Aliados irreconciliables

01/27/10 por fraxi

La planificación que hizo Hoffman de las campañas de Tannenburg y de los lagos Masuri en 1914 se basaba en parte en el dato de que el comandante del primer ejército ruso, general Pavel Rennenkampf, no acudiría en ayuda del general Aleksandr Samsonov, comandante del segundo ejército. Ambos generales se odiaban respectivamente desde que se habían peleado abiertamente en el andén de una estación de tren en Mukden, durante la guerra ruso-japonesa de 1904. Hoffman acertaba en un sentido al afirmar que “si la batalla de Waterloo se ganó en los campos de juego de Eton, la de Tannenburg se ganó en un andén de estación de Mukden”. Aunque la disputa entre Rennenkampf y Samsonov es uno de los más famosos -y fatales- desacuerdos entre comandantes, no es un caso aislado. Durante la primera guerra mundial el ejército ruso parece haber sufrido mucho este problema. En el cuartel general de Cholm en Galitzia, el comandante ruso Ivanov y su jefe de Estado Mayor Alexeyev se pelearon tanto y de tan mala forma acerca de quién debía abrir primero los telegramas que hubo que enviar dos copias de cada uno de ellos. El resultado fue que ambos dictaban órdenes, por lo general diferentes, en respuesta a los mensajes recibidos. En otro punto del frente, el anciano comandante de la Guardia, Bezobrazov, se negó a aceptar las órdenes de su jefe Olokhov, con quien se había peleado públicamente un tiempo antes, ya en guerra. Aunque fue retirado del mando, conservaba tanta influencia sobre el zar que muy pronto fue repuesto. En el verano de 1915 tuvo una disputa con el comandante del tercer ejército, general Lesh. Cuando se ordenó emprender la retirada declaró que “la Guardia nunca se retiraría”; el resultado fue que sus tropas fueron masacradas y que fue nuevamente cesado. No obstante, el zar intervino una vez más declarando que consideraba a Bezobrazov un compañero “encantador” y el tipo de hombre que debía mandar la guardia; Bezobrazov volvió a ser nombrado comandante de la Guardia.

Libro:
Historia de la incompetencia militar, Geoffrey Regan

Don Quijotes y pasodobles

01/25/10 por fraxi

Sobre el bautismo de los autos orugas blindados que emplearon los republicanos españoles de la Nueve que entraron en París durante la II Guerra Mundial:

Por eso -caso único en todos los ejércitos aliados de la Segunda Guerra Mundial-, cuando la Nueve recibió su cupo de blindados nuevos en el campamento de Hull, al este de Liverpool, una delegación de españoles fue a pedir autorización al mando para bautizar -tras haber escogido ellos los nombres- los half-track que acababan de entregarles.
Se hizo la asamblea de los españoles, que fue, como es fácil de imaginar, tumultuosa, ya que desde Pasionaria a Durruti, pasando por las siglas del POUM, salieron nombres para bautizar mil blindados. Hasta que los jefes de sección (Moreno, Granell, Elías) decidieron cortar por lo sano y darles nombres de batallas de la guerra de España. Y al mío -terció Moreno- le pondremos Don Quijote, por ser el papel que estamos desempeñando nosotros desde que salimos de nuestra tierra. La inscripción de los nombres se confió al que tenía mejor letra de todos: al reusense Antonio V. B. Clarasó, Bamba, antiguo alumno del reputado instituto-escuela de la Institución Libre de Enseñanza y jefe de municionamiento de la Nueve.

Sin embargo hubo también otros nombres:

La cita procede del artículo: Republicanos españoles en la liberación de París de Eduardo Pons Prades publicado en la revista Historia16 nº 111, julio 1985. Se puede leer completo aquí.

El científico de los callejones malolientes

01/19/10 por fraxi

Gran parte de lo que sabemos hoy en día sobre la rata parda (Rattus norvegicus) procede de los estudios del ecólogo David E. Davis. En palabras de Robert Sullivan Davis fue “el primero que dedicó a la rata del callejón de una ciudad el mismo estudio riguroso que el dedicado, por ejemplo, al mérgulo marmolado en su hábitat de los bosques de la costa noroccidental”. Comenzó su trabajo durante la II Guerra Mundial al analizar la posibilidad, y preocupación de los EEUU, de que Alemania pudiera emplear ratas para diseminar enfermedades en Europa. Terminada la guerra, y con Europa en ruinas, trató de minimizar el impacto de los roedores en el abastecimiento de víveres y la propagación de enfermedades.

Mas tarde comenzó a trabajar en el Proyecto Ecológico de Roedores de la Universidad John Hopkins en Baltimore junto con otros de los fundadores del estudio de las ratas como Robert Emlen, Curt Richter, William Jackson (uno de los asesores más prestigiosos sobre raticidas e inmunidad a éstos) y John Calhon que en 1963 observó que en un recinto cerrado superpoblado las ratas no tardan en comenzar a matar, agredir sexualmente y practicar el canibalismo. A las conclusiones de este estudio de Calhon se refieren, aunque Ratas: cuatro estaciones entre los vecinos menos queridos de Nueva York: su historia y habitat - Robert Sullivan (Delantera)lo desconozcan, muchos de los técnicos de control de plagas: Si quieres librarte de las ratas, el abecé es ensañarse con su medio ambiente y privarlas de alimento. Luego se matan entre ellas.

Pese a la ubicuidad de la ratas Davis sabía que se habían hecho pocos estudios sobre su localización y desplazamiento y fue de los primeros en meterse en vecindarios y callejones por donde no era habitual ver científicos. A él debemos conocer que las ratas viven en colonias en áreas reducidas cuando se las creía nómadas; que en general no se alejan más de 18 o 20 metros del nido y que los machos se alejan más que las hembras; que si las dejan en libertad lejos del nido deambulan durante quilómetros (hasta seis y medio según un estudio); que su forma de protección preferida es familiarizarse con el territorio; que es más probable que crucen un callejón que una carretera; que hacen el mismo trayecto todas las noches; que las ratas urbanas suelen ser más grandes que las campestres; y que la jerarquía de una colonia tiene mucha relevancia, en situaciones de presión las ratas fuertes crecen mientras que las débiles empiezan a morir. En los 50 su dedicación al control de roedores le llevó a descubrir que el envenenamiento por si solo no es una forma efectiva de control. Al exterminarlas las ratas supervivientes ganan peso, se duplican sus indices de embarazo y se vuelven más resistentes. La única manera de librarse de ellas es eliminar lo que las alimenta: la basura. Pero en esos años nadie quería escuchar ese tipo Ratas: cuatro estaciones entre los vecinos menos queridos de Nueva York: su historia y habitat - Robert Sullivan (Trasera)de afirmaciones, era la época dorada de la química, los venenos y los pesticidas, seguro que podría encontrarse un producto químico más efectivo.

Sin embargo el mito más popular sobre las ratas que rebatió David E. Davis, aunque a día de hoy todavía se sigue citando como referencia fiable, es la estadística de que hay una rata por persona. El origen del dato procede de The Rat Problem [El problema de las ratas], un trabajo escrito en Inglaterra en 1909 por W. R. Boelter. Boelter preguntó a la gente de la Inglaterra rural sobre su estimación de ratas por espacio, llegando al convencimiento de que una rata por acre era una buena aproximación. Como había cuarenta millones de acres cultivados en el pais calculó unos cuarenta millones de ratas cifra que en esos días coincidía aproximadamente con la cantidad de población de Inglaterra por lo que se hizo más popular el “una rata por persona” que “una rata por acre”.

El trabajo de Davies en 1949 consideraba tal estadística un disparate, tras evaluar distintas zonas de la ciudad de Nueva York desde los pisos infestados (descubriendo que son más las personas convencidas de tener ratas de las que en verdad las tienen) a los muelles de Nueva York (donde comprobó que había menos de lo que la gente cree) llegó a la cifra de unas 250000 ratas, que haría buena la estadística “una rata por persona” si Nueva York tuviera tantos habitantes como Akron (Ohio) pero con los habitantes que tenía en aquellos días la ciudad quedaba en la menos memorizable proporción de “una rata por cada treinta y seis personas”.

Tras retirarse escribió un ensayo donde aplicó a la historia humana sus largos años dedicados a la ecología y a la población animal. Este trabajo no fue publicado hasta su muerte y en el postula que las grandes catedrales de Europa fueron consecuencia de un exceso de suministro de alimentos a la población humana de la época, a medida que se llegaba al límite de capacidad de los alimentos y recursos se detuvo el crecimiento y la construcción de catedrales.

Libro:
Ratas, cuatro estaciones entre los vecinos menos queridos de Nueva York – Robert Sullivan

Botellones de Leyden

01/13/10 por fraxi

Tras la invención de la botella de Leyden a mediados del siglo XVIII (“una fuente de electricidad manejable, portátil y potente”) uno de sus primeros usos fueron los juegos de salón. El cuadrado mágico, por ejemplo, consistía en una figura o un dibujo de un rey a cuya corona se habían conectado con una botella de Leyden oculta, cuando alguien la tocaba recibía un fuerte calambrazo. Sin embargo el juego más popular consistía en formar una cadena de personas alrededor de la botella y que los extremos la tocaran produciendo una corriente que los recorría y los hacía saltar. Lo encontraban muy divertido. En uno de esto juegos el francés Joseph-Aignan Sigaud de la Fond descubrió que el la risa se interrumpía en un joven “de delicadas facciones” que no transmitía el cosquilleo al resto.

En París empezó a circular el rumor de que esta incapacidad se debía a que no estaba dotado de “todo lo que constituye el carácter distintivo de un hombre”. Sigaud trató de verificar esta posibilidad y conectó tres castrati en cadena, todos saltaron. Se argumentó entonces que había una diferencia de poder conductor entre “los hombres que han sido mutilados por el Arte y los hombres con los que la Naturaleza se ha mostrado cruel”.

Cuanto pesa el alma (delante) - Len FisherCuanto pesa el alma (trasera) - Len Fisher

No del todo convencido Sigaud continuó observando este entretenimiento buscando repetir el efecto. Cuando ocurrió de nuevo advirtió que el sosainas que no transmitia la diversión estaba pisando suelo mojado. Al meditarlo determinó que la corriente se desviaba al encontrar un camino más sencillo a través del terreno húmedo, no había relación entre la virilidad y la conductividad eléctrica.

Además de juego de sociedad algunos doctores pensaron que la electricidad podía tener aplicaciones médicas. Hubo intentos de aplicarla para curar la parálisis: “Si la electricidad puede hacer que se muevan los miembros activos, ¿por qué no iba a hacer lo mismo con los miembros paralizados?” pero también se empleó como cura para la gota, reuma, sabañones, diarrea, sordera, enfermedades venéreas e incluso las hemorroides. También se vio como la solución a todos los problemas sexuales y uno de los “doctores” que supo sacar partido de ello fue James Graham, creador del Templo de la Salud, del que ya hablé en otro post.

El interés sobre los poderes de la electricidad estaba en lo más alto cuando en 1780 el anatomista italiano Luigi Galvani puso a prueba si la electricidad podía tener efectos también en los animales muertos lo que provocó que una anca de rana se hiciera su lugar pataleando en la historia de la ciencia. En sus experimentos Galvani contó con la ayuda de su sobrino Giovanni Aldini que 20 años después, tras la muerte de su tio, recorría el mundo demostrando los efectos del galvanismo sobre toda clase de cosas, desde una cabeza cortada de buey hasta un cuerpo humano.

Uno de los shows más espectaculares que ofreció ocurrió en el Real Colegio de Médicos de Londres el 17 de enero de 1803 cuando galvanizó el cadáver del asesino convicto George Forster que apenas una hora antes habían bajado del patíbulo. Según los testigos el muerto había agitado las piernas, abierto un ojo y su puño cerrado se alzó amenazador en el aire. Hubo carreras y desmayos como ocurrió en Glasgow quince años después cuando el experimentador Andrew Ure electrificó el cuerpo de Matthew Clydesdale un asesino ajusticiado en la horca. La estimulación eléctrica hizo patalear violentamente al cadáver que golpeó a uno de los ayudantes de Ure, además el dedo índice del cadáver se estiró y parecíó señalar a los espectadores lo que provocó una estampida. Tras esta escena Andrew Ure escribió que el cadáver había vuelto a la vida.

Sobre el libro:
¿Cuánto pesa el alma? (Cómo algunos experimentos descabellados han dado lugar a descubrimientos excepcionales), Len Fisher

Len Fisher (1942) es capaz de desenroscar las ruedas de la bicicleta y montar en ella para demostrar una ley física ante un entrevistador radiofónico, cree que un baño mañanero en una playa australiana seguido de un refrigerio a base de champán y croasáns puede contribuir al progreso de la ciencia y buscó en su infancia el alma que le dijeron en la catequesis que poseía iluminándose la garganta con una linterna frente a un espejo. Me iría con Len Fisher de copas, se que bebe porque tiene botellas de ginebra y vodka en el frigorífico que no se congelan a diferencia de una botella de cerveza que si lo hizo y reventó… pero que él no desaprovechó. Conozco todos estos datos personales porque estoy leyendo su libro ¿Cuánto pesa el alma? (Cómo algunos experimentos descabellados han dado lugar a descubrimientos excepcionales). Llego a él tras la grata experiencia de Cómo mojar una galleta, su otro libro, y del cual he saqueado para algún que otro post de este blog.
Cada capítulo consta de una aparato de notas bastante extenso, y casi de lectura independiente, donde se mezclan los recuerdos personales con una explicación más extensa de términos científicos sobre los que tiene que pasar por encima para no entorpecer el relato principal.

Egopost

01/13/10 por fraxi
Cuenta de twitter asociada a este blog, posteo uno o dos tweets por día
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Blog de recortes o scrapblog de lecturas y enlaces. Generalmente textos cortos, demasiado breves para el blog pero con más caracteres que un tweet

Estampado BB

01/11/10 por fraxi

En el transcurso de algunas décadas el personaje del modisto ha conquistado el protagonismo de la escena. Un indicio para medir la revolución provocada: en junio de 1959 Brigitte Bardot se casaba con Jacques Charrier, llevando uno de los vestidos más conocidos de la historia de la humanidad. Pregunta: ¿quién hizo ese vestido? Respuesta: en aquella época no importaba a nadie. El reportaje que la revista Elle dedicó al acontecimiento mencionaba el estampado vichy del vestido, pero no a su creador. De hecho, el vestido benefició más al grupo Boussac, productor entonces del estampado vichy, que a su autor, Jacques Estérel. Desde entonces, un olvido parecido es inimaginable, puesto que, a menudo, el creador es más famoso que la novia, ya que cada uno de ellos ha engendrado una marca, extensión de su poder creativo. La firma ocupa un lugar central en el sistema de la moda, incluso parece ser lo mejor de todo. Hace poco las estrellas de cine fueron preguntadas sobre el vestido que desearían llevar en el festival de Cannes. ¿Cómo describieron el traje de sus sueños? ¿Evocando un tono particular, un modelo célebre? En absoluto: se limitaron a nombrar sus marcas favoritas.

Libro:
Víctimas de la moda (Cómo se crea, por qué la seguimos) – Guillaume Erner

El vestido de boda de Bardot se asoció tan fuertemente al estampado que éste todavía se conoce en algunas tiendas de telas españolas como cuadritos Bardot y BB-square en paises de habla inglesa. En una exposición reciente sobre la mitología que rodea a la actriz esta prenda compartía protagonismo con otra todavía más popular: la toalla rosa.

Según indica el número de descargas no parece una prenda muy popular en entornos virtuales.

Desmontando a Harry

01/9/10 por fraxi

En 1914 Harry Crawford se casó con la viuda Annie Birkett. Tres años después ésta desapareció al poco tiempo de anunciar a un pariente que había descubierto algo sorprendente sobre Harry. La explicación que dio el marido a esta ausencia fue que su esposa se había fugado con un fontanero y esto pareció convencer a gran parte del entorno de la mujer. Sin embargo unos años después el más joven de los hijos de Annie Birkett contó a la policia que su padrastro había intentado atentar contra su vida, para empeorar las cosas un cuerpo carbonizado fue identificado tardíamente como el de la esposa desaparecida lo que envió a Harry Crawford a prisión.
Allí se descubrió que Harry Crawford era en realidad Eugeni Falleni una mujer, y madre, que se había estado haciendo pasar por hombre desde 1899. Costó mucho convencer a la segunda esposa de Harry Crawford que su marido era en realidad una mujer.

Uno de los sorprendentes casos del Historic Houses Trust descubierto en Vintage Photo.

Pásenlo bien

12/24/09 por fraxi

Celebren lo que celebren, sea el nacimiento de Helena Rubinstein, Humphrey Bogart, Shane MacGowan… sea el robo de la piedra de la coronación o la batalla de Tucapel, coman, beban y sean felices.

Música: The Dubliners – Whiskey in the jar | Oasis – Fuckin’ In The Bushes

El arbol del placer

For Christmas It's Chesterfield
Isn't it time you gave a Christmas Gift? Daisy will make it a Christmas to remember

A la búsqueda de Malory

12/23/09 por fraxi

En 1485 sale del taller londinense del impresor William Caxton uno de los primeros “best-seller” de Europa: Le Morte D’Arthur, una extraordinaria “combinación de miedos y esperanzas, espadas y humedad genital, violencia y santidad, hematomas y besos, robustos atletas y blancas inocencias”.

Ese libro, y no otro, fue el que difundió por el mundo la idea artúrica y, con rarísimas excepciones, todas las aventuras escritas posteriormente [...], no fueron, ni son, más que extensiones, reducciones o variaciones del relato de “Le Morte”. Ese libro fijó el mito de un decorado que ha llegado hasta hoy, un decorado de tapices y arañas, joyas en las coronas y blancas túnicas, cotas de maya y trenzas rubias, castillos almenados y caballos magníficos servidos por palafreneros vestidos de terciopelo y tocados con gorros emplumados.

Pocos datos se tenía del autor, en el prefacio Caxton relata que el libro le había sido entregado por Sir Thomas Malorye (sic) y explica que el tal caballero se había limitado a transcribir al inglés algunos conocidos libros franceses. A mediados del siglo XIX el norteamericano George Lyman Kittredge inició una investigación por censos, genealogías, actas judiciales, etc. de cualquier caballero apellidado Malory, Mallore, Maloroe, Malure y otras cosas parecidas que hubiera vivido en aquellas fechas. La suerte le sonrió en una crónica local de Warwickshire escrita por William Dugdale en 1656. Un libro que se había empleado para rastrear datos de la vida de Shakespeare y en el que nadie se había fijado en la existencia de un Thomas Malory que vivió en Newbold Revel entre 1433 y 1434, representó a su distrito en el Parlamento de Westminster y había servido en el sitio de Calais a las órdenes de Richard de Beauchamp, conde de Warwick. En 1897 Kitteredge publica su descubrimiento y aunque sólo es un Malory que vivió en la época y no podía demostrarse que fuera el autor de Le Morte D’Arthur disparó el interés entre otros eruditos.

Dos años más tarde el bibliotecario T. W. Williams descubre un documento intrigante en los archivos de la Catedral de Wells, un oficio real hecho público en 1468, por el cual un tal Thomas Malory queda excluido de un perdón real. No se menciona ni la razón por la cual tiene deudas pendientes con la justicia ni tampoco porque queda excluido del perdón.

En 1921 un especialista en Shakespeare, Sir Edmund Chambers, encontró varios documentos que no daban una imagen demasiado heroica de Malory, entre estos se hallaba una orden de arresto y una segunda exclusión de perdón real. En esa época el investigador de Harvard Edward Hicks intuye que la búsqueda será más fructifera si acude al Public Record Office de Londres dedicándose a indagar en los legajos correspondientes a los casos criminales habidos en Warwickshire durante el siglo XV. Su premio fue un acta de un preproceso incoado en Nuneaton, Warwickshire, el 24 de agosto de 1451, contra un individuo llamado Thomas Malory, al que se le acusaba de lo siguiente:
- El 4 de enero de 1450, al frente de una banda de hombres armados, atentó contra la vida del duque de Buckingham.
- El 23 de mayo de 1450 penetró en casa del ciudadano Hugh Smyth y violó a la esposa de éste, llamada Joan.
- El 31 de mayo de 1450 estafó cien chelines a sus vecinos, Margaret Kyng y William Hales.
- El 6 de agosto de 1450 volvió a irrumpir en casa de Hugh Smyth, volvió a violar a Joan y, de paso, se llevó cuarenta libras.
- El 31 de agosto de 1450 estafó veinte chelines a un tal John Mylner.
- El 4 de junio de 1451 se trasladó con sus colaboradores a Leicestershire y, en una sola jornada, robó siete vacas, dos cabras, un carro y trescientas treinta y cinco ovejas.
- El 23 de julio de 1451 tuvo una bronca con los cartujos de Axholme. Intervino el rey Enrique VI y, por fin, Sir Thomas fue detenido.
- El 25 de julio de 1451 se escapó de la cárcel.
- El 28 de julio de 1451 capitaneó un tumulto en la abadía cisterciense de Blessed Mary, en Coombe. Entró en el convento, insultó y golpeó a los frailes, saqueó las arcas del abad y se llevó, además de joyas y dinero, los ornamentos litúrgicos.
- Al día siguiente volvió a la abadía, rompió dieciocho puertas, insultó al abad, forzó armarios y arcones y se llevó lo poco que quedaba. Ese mismo día fue detenido por segunda vez.

¿Era este hombre el autor de Le Morte D’Arthur? Algo parecido a una respuesta llegó en el verano de 1934 cuando el bibliotecario del Winchester College, W. F. Oakeshott, encontró el original que William Caxton había recibido para su impresión. El análisis demostraba que ese manuscrito como el libro impreso por Caxton eran versiones distintas de un texto anterior desconocido y que el impresor-editor había modificado el original de Malory alterando párrafos, añadiendo frases de su cosecha y suprimiendo las notas de caracter personal que Malory había redactado al final de cada aventura parcial donde daba testimonio de sus azarosas experiencias carcelarias.

Casi nadie ha podido digerir la otra verdad: que Malory fuera un bandido. Con un emocionante deseo de encontrar justificaciones, críticos e historiadores han tratado de explicar, y todavía continúan su empeño, que el siglo XV inglés fue una época turbulenta, hirviente, perpetuamente ensangrentada, en la que hombres como Malory no siempre fueron delincuentes, sino soldados, políticos y ciudadanos arrastrados a la tormenta y luchadores en el caos tormentoso. A lo mejor era mentira cuanto los jueces dijeron de Malory. A lo mejor le habían robado a él las vacas y las ovejas. A lo mejor el intento de secuestro del duque de Buckingham no fue más que un golpe de mano fallido en el marco de la guerra civil.

Libro:
Arturo Rey, Felipe Mellizo

Imágenes:
Victorian (mostly) Artists of Arthurian Legend (Moltes gràcies Caviar Girl)

De lazos y arrepentidas

12/21/09 por fraxi

Luisa de La Vallière (1644-1710) favorita de Luis XIV de Francia hasta que fue sustituida en la preferencia real por Madame de Montespan, que a su vez fue sustituida por la marquesa de Maintenon (pero esa es otra historia). Tras perder la preferencia en el favor real y ser vapuleada por la lengua viperina de la Montespan La Vallière se retiró de la corte. Una enfermedad la hizo regresar a sus antiguas costumbres religiosas y los consejos de Bossuet, que la había criticado como amante real, la llevaron a ingresar en las carmelitas con el nombre de Luisa de la Misericordia.
Sobrevive su nombre en un dispositivo electrónico: el lav o micrófono lavalier. Como una favorita real ha dado nombre al popular micrófono de corbata o solapa de la televisión tiene su explicación en el parecido de este dispositivo con un tipo de collar con colgante que popularizó Luisa y que recibió su nombre. No fue su único epónimo pues existe un tipo de lazo anudado al cuello que también recibe el nombre por ella.

Cuarenta años después de la muerte de La Vallière nace en Motril (Granada) la tonadillera Maria Antonia Vallejo Fernández. Antes de su llegada a Madrid en 1776 hay un pasado incierto, tal vez ficticio, donde se mezclan fugas, duelos, puñaladas y bandoleros. Su primer contrato es de sobresalienta (suplente) de música o cantado. A los pocos meses ya tiene nombre de guerra: la Caramba, que nace de una coplilla que se ha escrito para ella:

Me volvió a decir muy tierno y fino:
Maria Antonia, no seas tirana
Mira niña, que te amo y te adoro,
Y tendrás las pesetas a manta.

Yo, le respondí con mi sonete,
Con mi canto, mi baile y soflama:
¡Que porfiado es usted, señorito!
Usted quiere…¡Caramba! ¡Caramba!

El estribillo corre por todo Madrid y Maria Antonia adquiere tal popularidad que se convierte en espectáculo su caminar por el Paseo del Prado. Los hombres la desean y las mujeres, las más atrevidas, copian su atuendo. Especialmente la gran moña de colores que se ponía sobre la cofia y que es bautizada con su mote. Goya pintará majas con caramba, José Cadalso en sus Anales de cinco días habla del furor que causó la moda y Jovellanos fustiga a las aristócratas que imitan a las cómicas llevando la prenda:

Las que olvidando su orgullosa suerte
baja vestida al Prado, cual pudiera
una maja con trueno y rascamoño,
alta la ropa, erguida la caramba,
cubierta de un cendal más transparente
que su intención…

Otras mujeres no simpatizan con la Caramba porque creen verse representadas en alguna de sus tonadillas, por ello la denuncia la duquesa de Alba aunque sin ningun perjuicio para la cantante que afirma que se limita a interpretar lo que otros le componen. Llega a casarse en secreto con un admirador de familia acomodada pero el matrimonio dura escasamente un mes.

En 1785, suspendidas las representaciones por ser Cuaresma, una repentina tormenta sorprende a la artista en su paseo y acude a buscar refugio en el convento de Capuchinos de San Francisco del Prado. Como en el caso de Santa María Egipciaca la meteorología se alía con un predicador persuasivo que convence a la Caramba para dejar su vida farandulera. Madrid entero cree que es un truco publicitario y que pronto podrán disfrutar de su presencia en los escenarios pero María Antonia no tiene pensando regresar, mortifica su cuerpo durante dos años tras los cuales fallece. Su vida y conversión se hará muy popular gracias a los pliegos de cordel.

En el París de finales del siglo XIX una muchacha llamada Eugenia Feniglio se busca la vida en el vaudeville donde se le conoce como Eva Lavallière, apellido que toma por el tipo de lazo que lleva en el cuello de sus vestidos y cuyo nombre procede de la favorita real que comenzó este post. Considerada “la luz de la Ciudad de la Luz” llevó una vida digna de Mont-Parnasse y tuvo un hijo de uno de sus varios amantes. En 1918 sufre una crisis religiosa y tras dejar al niño en manos de unos parientes abandonó los escenarios por la portería y la cocina de un convento Trinitario donde ingresó como religiosa sustituyendo el Lavallière por el “de Jesús” pero conservando el nombre de Eva.

Si alguna vez tienen una crisis religiosa antes de ingresar en un convento o monasterio aflojen los lazos y las prendas demasiado apretadas. Por si acaso.

Libro: Quien estableció esta curiosa relación entre lazos y conversiones religiosas fue Ana Rossetti en el libro Prendas íntimas, el tejido de la seducción.

Enlaces:
- Una tonadillera en el Madrid de Goya
- Maria Antonia Vallejo Fernández, la Caramba

El laberinto Dezallier

12/19/09 por fraxi

Propuesta de laberinto de Dezallier d'Argenville (La théorie et la practique du Jardinage, 1772)

Este diseño, como el espíritu general del jardín, se inspiraba en los planteamiento de Antoine-Joseph Dezallier d’Argenville (1680-1765), un naturalista e historiador francés cuya obra, La théorie et la practique du Jardinage, constituyó uno de los principales puntos de referencia de la jardinería española. A su vez, el laberinto de Dezallier copiaba uno que había diseñado Le Nôtre, hoy perdido, para los jardines del Château de Chantilly.
Lo más curioso de este diseño es que parece más complicado perderse que alcanzar el centro, adonde lleva un camino directamente desde la entrada en la parte inferior. Dado el contexto, resulta inevitable pensar que fue diseñado para que los amantes disfrutaran de cierta intimidad en los callejones sin salida de los laterales (a los que cuesta llegar).

Libro:
El laberinto, historia y mito – Marcos Méndez Filesi

Los fedde de Sade

12/16/09 por fraxi

Après les plaisirs de la luxure il n’en est pas de plus divins que ceux de la table
- Les 120 journées de Sodome ou l’école du libertinage

Encerrado en su celda de Vincennes en julio de 1783 solicitaba el Marqués de Sade a su esposa que suministrara “cuatro docenas de merengues; dos docenas de bizcochos (grandes); cuatro docenas de chocolatinas -con vainilla-, y no esa porquería infame que me mandaste la última vez y que hiciste pasar por golosinas”.

Sade había tratado con los excesos gastronómicos en Los 120 días de Sodoma en festines de ochenta y nueve platos donde relaciona el apetito de la comida con un desmedido hambre sexual, el gran comedor es un amante insaciable. En ocasiones vincula ambos apetitos y aparece en sus historias el canibalismo, sin embargo iba a ser difícil que su esposa pudiera escamotear tales gollerías ¿o no?.

Para satisfacer la afición por los dulces del marqués y evitar en lo posible sus quejas recurrió a las especialistas en repostería de la época: las monjas, en concreto a las de la Santa Trinità del Cancelliere en Sicilia.

Las hermanas aristócratas del convento cisterciense eran célebres por sus fedde (bizcochos dulces, literalmente rodajas), que hacían con unos moldes ovalados con una bisagra, como la concha de un mejillón. Se colocaba una capa de mazapán (pasta reale) y se rellenaba con mermelada de albaricoque y flan de huevo. Cuando una mitad del molde se cerraba sobre la otra, el relleno se desbordaba y el resultado presentaba un aspecto sorprendentemente similar al de las partes pudentas femeninas.
Otra versión de los fedde que hacían las monjas se llamaban Fedde del Cancelliere. El canciller al que se referían era el fundador del convento, en el siglo XII, y, en este caso, fedde no sólo significa rodajas sino también nalgas.

En el libro Una cena con Calígula además de la receta de los Fedde del Cancelliere, se ofrece la del popular brazo de gitano y tres platos de la cocina turca: los Kadin Göbegi (ombligos de dama), el Kadin Budu Köfte (muslos de dama) y el Bekar Gögüs (pechos de virgen).

Libro:
Una cena con Calígula, Medlar Lucan y Durian Gray

Viajeros temporales y viajeras con licencia

10/26/09 por Arc

Comer bien, dormir bien, ir adonde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste, de los principales monumentos de la ciudad.
Jules Renard, Journal, I

Uno cree ver una sombra acechante por el rabillo del ojo pero cuando te giras para mirarla ya no está allí. ¿Pareidolia en las áreas de visión periférica? gentesombraLo más seguro pero la Gente Sombra (shadow people en la Wikipedia) también tiene sus admiradores que se niegan a aceptar esa explicación. Hay quien los ha observado durante largos ratos y hablan de siluetas humanoides de ojillos rojos, comparten estas experiencias en foros y buscan explicaciones sobre su origen: demonios, extraterrestres, fantasmas, viajeros temporales… Sí, viajeros temporales. En el futuro un turista temporal quiere ver la derrota de Atila en los Campos Cataláunicos y hacia allá va. Al hacerlo pasa brevemente por la casa, concretamente la cocina, de Marie SaintPierre en Châlons-en-Champagne y esa es la “explicación” a la sombra que creyó haber visto Marie mientras preparaba brioches. Solución: no vivir en lugares con mucha historia.
posicionseguridad
Para quienes todavía no tenemos la oportunidad de los viajes temporales y tenemos que conformarnos con ver pasar el tiempo en el aeropuerto nos queda la alternativa de ser asustados por nuestro compañero de asiento con las leyendas de la posición de seguridad en caso de emergencia -sentados, la cabeza entre las rodillas y las manos en la nuca. “…está pensada para ahorrar sufrimientos inútiles pues, en caso de accidente, produce fractura de cuello y, por tanto, una muerte rápida y sin dolor”, o quizás protege la cara y de ese modo facilita el reconocimiento de las cadáveres o evita el desmembramiento de cuerpos y que los servicios de emergencias pasen un montón de horas recogiendo mi cuerpo disperso, que tampoco es plan de andar molestando. En el instituto se murmuraba que los avisos de los profesores para que acudieramos a los viajes y excursiones documentados con el DNI tenía su explicación en el tipo de empresa de autobuses que habían contratado, a más barata más insistencia en la cuestión del DNI.
silentsam
A diferencia de lo que ocurre en los EEUU no conocí, ni tengo noticias, de ninguna historia sobre estatuas de campus que cobrarán vida cuando una virgen circule frente a ella. Snopes repara algunas de estas leyendas que cuentan como algunas estatuas bajarán de sus pedestales, soldados de piedra dispararán sus armas, los leones rugirán o incluso la integridad estructural del edificio puede peligrar.
En las universidades también existen leyendas que afirman que las hermandades femeninas están prohibidas por la vigencia de viejas leyes contra la prostitución que prohiben que más de cinco mujeres convivan bajo un mismo techo, so pena de que la casa en cuestión adquiera la categoría legal de burdel.

Uniendo los viajes con la prostitución tenemos la historia de la mujer que viaja a un país exótico, exótico para Europa puede ser China y para EEUU… Francia. Allá van:

La esposa de un político de alto rango iba a visitar Hong Kong con su marido, así que consideró de buen talante vestirse para la ocasión. Incluso fue a un anticuario y compró algunas joyas. La más espectacular, un medallón de estilo oriental -como todo lo demás- de procedencia hongkonesa.
Viajaron, pues, al lugar y la mujer lució su medallón a diestro y siniestro hasta que un diplomático chino, en medio de una cena de las Naciones Unidas, le susurro: “Señora, con todo el respeto me veo obligado a comunicarle que la inscripción de su medallón la identifica como una prostituta pública con licencia para ejercer en la ciudad de Shanghái. No sé si usted estaba al corriente”.

La versión estadounidense:

Un pareja de Mineápolis, estaba haciendo turismo por Francia. Se alojaba en un carísimo hotel de París y una mañana, poco antes de volver a su país, decidieron salir medio día cada uno por su lado.monumento
El marido quería ir a visitar algunos lugares de interés, mientras que a la mujer todavía le quedaban por hacer algunas compras. Acordaron que se encontrarían a mediodía delante del hotel.
La mujer regresó la primera y, mientras esperaba a su marido, empezó a pasear de arriba abajo por delante del hotel, o en el vestíbulo.
Unos gendarmes que pasaban por allí se fijaron en la mujer y le dijeron algo que ella no entendió. Estaban extendiéndole una multa cuando llegó el marido y sumó su voz a las protestas de ella, ya que no habían hecho nada incorrecto.
Ambos fueron conducidos a la comisaría de policia, dónde se acusó a la mujer de ofrecer sexo en un lugar público. Aunque la pareja explicó lo que había sucedido, la policía les dijo que corregir el error iba a requerir más tiempo del que les quedaba por pasar en París, y que sería más sencillo que la mujer se sacara una licencia para practicar la prostitución.
Así lo hicieron y ahora tienen la licencia enmarcada en su casa de Mineápolis.

Libros:
El fabuloso libro de las leyendas urbanas, Jan Harold Brunvand
El libro negro de las leyendas urbanas, Tomas Hijo

Imágenes:
(1) Shadow people según la Wikipedia
(2) Posiciones de seguridad en un avión, artículo de la BBC en español
(3) Silent Sam, estatua del campus de la University of North Carolina que disparará su fusil cuando una virgen pase ante él.
(4) Alegoría de la prostitución de la escultura de los pecados de Moscú.

La “poca adaptabilidad” del geólogo Gúsev

10/25/09 por Arc

Vladímir Arséniev escribió varios libros que relatan su exploración de Siberia, con la descripción de su fauna y flora y el trato con las distintas etnias de la taiga. Su obra más popular, en Occidente, es la descripción de su amistad con el explorador de la etnia gold Dersú Uzalá y las aventuras que pasaron juntos. En este fragmento del libro En las montañas de la Sijoté-Alín cuenta la poca adaptación a la exploración del geólogo de la expedición.

Aquella travesía resultaba muy fatigosa para todos, pero era especialmente dura para Gúsev, que se enontraba en la taiga por primera vez. El respetable geólogo no tenía sentido de la orientación, a menudo se quedaba atrás, perdía nuestro rastro y se iba en otra dirección. Teníamos que buscarlo, lo que nos hacía perder un tiempo muy valioso. Era miope y sin gafas veía muy mal; pues perdió también las gafas y entonces ya no veía absolutamente nada. Confundía un arbol seco con una peña, En las montañas de la Sijoté-Alín - Vladímir Arsénievhablaba con los troncos y saltaba zanjas donde no las había. Su peor defecto era que no podía hacer nada solo. Hay personas a las que siempre les ocurren desgracias. La tienda no se le hundió a nadie más que a él. En una ocasión metió un pie descalzo en una olla llena de gachas. En otra, se le cayó el jabón al rio y, cuando intentó cogerlo, se cayó al agua. Como no se dio cuenta de que se le había roto una de las correas, cargó la mochila solamente con una durante largo tiempo, por lo que luego tuvo dolores. Una vez le hicimos cargar con una olla de aluminio. Gúsev la ató de tal forma, que la tapa no dejaba de sonar. Yo contaba con que podría cazar algo durante el trayecto, pero Gúsev espantaba a la caza con sus golpes. Él iba delante, mientras que yo me había quedado un poco retrasado, dibujando las rutas. Pedía a un cosaco que lo atrapara y le atara la olla como es debido.
- Mejor no -me respondió el cosaco-. Que siga así. Si se pierde por el bosque, será más fácil encontrarlo.
[...]
El lector no debe creer que Gúsev era el hazmerreír de mis compañeros. Todos le tratábamos con respeto, comprendíamos su poca adaptabilidad e intentábamos ayudarlo por todos los medios. La culpa era mayormente mía, porque me había llevado a un hombre poco capaz de adaptarse a la marcha por la taiga.

Pueden leer otras historias de este libro en los siguientes post:
- Lotsa sevoji.
- Las aventuras del topógrafo Grossevich en la Siberia oriental.

Libro:
En las montañas de la Sijoté-Alín (A través de la taiga de Siberia oriental) – Vladímir Arséniev

¿Salvavidas?

10/12/09 por Arc

Salvavidas inspirado en bicicleta, F. Barathon, 1895

Cuando se desarrolló la bicicleta, muchos inventores trataron de aprovechar su sistema de pedales y cadenas para mover otros vehículos.
Uno de los más notables apareció en 1895: se trataba de un bote individual salvavidas accionado por pedales y diseñado para caso de naufragio. La idea partió del francés, François Barathon, y consistía en un cuenco de metal, que sostenía un cojín de goma hinchable, unido todo ello a un mecanismo de cierta complicación.
El sobreviviente se sentaba en el cojín, que le mantenía a él y a su máquina a flote, y con las manos y los pies movía un sistema de biela y manivela. De este modo hacía girar dos hélices: una situada debajo, que mantenía la estabilidad, y otra, detrás, que actuaba de elemento propulsor.

Maleta salvavidas, Krenkel, 1890


Salvar la vida de los naúfragos llegó a ser obsesión entre los elegantes del siglo XIX. Se propusieron numerosas ideas peregrinas; pero, entre todas, la maleta salvavidas parecía tener ciertos visos de viabilidad y de eficacia.
Inventada por un alemán llamado Krenkel en la década que siguió a 1880, la maleta poseía dos paneles circulares, uno en la tapa y otro en la base, que se quitaban rápidamente. En el hueco se fijaba entonces un cilindro impermeable de caucho, y seguidamente el naúfrago se ajustaba la maleta a la cintura.
Se dijo que tal ingenio podía mantener un hombre a flote durante varias horas.

Libro:
El gran libro de lo asombroso e inaudito, Selecciones del Reader’s Digest

Hasta octubre…

08/24/09 por fraxi

Cerrado

Arriba y abajo

08/21/09 por fraxi

Decreto número 263, de 24 de abril de 1937, publicado en el Boletín Oficial del Estado nº 187, regulando el saludo nacional.

En los albores del Movimiento Nacional, cuando los patriotas perseguidos caían víctimas de los enemigos de España, el cortejo de los mártires saludaba precursoramente con el brazo en alto en señal de homenaje.

Falange Española adoptó como símbolo lo que era exponente del sentir popular, y al producirse la gesta se generalizaron aquellas demostraciones de respeto como manifestaciones de hermandad, de disciplina y de justicia social que conducen al engrandecimiento de la Patria.

Al fundirse en el Estado aquella organizacion, la savia de sus aspiraciones toma los caracteres de norma y el saludo, que constituye en las costumbres de los pueblos el testimonio más elevado de la reciprocidad y mutuo auxilio, será forma generosa que patentice el holocausto al más sublime de los ideales y el destierro de una época de positivismo materialista.

En su consecuencia,

DISPONGO

Artículo primero. Se establece como saludo nacional el constituido por el brazo en alto, con la mano abierta y extendida, y formando con la vertical del cuerpo un ángulo de cuarenta y cinco grados.
Articulo segundo. Al paso de la enseña de la Patria, y al entonarse el Himno y los Cantos Nacionales, en los casos previstos en el Decreto número doscientos veintiséis, se permanecerá en posición de saludo.
Artículo tercero. El personal del Ejército y de la Armada conservarán su saludo reglamentario en los actos militares.

Dado en Salamanca a veinticuatro de abril de mil novecientos treinta y seis.

Francisco Franco.


Decreto de 11 de septiembre de 1945 por el que se deroga el número 263
, de 24 de abril de 1937, disposiciones complementarias y varios artículos del texto refundido por Decreto de 17 de julio de 1942.

Al iniciarse en dieciocho de julio de mil novecientos treinta y seis el Movimiento Nacional, como exaltación espiritual de nuestra Patria ante el materialismo comunista, que amenazaba destruirla, entre las formas de expresión de vibrante entusiasmo de aquellos días surgió, frente al puño cerrado, símbolo de odio y de violencia que el comunismo levantaba, el saludo brazo en alto y con la palma de la mano abierta, de rancio abolengo ibérico, espontáneamente adoptado en pueblos y lugares; saludo que ya en los albores de nuestra historia patria constituyó símbolo de paz y de amistad entre sus hombres.

Más circunstancias derivadas de la gran contienda han hecho que lo que es signo de amistad y cordialidad venga siendo interpretado torcidamente, asignándole un caracter y un valor completamente distintos de los que representa. Esto aconseja el que, en servicio de la Nación, deban abandonarse en nuestra vida de relación aquellas formas de saludo que, mal interpretadas, han llegado a privar a las mismas en muchos casos de su auténtica expresión de amabilidad y cortesía.

En su consecuencia, y previa deliberación del Consejo de Ministros,

DISPONGO:

Artículo unico.- Quedan derogados el Decreto número dosciento sesenta y tres, de veinticuatro de abril de mil novecientos treinta y siete, que reglamentó el saludo nacional, las Ordenes complementarias dictadas para su aplicación y los artículos tercero, cuarto, sexto, octavo, noveno y décimo del texto refundido por Decreto de diecisiete de julio de mil novecientos cuarenta y dos.

Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a once de septiembre de mil novecientos cuarenta y cinco.

Francisco Franco

Postulantes a verdugo

08/19/09 por fraxi

Hasta que en 1965 se abolió la pena de muerte, en Gran Bretaña había un elenco permanente de ejecutores oficiales. Este empleo a tiempo parcial fue siempre requeridísimo. En 1953 la Comisión Real observó: “Sin duda, la ambición que impulsa a un promedio de cinco personas por semana a postularse al cargo de verdugo revela cualidades psicológicas que ningún Estado desearía alentar en sus ciudadanos”.

En Gran Bretaña, el reclutamiento de aspirantes al puesto de verdugo público no requería coerción alguna. La muerte del verdugo William Marwood en septiembre de 1883 provocaría un torrente de ofertas no solicitadas. Lo que sigue es una selección de extractos (literales [en realidad no, ya que se han traducido intentando imitar las faltas de ortografía]) redactados por los animosos aspirantes al cargo:

Estimado señior, estoy aquí fuera esperando con un rollo de cuerda con el ánimo de ofrecerle una demostración personal de mi método.

No dudaría en colgar a hermanas o hermanos, o a cualquiera que se tercie, sin mostrar temor ni favor.

He presenciado ejecuciones en todas las naciones, por lo tanto no hay peligro de que me indisponga en el momento crucial.

El ser Barbero de Oficio me ha permitido acumular cierta Enorme Experiencia en la Conformación de los cuellos y ventilaciones de toda clase de gente.

Querido senior, estoi anciando poder ser buestro berdugo público para lo cual me presento. poseo treinta anios y me agradaria colgar a uno odos omvres de gratis.

En diversas ocasiones he realizado con éxito algunos experimentos en el arte de ahorcar (mediante figuras de tamaño natural) a fin de perfeccionarme debidamente en la tarea de despachar criminales.

Treinta postulantes fueron requeridos para una entrevista en Old Bailey. De éstos se presentaron diecisiete; dos horas más tarde, los oficiales de justicia habían efectuado su elección. Bartholomew Binns, un minero, se las apañó como pudo en sus primeros cuatro encargos y fue despedido por llegar borracho al quinto. Luego, Binns se ganaría la vida durante un tiempo demostrando su destreza en ferias ambulantes con muñecos de cera.

Libro:
Diccionario del crimen (entrada: reclutamiento), Oliver Cyriax

Enlace:
Wikipedia: List of executioners

Entradas relacionadas:
- Vocaciones y verdugos

Se non è vero…

08/17/09 por fraxi

Hay personajes públicos que responden con sinceridad a cualquier pregunta, pero también hay otras ocasiones en que algún personaje parece que respondiera con demasiada sinceridad. Fue tal vez el caso del actor estadounidense Robert Mitchum que llegó a definirse a sí mismo del siguiente modo:
- Te diré que clase de niño fui. Si encargaras un camión lleno de hijos de puta y al abrir la puerta sólo me vieses a mí dentro, podrías considerar que el encargo estaba cumplido.

El dramaturgo irlandés George Bernard Shaw no solía frecuentar los teatros, y lo explicaba así:
- ¿Para qué? Si son obras malas me aburren, y si son buenas, me dan envidia. Ninguna de las dos cosas me satisface.

En cierta ocasión la actriz estadounidense Britt Ekland defendió públicamente y sin complejos su vida amorosa:
- No digo que no me acuesto con hombres casados, lo que quiero decir es que no me acuesto con hombres “felizmente” casados.

El mariscal francés Ferdinand Foch visitó en cierta ocasión el Gran Cañón del Colorado y el coronel estadounidense John White esperaba ansiosamente las palabras del mariscal cuando se volviese hacia él tras escrutar las profundidades, al presuponer que serían memorables. “Ahora -confiaba el coronel-, oiré algo que merecerá ser transmitido a mis hijos y mis nietos.” Sin embargo, el mariscal se limitó a decir: “¡Qué maravilloso lugar para despeñar a la suegra de uno!”

Cuentan los que trabajaron con él, que el cineasta aragonés Luis Buñuel compraba relojes de cadena baratos en los mercadillos. Luego, en los rodajes, cuando las cosas iban mal, cogía una de estas baratijas y la estrellaba contra el decorado. Calmado, decía lo siguiente sobre la procedencia del reloj:
- Ha pasado por todos mis antepasados y me lo regaló mi abuelo antes de morir… ¿Os dais cuenta de lo que me habéis hecho hacer?
Tras ello, todo iba como la seda.

Se dice que cuando le preguntaron al pintor francés Auguste Renoir cómo lograba dar un tinte tan natural y tan delicado a sus desnudos, él contestaba:
- No hago más que pintar y pintar y seguir pintando hasta que siento ganas de pellizcar… Entonces ya sé que está bien.

Libro:
Anecdotario universal de cabecera, Gregorio Doval

Charlotte Stieglitz

08/16/09 por fraxi

Charlotte_Stieglitz

Charlotte Stieglitz (Hamburgo, 1806 – Berlín, 1834). Modelo de suicida romántica y abnegación conyugal. Por creer que su presencia podría volverse un estorbo para el desarrollo del genio artístico de su marido, el poeta alemán Heinrich Stieglitz, y que con su muerte le ayudaría a progresar en su carrera proporcionándole tal vez nuevos temas y emociones, se clava un puñal en el pecho con sólo 28 años. No sabemos si el supremo sacrificio de esta joven sensible, dotada para las artes, produjo los efectos deseados en el joven viudo.

Libro:
Diccionario del suicidio, Carlos Janín

Enlace: Los poetas y el suicidio

Imagen: Wikipedia