo demuestra esta carta escrita al poco tiempo de casarse:

post04

Verano de 1912

Queridísimo Leonardo:
Parece que te estoy dando mucho dolor, a menudo sin saberlo [...] A veces pensé que casándome contigo lo tendría todo -luego- ¿es el aspecto sexual lo que interfiere entre nosotros? Como te dije brutalmente el otro día, no siento ninguna atracción física por ti. Pero me has hecho feliz a pesar de ello.

Tuya.

¿¡Yo de fiesta con mujeres!? Papá no les creas. Mozart tenía 25 años y a su padre le estaban llegando noticias sobre interminables juergas con mujeres, incluso la posibilidad de que ya estuviera comprometido. Wolfgang le escribe una carta para tranquilizarlo.

post02

Queridísimo padre:

¡Casarme! ¿Te alarma la idea? Déjame decirte mis razones, que son poderosas [...] Yo no puedo llevar la misma vida que muchos jóvenes llevan hoy. Primero, tengo demasiados principios religiosos; segundo, demasiado respeto por el prójimo y sentido del honor como para seducir a una inocente muchacha; y tercero, mucho horror y desagrado, miedo y temor al contagio de enfermedades, y mucho aprecio por mi edad como para ir persiguiendo prostitutas. Por eso puedo jurarte que hasta el momento no tengo tratos de esta indole con ninguna mujer. Si hubiera ocurrido no te lo habría ocultado, pues es natural que el hombre yerre [...]

En esas fechas Mozart ya estaba comprometido con Constanza Weber.

Los consejos del emperador: polvo rápido y huída apresurada. Carlos V ofrece en una carta de 1543, las siguientes advertencias sobre el sexo a su hijo, el futuro Felipe II.

post03

Querido hijo:

Os ruego y encargo mucho que, luego que habráis consumado el matrimonio, con cualquier achaque os apartéis, y que no tornéis tan presto, ni tan a menudo a verla, y cuando tornáderes, sea por poco tiempo [...] Yo os ruego, hijo, que se os acuerde de que, pues no lo habréis, como estoy cierto que será, tocado a otra mujer que la vuestra, que no os metáis en otras bellaquerías después de casado, porque sería el mal y pecado muy mayor para con Dios y con el mundo [...]

Cuando ser escritor no sirve para nada. Durante muchos anos George Bernard Shaw estuvo enamorado de la actriz Stella Campbell. La siguiente carta fue enviada por Shaw cuando falleció en un accidente un hijo de la artista:

post05

7 de enero de 1918

Tu capellán te dice cositas bonitas [sobre la tragedia]. Que se vaya al diablo con su trágica amabilidad. [...] Que le mande esas cartitas simpáticas a su madre.
¡Oh, maldita sea, maldita sea, maldita sea, maldita sea, maldita sea, maldita sea, maldita sea, MALDITA SEA, MALDITA SEA!
¡Y oh, querida, querida, querida, querida, querida, querida, queridísima!

G. B. S.

Otros post relacionados:
- Intimidades epistolares.
- Fisgando en correspondencia ajena.

Artículo:
Cartas íntimas de personajes públicos por Daniel Samper Pizano (Historia 16, nº 324, abril 2003)

Grita Friskes en el rio de sangre

08/12/09 por fraxi

coreomania

En aquel tiempo… una extraña secta, que agrupaba hombres y mujeres de distintas partes de Alemania, vino a Aquisgrán e incluso llegó hasta Hennegau y Francia. Su estado era el siguiente: el diablo seducía a hombres y mujeres hasta tal punto que bailaban en sus casas, en las iglesias y en las calles, cogidos de la mano y saltando en el aire. Mientras danzaban, gritaban los nombres de los demonios, como Friskes y otros, pero de todo esto no se daban cuenta, y no prestaban atención al pudor, aunque la gente los mirara. Al terminar el baile sentía tales dolores en el pecho que si sus amigos no les ataban vendas de hilo a la cintura, gritaban como locos que se morían. En Lieja, se les liberó de sus demonios por exorcismo similares a los que se empleaban antes del bautismo. Los que sanaron decían que tenían la impresión de haber estado danzando en un río de sangre, y por eso saltaban en el aire. Sin embargo, la gente de Lieja dijo que habían sido atacados así porque no estaban verdaderamente bautizados, puesto que la mayoría de los sacerdotes tenían concubinas. Por esta razón el populacho propuso una rebelión contra los curas: querían matarlos y tomar sus propiedades, cosa que hubiera ocurrido si Dios no hubiera provisto una solución por medio de los ya mencionados exorcismos. Cuando la gente vio esto, su furia cedió hasta tal punto que el clero fue así respetado aún más que antes.

Petrus de Herenthal en el libro Vita Gregorii XI recoge uno de los primerios testimonios de la coreomania o epidemia del baile medieval. La traducción procede del artículo de R. Fernández Pickford La epidemia medieval de danzantes (Historia y Vida, nº 112).

Enlaces:
- Dancing mania (Wikipedia en inglés)
- Rethinking the Dancing Mania, Robert E. Bartholomew.
- Pieter Breughel & The dance of St. John @ Molenbeek

Mujeres a bordo

08/10/09 por fraxi

sirena

Es curioso que los navegantes jamás se hayan sentido muy a gusto con la presencia de las mujeres a bordo de un barco activo, por la creencia de que su sola presencia podía invocar temporales y otras adversidades meteorológicas (la situación era muy diferente cuando el barco estaba atracado en puerto: en la Armada carolelombardbritánica era habitual encontrar a bordo a las mujeres del puerto, simulando ser las “esposas” de los marineros y complaciendo sus necesidades; el escándalo llegó a ser mayúsculo y las autoridades se vieron obligadas a intervenir para rectificar la situación).

Por otra parte, existía una creencia generalizada de que una mujer desnuda (o más bien, una figura femenina tallada en madera) era capaz de aplacar a un mar tempestuoso, así como se supone que la música logra amansar a las fieras. Por esta razón las proas de tantos veleros estaban engalanados con mascarones en forma de mujer semidesnuda, mostrando sus considerables encantos (muchos escultores de antaño tenían una idea algo exagerada sobre los encantos femeninos) de tal forma que sólo un dios de los mares muy cascarrabias podría seguir enojado.

Kempt [The Oxford Companion to Ships and the Sea] cuenta que aún a finales del siglo XIX, los pescadores del estuario de Forth, en la costa este de Escocia, se negaban a hacerse a la mar si se les cruzaba una mujer descalza mientras se dirigían hacia sus barcos.

- Mitos y leyendas del mar, Peter D. Jeans

Jacobo Barros, en su novela Os ausentes de Casteltón menciona algunas de las supersticiones de los pesqueros gallegos que tienen que ver con los “poderes” de las mujeres. Así, por ejemplo, da suerte que una mujer orine sobre el aparejo nuevo o llevar unas bragas usadas colgadas a popa cuando se va a nuevos caladeros o se cambia el aparejo:

- Pó que son bos os mexos de muller -seguiu Selo- é pa quitar o mal de ollo. Que unha muller mexe nun aparello que aínda non pescou é a millor bendisión que se lle pode faser -e de súpeto baixou a voz e inclinouse lixeiramente cara a nós-. Disque o Ghordo, cada poucas mareas, trae pola noite a muller e mais a osausentesdecasteltonfilla a bordo para que lle desmeighallen o barco [...] E ighual que levar colghada á popa unhas braghas; hai moitos barcos que as levan, sobre todo cando van a caladoiros novos ou cambian de aparellos… O que pasa é que non poder ser novas. Cando demos a primera marea ó fletán en Terranova, alá polo Flemish, estuvemos toda unha noite nunha taberna do porto en San Pierre pa convenser unha fransesa de que nos vendera as súas; colghámonas do pavillon… ¡E ben que funsionaron!
- O que si que é malo -falou Chuco dirixíndose a min- é cando están coa mestruasión. A reghla de muller ten cantidá de poderes terribles: proba un día que a túa muller tenga o período a escoitar o arradio, e dille que se acheghe a ela. ¡Sen tocala co dedo, é capas de desentonisala!.

Libros:
- Mitos y leyendas del mar, Peter D. Jeans
- Os ausentes de Casteltón, Jacobo Barros

Imágenes:
La sirena es obra de Hajime Sorayama. La fotografia es de la actriz Carole Lombard.

Las leyendas de los sacrificios de niños cristianos por judíos

08/8/09 por fraxi

Esto es apenas un esbozo de lo que iba a ser el post, al buscar material por la web he comprobado que hay información suficiente, bien organizada y que todas las fuentes que iba a emplear están digitalizadas, en castellano y fácilmente accesibles. Si leen la entrada Santo Niño de La Guardia de la Wikipedia en español y la amplían con el artículo de Jose María Perceval se harán una idea bastante buena de la historia, los apuntes que vienen a continuación son sólo notas sobre aspectos que me han llamado la atención.

Grabado Santo Niño de La Guardia

Durante la Edad Media se acusó a los judíos del sacrificio ritual de niños cristianos. Según las creencia popular se les torturaba imitando los castigos por los que había pasado Jesús por lo que la fecha propicia para realizarlos era durante la Semana Santa o Navidad. Cualquier niño desaparecido durante esas fechas se convertía en un asalto al barrio judío:

Celebrábase tranquilamente por los cristianos la Navidad de 1468 -nos cuenta Colmenares en su Historia de Segovia- cuando vino a turbar su quietud la irritante nueva de que los judíos de la Aljama de Sepúlveda, aconsejados por su rabino, Salomón Picho, habíanse apoderado de un niño cristiano, y llevándole a un muy secreto lugar, cometido en el todo linaje de injurias y violencias. Al fin, poniéndole en una cruz, habiánle dado muerte, a semejanza de la que al Salvador impusieron sus antepasados. [...] fueron hasta dieciséis entregados a las llamas, y puestos los restantes en la horca, después de ser arrastrados. No satisfizo, sin embargo, tan duro castigo a los moradores de Sepúlveda. Así, tomando Las armas, al saber que el obispado se contentaba con tan poco, dieron de rebato sobre la Judería, inmolando en sus propias casas a la mayor parte de sus moradores. Salvaronse algunos en la fuga; pero al buscar asilo en las cercanas villas y aldeas, llevaban delante de si la fama de su crimen, que despertaba en todas panes análogas sospechas y acusaciones.

En muchos de los casos los niños aparecen flotando en el rio, donde los judíos se han desecho del cadáver dicen sus acusadores, en otros casos no hay cadáver. En estos últimos se revela el carácter santo del niño asesinado pues al no aparecer el cuerpo indica que éste ha ascendido a los cielos. En otras ocasiones los relatos nos dicen que los rabinos se guardan trocitos del corazón del niño para, junto con una hostia consagrada, crear potentes hechizos con los que harán morir rabiosos a todos los cristianos.

y juntándose todos, hicieron de la Forma, y parte del corazón del Niño una mixtura en partes muy menudas, y picadas como un xigote, con que formaron un genero de maleficio o hechizo, y se persuadian que con él habian de morir de rabia los Inquisidores. Esto fue descubierto; porque este conjunto Sagrado empezó á despedir tanta abundancia de rayos y luces donde estaba, que á la novedad concurrió multitud de gentes, y visto el prodigio, prendieron á todos los Judios

La mención de la hostia es curiosa ya que la interpretación literal de la transubstanciación, antes de que el cristianismo fuera religión oficial, fomentó la leyenda de que éstos practicaban el canibalismo. De hecho algunas de las acusaciones contra los judíos explicaban que mataban a cristianos para usar su sangre en la fabricación de pan ácimo, una historia que se asemeja a una visión distorsionada de la propia eucaristía cristiana.

Entre los niños santos que sufrieron martirio el más destacado en España es el Santo Niño de La Guardia cuya historia, tal y como se creía en la época, pueden leer en la Flos sanctorum y historia general (pag. 221 y ss.) de Alfonso de Villegas.

Pero no es caso único, por toda Europa se daban casos similares y algunos de ellos fueron recogidos en la Colección de varias historias, asi sagradas, como profanas, de los mas celebres heroes del mundo y Grabado Santo Niño de La Guardiasucesos memorables del orbe de D. Manuel Joseph Martin. Donde hay un capítulo dedicado a la Historia verdadera, y lastimosa del niño de Tridento, y el niño de la Guardia, con el joven Bernero. Una narración, bastante gore, de varios de los supuestos sacrificios.

Al respecto de estas tradiciones Jose María Perceval escribió un artículo titulado Un crimen sin cadáver: el Santo Niño de la Guardia (disponible en la red) que fue publicado en Historia 16 en febrero de 1993 y analiza la veracidad de estos relatos contextualizándolos, en el caso español, en la creación de un ambiente propicio para la expulsión de los judíos.

Una vez que los judíos son expulsados la historia no desaparece, se modifica y se descubren nuevos culpables:

Durante el siglo XVI, y ante la ausencia de la comunidad judía, van trasladándose sobre la comunidad morisca las acusaciones que se aplicaban a los Hebreos, incluido el crimen ritual. Se extendió el cuento de que, para evitar el bautismo, los pueblos de moriscos elegían un bebé entre todos los de la comunidad para que el cura sólo bautizase a uno, evitando a los otros la entrada en la cristiandad. La consecuencia parecía lógica: cuando el niño elegido era inservible para sus funciones por comenzar la edad de razón, lo hacían desaparecer en forma monstruosa al estar cristianizado tantas veces.

La rutina en el burdel de Nell Kimball

08/6/09 por fraxi

El origen de las memorias de Nell Kimball (Memorias de una madame americana, Sexto Piso Editorial) es tan extraño que se albergan dudas sobre su autenticidad. Tras el cierre del barrio prostibulario de Storyville en 1917 Nell Kimball que regentaba uno de los burdeles empezó a escribir sus memorias. En 1932 llevó sus memorias a un editor no muy conocido, Stephen Longstreet, que guarda el manuscrito hasta finales de los 60. Tras utilizar citas de las memorias para ilustrar uno de sus libros sobre la historia del jazz el público comienza a interesarse por Nell Kimball y Longstreet se decide a publicarlo.

El libro delata cierta pericia en la narración escrita, lo que hace pensar en la mano del editor, pero al mismo tiempo está tan lleno de detalles que muchos críticos admiten la existencia de un borrador original de una madame sobre el que trabajó el editor. Quienes defienden la existencia de Nell Kimball indican que tan íntimo conocimiento del comportamiento masculino sólo puede proceder de una mujer y que negar esta autoría es el mismo prejuicio que en su día sostuvo que Harriet E. Wilson no era más que la tapadera de un escritor blanco.

Emmett Murphy, quien no parece tener ninguna duda de que el libro son las memorias de la propietaria de un burdel, resume en la Historia de los grandes burdeles del mundo el día a día del burdel de Nell Kimball en Storyville. Las fotografías proceden de la serie Storyville de E. J. Bellocq, de quien ya hablamos aquí. Si quieren leer a Nell Kimball sin intermediarios, sólo traductores, tienen un breve fragmento de su libro aquí.

E. J. Bellocq - Serie Storyville

Nell Kimball pagaba a sus chicas la tercera parte de lo que ganaban. El resto se dedicaba al mantenimiento de la casa, a los pagos obligatorios y a engrosar sus pequeños beneficios. Permitía que los chulos o los novios de las chicas las visitaran una sola vez al mes, y estaba convencida de que no había seres más despreciables que los chulos, excepción hecha de algunos políticos conocidos suyos. Nunca en su vida se encontró con una puta de corazón de oro. Por norma general, las chicas eran mezquinas pero sentimentales, propensas a que los perros, los gatitos, los niños y las canciones tristes les hicieran llorar. Nunca habían abierto un periódico, hasta que se incluyeron en sus páginas las tiras cómicas.

En la casa de Nell, un día típico comenzaban con una comida a las cuatro de la tarde. E. J. Bellocq - Serie StoryvilleEl menú se componía de sopa, carne, patatas y otros vegetales, pastel y fruta cocida, ya que el estreñimiento era una de las afecciones más comunes entre sus pupilas. Hasta las nueve de la noche las chicas holgazaneaban fumando, peinándose, cotilleando sobre sus desagradables experiencias y hojeando revistas ilustradas. Todas sabían quién era John L. Sullivan, pero ninguna había oido hablar de Huckleberry Finn. Gracias a la luz eléctrica se estaba mejorando el ambiente de sus residencias; sin embargo, muchas de las chicas de más edad odiaban el nuevo sistema de iluminación y trabajaban a la luz de las velas.

Hacia la medianoche de un día cualquiera se habrían reunido en los dos salones entre quince y veinte clientes, atendidos por doncellas que circulaban llevando bandejas con bebidas. La mayoría de las E. J. Bellocq - Serie Storyvillechicas se vestían con trajes de noche decorados con muchas plumas y fru-frús. Otras lucían equipos de montar a caballo con botas y látigo incluidos. Algunas se disfrazaban de niñas pequeñas, con lacitos, cintas y zapatos de charol. Nell sabía, al igual que otras muchas “madames” que la precedieron y la sucedieron, que no sólo estaba vendiendo sexo, sino también sueños reprimidos. Entre sus clientes favoritos se contaban luchadores profesionales de primera y actores, además de senadores y jueces, aunque ella lo negara. Admiraba a los primeros por su dadivosidad, y no ponía pegas para atender a los segundos porque sabría que su negocio no podría sobrevivir mucho tiempo sin su apoyo, declarado o secreto.

Hacia las dos de la mañana, todos los dormitorios estaban ocupados, ya fuera para pasar un rato o toda la noche. Los últimos clientes llegaban antes de las tres de la mañana. Para entonces, en el tercer piso se estaría desarrollando algún espectáculo como un circo sexual, unas prácticas de vudú fraudulentas o, en ocasiones especiales, una orgía colectiva. A no ser que un grupo de turistas llegados por el rio estuviera recorriendo la ciudad o que hubiera en algún lugar un baile que durara toda la noche, la casa cerraba sus contraventanas a las cinco de la mañana. Las ganancias de la noche no se contaban hasta la mañana E. J. Bellocq - Serie Storyvillesiguiente, cuando Nell se levantaba hacia las diez o las once. La trabajadora “madame” pensaba que dirigir su negocio era una tarea tan complicada como la que tenía que desarrollar cualquier ejecutivo de una pequeña sociedad. Despues de contar la caja hecha la noche antes había que colocar en sobres adecuados la parte correspondiente a la policía y al ayuntamiento. A continuación, Nell pasaba revista a la colada con el ama de llaves, pagaba las facturas de la limpieza y disponía que se sustituyeran las sillas y las lámparas rotas y las ropas sucias. Y de nuevo llegaba la comida de las cuatro, y el ciclo recomenzaba. A Nell Kimball nunca le sedujeron los orinales y escupideras de oro que Kate Townsend había utilizado. Su casa tenía una tarifa de veinticinco dólares, y ella pensaba que los servicios ofrecidos a los clientes por ese precio eran satisfactorios. Como de hecho debían serlo, ya que el establecimiento siempre tuvo éxito durante los treinta y sieta años que estuvo abierto.

Libro:
Historia de los grandes burdeles del mundo, Emmett Murphy

Enlaces:
- Notas de prensa de Memorias de una madame americana.
- Sabiduría y lámparas rojas, Julio Patán.
- Una breve descripción de las dudas sobre la autoría pueden leerla en el comentario de Julieta García González.

El método Barruel: Sangre, sudor y ácido sulfúrico

08/3/09 por fraxi

En los comienzos de la medicina legal los científicos trataron de resolver dos problemas fundamentales asociados con el estudio de la sangre. El primero era poder descubrir, una vez pasado cierto tiempo, si ciertas manchas eran de sangre o no. El segundo consistía en determinar si la sangre era humana o no, ya que en muchas ocasiones la aparición de manchas de sangre frescas eran justificadas por los sospechosos como el resultado del sacrificio de un animal.

En 1829, el francés Barruel creyó haber descubierto un método para distinguir la sangre humana de la animal. Con él llamó la atención general. Cuando, en el transcurso de un experimento, Barruel hirvió sangre de buey en ácido sulfúrico, creyó percibir un típico olor a establo de vacas. Poco después trató con ácido sulfúrico la sangre de un suicida. Y entonces -según una crónica de la época- notó “un olor tan fuerte a sudor humano, que Barruel se vió obligado a abandonar el laboratorio durante unos minutos”. Posteriormente, el francés fue desarrollando un sistema de olores: con el ácido sulfúrico, la sangre de hombre producía un olor típico “a hombre”, y la de mujer olería a sudor femenino; la sangre de cordero se caracterizaría, naturalmente, por el olor a lana, y la de cerdo, por el olor a pocilga; la sangre de rana tendría el olor característico de los juncos que rodean los pantanos. El método de Barruel, considerado con toda seriedad durante bastante tiempo, acabó por resultar falso.

Más información:
La explicación del método Barruel es el resumen ofrecido por Jürgen Thorwald en El siglo de la investigación criminal. Pueden leer más sobre este método en las publicaciones médicas que se hicieron eco del descubrimiento, por ejemplo The Edinburgh medical and surgical journal (vol. 33, 1830. pag. 214 y ss.), y New York Medical and Physical Journal (vol. II, 1830, pag. 427 y ss.)

El “holdout” de Kepplinger

08/1/09 por fraxi

En 1888 P. J. “Lucky Dutchman” Kepplinger terminó de perfeccionar su holdout mecánico de cartas, un dispositivo que subrepticiamente entregaba o retiraba las cartas del jugador. Basándose en el diseño de aparatos similares Kepplinger perfeccionó un modelo mucho más silencioso, más sencillo de operar y bastante más efectivo de los que se habían empleado hasta el momento.

La base del aparato era una varilla de metal que se retraía entre dos planchas de metal ligero situado en la doble manga de su camisa. Cuando las planchas se abrían la varilla se extendía hasta su mano donde podía recoger o dejar una carta a la que el le hacía una ligera doblez para que fuera más sencillo retirarla. Cuando las planchas se cerraban la varilla se recogía y ocultaba la carta en el interior.

Extensor (Hold out) de Kepplinger

La gran innovación de Kepplinger fue su modo de activación, las planchas de su manga se abrían y cerraban a voluntad por medio de un sistema de poleas que terminaba en sus piernas, bastaba que el separara o juntara las rodillas para que el dispositivo se extendiese o recogiese. Además el aparato disponía de un mecanismo que permitía activarlo o desactivarlo al sentarse.

Si “Lucky Dutchman” limitara su uso a desplumar primos en partidas de poca monta quizá hoy no tendríamos noticias de él pero tal vez por reto o avaricia o quizás porque era un jugador y no pudo contenerse entró en Descubrimiento de Kepplingerlas partidas “duras” de poker de San Francisco, llenas de jugadores profesionales a quienes era muy difícil engañar. Inicialmente no descubrieron su método pero su experiencia como jugadores les indicaba que nadie tenía tanta suerte. En una de las timbas sus tres compañeros de juego abandonaban arruinados la mesa cuando a la señal de uno se abalanzaron sobre Kepplinger y lo registraron exhaustivamente. Cuando descubrieron el aparato le ofrecieron dos posibilidades: asumir el castigo que le esperaba a un tramposo (y no, no lo iban a llevar a la policía) o construir tres aparatos más, uno para cada uno de ellos. Kepplinger se decidió por la opción menos dolorosa.

Había ya cuatro holdouts de Kepplinger circulando por el país y era cuestión de tiempo que su diseño se hiciera público. Ocurrió en Chicago durante una redada de timbas, uno de aquellos jugadores solicitó al policía cambiarse de camisa antes de ser interrogado, aquella insólita petición hizo desconfiar a un agente que descubrió el truco y no tardó en revelárselo a los reporteros. Al día siguiente la descripción del mecanismo de Kepplinger estaba en todos los periódicos.

Poco tiempo después cualquiera podía conseguir un aparato similar construido a medida por apenas 100 dólares. Había que enviar el número de camisa, la medida de longitud del brazo y unos 25 dólares como fianza.

Más información:
- Una descripción más detallada del funcionamiento pueden encontrarla en Cardshark donde se detalla su funcionamiento junto con otros holdouts: Holdout devices.
- Up your sleeve: breve historia del Kepplinger Hold-Out
- Kepplinger holding out: aunque Kepplinger construyó sólo cuatro o cinco de sus aparatos todavía se conserva un original.
- Las imágenes proceden del libro de John Nevil Maskelyne Sharps & Flats y describen el aparato de Kepplinger y cómo fue descubierto por aquellos a los que desplumaba. Me enteré de la existencia de este artilugio en un artículo de la revista Nueva Historia de marzo de 1978 titulado Así se jugaba en el viejo oeste de Guillermo Solana.

La vestimenta judía en la ciudad de Colonia en 1404

07/29/09 por fraxi

Deliberación del Consejo de la ciudad de Colonia (4 de julio de 1404)

Judíos y judías, jóvenes o adultos, que habiten Colonia o que acudan a establecerse como extranjeros, deben llevar unos vestidos tales que se reconozca su calidad de judíos:
- Las mangas de sus sobretodos y de sus túnicas no deben tener más de una vara de anchura.
- Los cuellos de sus túnicas y de sus abrigos no superarán en anchura el espesor de un dedo.
- No se debe percibir piel en la parte alta ni en la parte baja de sus vestidos…
- Los forros de sus prendas o de sus túnicas no rebasarán la anchura de la palma de la mano.
- Sus abrigos deberán poseer franjas y descender, al menos, hasta los tobillos.
- Sus capas no podrán llevar hendiduras en los dos lados; habrán de descender hasta un palmo del suelo.
- Los capuchones de los hombres que hayan rebasado la edad de 13 años, tendrán al menos una vara de longitud con unos cuellos de vara y media.
- Les está prohibido llevar calzado de seda tanto en sus viviendas como fuera de ellas.
- No se les reconoce el derecho de dejarse cortar el cabello por encima del lóbulo de la oreja, salvo si se hacen tonsurar enteramente.
- Ningún niño de más de 3 años deberá llevar vestidos que tengan encajes o una cintura marcada.
- Las cintas de una joven judía no deberán alcanzar el valor de 2 florines y su anchura no podrá alcanzar el espesor de dos dedos.
- Los días laborables las mujeres judías no llevarán más que anillos que valgan como máximo 2 florines y no llevarán más que uno en cada mano.
- Los días laborables no podrán llevar cinturones dorados y los que lleven no tendrán en todo caso más de dos dedos de anchura.
- Durante sus días de fiesta, tienen el derecho de llevar cinturones que lleguen a valer hasta dos marcos de plata y las mujeres podrán llevar anillos que valgan hasta 6 florines.

Libro:
El antisemitismo alemán, Pierre Sorlin

Novella d’Andrea

07/25/09 por fraxi

A partir del profundo cambio que despertó a Europa [durante el Renacimiento], las niñas de buena familia accedieron a la misma educación que sus hermanos varones (las niñas pobres continuaron tan ineducadas como siempre) y muchas entraron a la universidad e incluso llegaron a dictar cátedra, aunque a veces con ciertas precauciones pintorescas. Por ejemplo, el de la hermosa Novella de Bologna, que daba sus lecciones de derecho canónico tras una cortina, para que sus encantos no distrajeran a los jóvenes alumnos.

Libro:
Las cortesanas, Paul Tournier

Las aventuras del topógrafo Grossevich en la Siberia oriental

07/22/09 por fraxi

No se cuál es el nombre de pila de Grossevich, lo poco que sé, y es lo que expongo aquí, procede del libro “En la montañas de la Sijoté-Alín” de Vladímir Arséniev que llegó a conocerlo. Cualquier dato nuevo será bien recibido.

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En 1870 con 19 años el topógrafo Grossevich (Grossevichi) se incorporó al departamento de estudios dedicados a la cartografía de Siberia oriental situado en la ciudad de Irkutsk. Allí le encomendaron la de dirigirse a Vladivostok y presentarse en la goleta Vostok para encargarse de la cartografía de la costa del mar de Japón, entre los cabos De la Niebla y de Uspedia que se incluiría en los mapas por primera vez. Se le encargó conseguir una embarcación que llevaría el equipo y las provisiones por mar mientras él caminaría por la costa, en la misión le acompañarían dos soldados. A principios de junio la goleta Vostok dejó a Grossevich cerca del cabo De la Niebla mientras que otro topógrafo, con identico equipo, sería desembarcado en el golfo de Rind. Ambos recorrerían la costa hasta encontrarse. En octubre la goleta volvería por ellos para llevarlos de regreso a Vladivostok.

Los primeros días las cosas fueron bien y el trabajo progresaba rápido pero en una ocasión una tempestad sorprendió a la barca, no consiguieron encontrar una cala con las condiciones óptimas para desembarcar y al intentarlo a la desesperada embarrancaron y volcó la embarcación. Aunque se salvaron los tres miembros de la expedición y no hubo graves pérdidas de material quedaron empapados y les fue imposible encender un fuego con el que calentarse durante la noche por lo que no pudieron dormir. Por la mañana con el calor del sol Grossevich se quitó parte de la ropa empapada y la puso a secar junto sus 300 rublos de asignación, tras lo cual lo venció el sueño y se durmió. Cuando se despertó habían desaparecido sus compañeros, con parte de su ropa, el dinero y el material de la expedición. Descalzo, en camisa y pantalón se dispuso a pasar otra noche de junio en Siberia.

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Durante tres días Grossevich siguió el recorrido que le habían encomendado, comia cangrejos y moluscos, y deliraba con frecuencia corriendo sin freno hasta que lo vencía el cansancio y caía exhausto en las rocas. Lloró hasta que perdió el sentido y cuando despertó había junto a él unos hombres bronceados que le dieron ropa y lo ayudaron a llegar hasta su barca. “Son salvajes” pensó Grossevich, eran udegués. Un poco antes de que anocheciera arribaron a la desembocadura de un rio, habían llegado a su poblado.

Inicialmente Grossevich, que no conocía el idioma, no estaba seguro de si era su prisionero. Sin embargo cuando las mujeres le sacaron las espinas de los pies y le vendaron las heridas, cuando vió que su comida era idéntica a la de sus salvadores y al apreciar que le dejaban moverse libremente por el lugar entendió que no era un cautivo. Algo que lo alegró y llenó de animo. Poco a poco se fue integrando en la vida del poblado, participando en las tareas habituales, aunque debido a su poca pericia en la caza y la pesca le encomendaban tareas sencillas como recoger leña y bayas.

Mientras tanto los soldados que habían abandonado a Grossevich se habían encontrado con el otro grupo a quienes les explicaron que el topógrafo había muerto ahogado mostrando parte de su ropa y del dinero como prueba. Cuando la misión terminó la Vostok los recogió y tuvieron que repetir su historia en Vladivostok e Irkutsk. Sin embargo a finales de ese año los soldados discutieron por dinero y en represalia uno de ellos acusó al otro de abandonar a Grossevich. Se inició una investigación y guiados por el punto donde el topógrafo dejó de hacer indicaciones en su libreta la goleta Vostok lo buscó pero no encontró ni rastro de él. Grossevich se consideró desaparecido, aunque para familiares y mandos parecía claro que había muerto, y los dos soldados que lo abandonaron fueron condenados a trabajos forzados.

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Un año más tarde comerciantes de pieles chinos hicieron correr rumores sobre un ruso que vivía con los udegués del río Botchi, estos rumores llegaron a Vladivostok y de allí a Irkutsk. La posibilidad de que se tratara de Grossevich hizo que esa primavera se preparara otra misión de nuevo con la goleta Vostok. Sin embargo cuando los udegués vieron acercarse el barco abandonaron sus yurtas y se dirigieron hacia las montañas, el topógrafo, plenamente integrado en la vida del poblado, también huyó con ellos. Cuando llegaron los rusos no había nadie en el poblado, conscientes de haber sido descubiertos los tripulantes de la Vostok fingieron marcharse pero desembarcaron en otro lugar y caminaron a pie hasta el poblado donde, esta vez sí, sorprendieron a los udegués. Cuando Grossevich vió que detenían a los udegués intercedió por ellos y opuso resistencia lo que provocó que sus rescatadores tuvieran que arrestarlo junto a dos miembros más del poblado.

Los tres prisioneros llegaron a Vladivostok, los udegués fueron encarcelados y en prisión uno de ellos contrajo tisis y falleció. El otro fue puesto en libertad pero estuvo mucho tiempo sin poder marchar de Vladivostok, cuando pudo hacerlo estaba tan enfermo que sólo llegó al Botchi para morir. Grossevich fue llevado a Irkutsk donde se le declaró mentalmente enfermo, lo que le libró de ir a jucio. Permaneció en el hospital militar cerca de un año tras el cual lo declararon sano y solicitó ser destinado de nuevo a Siberia oriental. Las autoridades le concedieron el destino. En Vladivostok buscó la posibilidad de ir de nuevo al Botchi a visitar a sus amigos udegués pero no lo aceptaron en ninguna misión. Viendo que no podía hacerlo en misión oficial el topógrafo lo hizo durante sus vacaciones. Cuando llegó al que había sido su poblado se encontró con un paisaje desolador. Había huesos humanos esparcidos por todas partes y objetos de la vida cotidiana cubiertos ya de hierba. Todos los miembros del poblado habían muerto a causa de una epidemia llegada de la ciudad. Nadie se salvó. Abatido Grossevich regresó a Vladivostok donde volvió a ingresar en una clínica.

Los udegués del Botchi habían muerto pero, entre sus vecinos de los ríos Kopi y Samargá, corrieron durante mucho tiempo historias sobre un “omo lotsa” (un ruso) que, tras vivir, con los udegués, provocó la muerte de un poblado entero.
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Cuando a Vladímir Arséniev se le encomendó la tarea de visitar el tramo de costa que Grossevich había cartografiado acudió a él para documentarse:

Sacó un mapa y, siguiéndolo, me describió uno a uno todos los cabos y todas las bahías. Cuando llegó al Botchi, levanto las manos, cerró los ojos y dejó caer la cabeza encima de la mesa. Escuché sus sollozos convulsivos, lo tranquilicé y traté de dirigir la conversación hacia otro tema.

Grossevich murió en Jabárovsk en 1917 y la pequeña bahía en la que desemboca el Botchi, todavía lleva hoy su nombre.

Libro:
En las montañas de la Sijoté-Alín (A través de la taiga de Siberia oriental), Vladímir Arséniev.

Imágenes:
Google Maps, los pormenorizados y la fotografía del estuario del rio Botchi proceden de un informe del Wild Salmon Center sobre el rio. Pueden leerlo aquí (en pdf).

Sherlock Holmes conoce a…

07/21/09 por fraxi

Elemental, Dr. Freud… (The seven-per-cent solution)
Nicholas Meyer
Novela

(De la solapa interior) He aquí una obra realmente original. Elemental, Doctor Freud... - Nicholas MeyerNicholas Meyer “descubrió” en Hampshire (Inglaterra) un manuscrito que describe un episodio desconocido hasta hoy en la carrera del célebre detective Sherlock Holmes, escrito por su íntimo amigo, el inefable doctor Watson. Se trata de una sorprendente aventura que culmina con la entrevista entre Holmes y el doctor Freud, en Viena, donde se descubren otros misterios. En la obra se reviven la enigmática personalidad de Sherlock Holmes, la de su hermano Mycroft y la del siempre nefasto profesor Moriarty, así como, de una manera realmente inesperada, la del propio doctor Freud.


Sherlock Holmes y el caso del Dr. Freud (Sherlock Holmes and the Case of Dr. Freud)
Michael Shepherd
Ensayo

(De la solapa interior) Sherlock Holmes y Freud, cada uno en su estilo, son dos figuras de fines del siglo XIX Sherlock Holmes y el Caso del Dr. Freud - Michael Shepherdque han adquirido legendaria reputación en nuestro tiempo. Las similitudes entre Holmes y Freud han sido destacadas por distintos observadores, críticos, escritores o médicos. En este ensayo “de intriga”, el profesor Michael Shepherd pone juntos una cantidad de hechos y teorías para argumentar que la asociación no es fortuita: a partir de ficción detectivesca, historia de la medicina, experiencia artística, material psicoanalítico y crítica literaria, demuestra que la conexión esencial yace en el “mítodo”, espléndido neologismo cuyo significado dejamos que descifre el lector. El argumento es académico y al mismo tiempo entretenido, e interesa al lector en general, pero también a profesionales de distintas disciplinas.

Michael Shepherd es “Professor” de Psiquiatría Epidemiológica en el Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Londres, Editor de “Psychological Medicine” y del “Handbook of Psychiatry” y uno de los máximos exponentes de la psiquiatría británica.


Marx & Sherlock Holmes
Alexis Lecaye
Novela

Marx & Sherlock Holmes - Alexis Lecaye(De la trasera) Londres, abril de 1871: el joven Sherlock Holmes recibe una visita inesperada: la de un tal Karl Marx, líder de la Internacional, acosado por un matón a sueldo de Thiers y Bismark.
Holmes acepta buscar al asesino, tras salir ileso, por muy poco, de un atentado. La batida empieza en Londres, prosigue en París, en plena primavera de la Comuna…

Para cerrar el círculo quedaría la posible relación Freud-Marx pero aparte de ésta no se me ocurre otra más.

Diccionario Exapamicronico

07/18/09 por fraxi

Él/Ella: Te escogerá de entre la multitud, te desarmará con sus palabras y te controlará con su presencia. A ti te encantarán su ingenio y sus planes. Te lo hará pasar bien, pero piensa que después te pasará factura. Te sonreirá y te engañará y, luego, te atemorizará con su mirada. Y cuando haya acabado contigo, y ten por seguro que lo hará, te abandonará llevándose contigo tu inocencia y tu orgullo. Te dejará más triste, pero no más sabio, y durante mucho tiempo te preguntarás qué pasó y qué hiciste mal. Y, después, si otra persona así llama a tu puerta, ¿abrirás?
- De un escrito firmado por Un psicopata en la cárcel.
Referencia: Sin conciencia, Robert D. Hare

Embalaje (Enclosure): Si un hombre es muy sexual, se le llama “viril”. Si lo es una mujer, “ninfómana”. Lo que para ellos es potencia, para nosotras enfermedad. ¡Incluso el acto sexual se llama “penetración”! ¿Por qué no le llaman “embalaje”? -Gemma Hatchback (cita original)
Referencia: Por amor al deseo, Gregorio Morales

Medidor, el:
Narrador: Ideó un plan para engañar a jóvenes ingenuas basado en su encanto.
Susan Kelly (autora de “The Boston Stranglers”): Un hombre que afirmaba ser representante de la agencia de modelos “Black & White” y que decía llamarse Johnson aparecía en la puerta de diferentes chicas y les decía: “Eres preciosa, deberías ser modelo ¿puedo tomar tus medidas?
Narrador: Aquel hombre era Albert DeSalvo.
Ames Robey (psiquiatra): Les decía que estaba autorizado para tomar su medidas y ver si encajaban con las necesidades del fotógrafo. Les pagaba 10 dólares sólo por las medidas, 15 si era en ropa interior y 25 desnudas.
Narrador: Sorprendentemente un gran número de mujeres cayeron en su trampa.
Referencia: Documental “El estrangulador de Boston” (Canal Biography)

Tambor, el o nº 35: Nunca he probado la Trigésimo quinta; sólo he oido hablar de ella: el hombre yace de espaldas en el suelo mientras la mujer es descendida hacia él en una cesta de mimbre colgada de una cuerda atada al techo, uno de cuyos extremos sostiene el hombre. La cesta tiene un agujero, y cuando él ha metido su sexo tanto como ha querido, fija la cuerda para que ella no pueda llegar más abajo y da vueltas a la cesta mientras lo hacen; se llama “el tambor”.
Referencia: Procede del diálogo seudoaretiniano Magdalena y Julia citado en el libro de Lynne Lawner sobre “Los 16 placeres”.

Usted/tú: Al realizar el doblaje al castellano en las películas norteamericanas de los años cincuenta y sesenta los traductores-censores del régimen hacían que las parejas de novios se hablasen respetuosamente de “usted” hasta que se daban el primer, y siempre casto, beso. Sólo a partir de entonces comenzaban a tutearse. Cierto es que en el idioma inglés no existe una diferencia ortográfica entre “tú” y “usted” (“you” se pueda traducir indistintamente por ambas expresiones), y esto proporcionaba una curiosa coartada lingüistica a nuestros tutores espirituales de antaño.
Referencia: El libro del saber estar, Camilo López